Luis Arconada: «Este premio, 30 años después, es muy bonito»

Luis Arconada: «Este premio, 30 años después, es muy bonito»

IÑIGO BELASTEGUI

Han pasado ya casi treinta años de que Luis Miguel Arconada (Donostia, 26 de junio de 1954) se pusiera por última vez los guantes de portero. Desde entonces su mito y su leyenda no han dejado de crecer, y eso que ya eran enormes cuando se retiró a finales de los años ochenta. Por ejemplo, ¿cuántas veces seguimos diciendo o escuchando el «No pasa nada, tenemos a Arconada»? La figura del guardameta, que se retiró en 1989 después de haber defendido la portería de un único club, la Real Sociedad, es una referencia en la historia del deporte de nuestro territorio y, sin duda alguna, merecía este Premio Cinco Estrellas al Deportista Leyenda.

Y es que la Real Sociedad y su afición nunca se han sentido tan seguros como durante los trece años en los que Arconada ocupó su portería. Jugó 551 partidos oficiales con el club txuri urdin, 414 de ellos de Liga, y participó en los mayores logros en la historia del club. Con él llegaron las dos ligas a comienzos de los años 80 y también la Copa de Zaragoza, en 1987, ante el Atlético, en la que el portero fue trascendental durante la tanda de penaltis.

Las más brillantes páginas

Hablar de Arconada es hacerlo de los tiempos más gloriosos de la Real Sociedad. En aquel equipo, dirigido por el añorado Alberto Ormaetxea, coincidió una generación de futbolistas guipuzcoanos llamados a hacer historia. Jesús Mari Zamora, Roberto López Ufarte, Jesús María Satrústegui, Alberto Górriz, Juan Antonio Larrañaga... Éstos son sólo algunos de los nombres de aquellos jugadores que firmaron las más brillantes páginas de la historia de un club centenario. Cada uno tenía sus virtudes, pero era siempre Arconada quien aportaba la templanza, la tranquilidad y la seguridad bajo palos. «¡No pasa nada, tenemos a Arconada!», gritaban los aficionados y seguro pensaban sus compañeros. Él era el gran capitán del mejor equipo blanquiazul de la historia.

El fútbol y su industria han cambiado mucho desde aquellos tiempos, por lo que sería imposible comparar a Arconada con cualquier portero de la actualidad, pero está claro que su valor sería incalculable. El meta, con sus actuaciones bajo palos, pero también con su profesionalidad y carisma, fue todo un icono dentro y fuera de las fronteras guipuzcoanas. ¿Cuántas camisetas con aquel característico verde se fabricarían en sus tiempos para todos aquellos niños, y no tan niños, que querían vestirse como Arconada?

Otro de los muchos ejemplos de cómo Arconada caló en varias generaciones llegó en julio de 2008 muy lejos de Gipuzkoa. Fue en Viena, Austria, después de que España ganase su primera Eurocopa cuando uno de sus guardametas, el valenciano Andrés Palop, quiso recoger su medalla y celebrar el título enfundado en una camiseta de la Selección que veinte años atrás había vestido el portero donostiarra.

Orgulloso y emocionado

Desde que se retiró, Luis Arconada siempre ha permanecido en un discreto segundo plano, entre otras cosas, porque los focos y las cámaras no van con él. No obstante, entre tímido y orgulloso, el lunes no pudo ocultar la ilusión que le producía este reconocimiento: «Han pasado muchos años desde que me retiré, casi treinta, por lo que me parece incluso más bonito. Además, que se me conceda este premio en la primera edición de este evento me produce una ilusión aún mayor».

Luis Arconada no es ajeno al cariño y respeto que sigue generando en la sociedad guipuzcoana: «Me siento querido, sin duda. Además, sigo también de cerca la actualidad de la Real Sociedad; voy a ver los partidos, sigo el día a día...». La ovación que recibió por parte de los presentes en el Hotel María Cristina deja claro el respeto que se siente por él.

'No pasa nada, tenemos a Arconada', el lema que resume una época dorada de una Real campeona

«Que se me conceda este reconocimiento en la primera edición me produce aún una mayor ilusión»

Esta gala tuvo lugar el mismo lunes, al día siguiente de que se hiciesen oficiales las rescisiones de los contratos de Eusebio y Loren. En días de cierto pesimismo en torno a la actualidad realista, echar la mirada atrás y toparse con estos héroes siempre es un aliciente: «Es cierto que hicimos historia pero, por los años que han pasado, somos también historia. Eran otros tiempos y ahora hay que intentar volver a la senda de los triunfos. No son los mejores momentos para hablar de repetir aquellos éxitos, porque son días complicados, pero esperemos que se pueda recuperar la buena senda de la Real».

Más sobre los Premios Deportistas Cinco Estrellas

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos