Ana Aiastui, investigadora: «Somos muchas mujeres en ciencia, pero los que llegan a principales son ellos»

Ana Aiastui, investigadora: «Somos muchas mujeres en ciencia, pero los que llegan a principales son ellos»

Ana Vozmediano
ANA VOZMEDIANO

Ana Aiastui es bióloga y se dedica a la investigación en Biodonostia. Siempre ha sido su pasión, tanto, que participa en el proyecto Inspira, asociado a la Universidad de Deusto, en el que trata de promover ciencia y tecnología entre las niñas de Primaria.

Considera que las crías a las que conoce a través de esta experiencia tienen mayor empoderamiento que hace unos años, aunque defiende que durante su carrera profesional nunca se ha sentido ninguneada por sus compañeros. «Si es verdad que si participas en una reunión en la que solo hay hombres cambias un poco el chip, pero poco más. Esta profesión parte de lo que se llaman financiaciones competitivas que no distinguen entre hombres y mujeres. Solo miran proyectos».

«Elegí la rama de investigación que me permitía tener más tiempo para mis hijas»

Es de Bergara, trabaja en Biodonostia de San Sebastián y estudió en Pamplona. «¿Crees que la ciencia es cosa de hombres? No es así, por el contrario es un mundo muy femenino, casi todas las científicas de base somos mujeres. Lo que ocurre es que los que llegan a lo que llamamos investigadores principales son hombres. El problema empieza cuando quieres generar tu propio grupo de especialistas porque las cosas empiezan a complicarse y a exigir mucho tiempo». O llegan los hijos, niñas en este caso, June y Jare, con dos embarazos complicados que obligaron a Ana a guardar reposo.

Su camino detrás de la profesión que le gustaba había sido largo. Cuando acabó sus estudios en Pamplona decidió marcharse fuera de España y pidió una beca del programa Leonardo que le llevó a Dinamarca. «Volví a casa, pero aquí, en San Sebastián no había masa científica y pedí a mis padres que me dieran un año de plazo, que me iba a Madrid. Allí tenía contactos y me enteré de que el Centro Nacional de Biotecnología necesitaban una persona para que hiciera la tesis doctoral. Estuve cuatro años y tuve la oportunidad de volver a salir a Europa o quedarme aquí, en casa».

Esa masa cientñifica que ella necesitaba se había ido generando en Gipuzkoa y realizó su estudio postdoctoral con el doctor López de Munain sobre enfermedades neuromusculares. Todo el equipo fueron los primeros llegar en Biodonostia.

«Las movilizaciones siempre están bien, pero somos nosotras las que debemos hacer cambios»

Llegó el primer embarazo, complicado como luego sería el segundo y llegó el primer parón. Fue un tiempo de decisiones para Ana y para su pareja. «Podía seguir esa trayectoria de investigadora principal que, además de muchas cualidades exige no tener horarios y dedicarle horas y horas. Opté por el trabajo que tengo, que es una forma de investigar diferente, lo que se llaman servicios, que me permiten algo primordial: dedicar tiempo a mis dos hijas, poder estar con ellas. Que quede claro que tengo compañeras que han hecho al revés y son madres estupendas».

Este tipo de investigación, que radica en poner a punto cultivos celulares o histología para determinados proyectos le facilita flexibilidad de horario que, combinada con la de su marido, les permite conciliar. «Y estoy disfrutando». Le parece bien la movilización de las mujeres, aunque no hará huelga, pero cree que los cambios deben llegar «desde nosotras, dar oportunidades, abrir la mente y cambiar las cosas».

Lo que sí tiene claro es que hay un vínculo biológico que le relaciona de forma especial con sus hijos. «No sé cómo explicarlo sin parecer una bruta, pero todavía queda algo del hombre que salía a cazar y de la mujer cuidaba a la prole. Yo estoy encantada con ese vínculo, lo disfruto, pero es verdad que nosotras tenemos una unión especial».

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos