Darpón niega que ya esté decidido unificar las Emergencias, aunque lo ve factible

Jon Darpón, consejero de Salud. /Sara Santos
Jon Darpón, consejero de Salud. / Sara Santos

El consejero de Salud defiende que el modelo de atención seguirá siendo «integral», pero apuesta por su «revisión» tras 37 años en marcha

Amaia Chico
AMAIA CHICO

El nuevo frente abierto en Osakidetza dará aún que hablar. Las críticas y las advertencias sobrevenidas tras la dimisión del director de Emergencias, Txema Unanue, por su disconformidad con el proyecto que el Departamento de Salud se plantea para unificar en Bilbao los centros de Emergencia, llegaron este viernes hasta el Parlamento Vasco. Los tres grupos de la oposición interrogaron al consejero de Salud por el asunto. Y a los tres, Jon Darpón dio la misma respuesta. «No hay una decisión tomada». De momento. Pero sí «un análisis riguroso» y un «debate» abiertos, asumió el consejero, sobre el modelo de atención de emergencias vigente, y sobre si sería posible o conveniente centralizarlo desde un único punto, y no desde tres, uno por territorio, como ocurre hasta ahora.

«Estamos analizando diferentes modelos, no hemos tomado ninguna decisión», reiteró en varias ocasiones el consejero, que defendió no obstante la necesidad de «revisar» un modelo integral vigente desde 1983, y apuntó casos de otras comunidades o ciudades con más habitantes que Euskadi donde solo se coordinan las emergencias desde una central, o con otra de apoyo. «Aquí somos un país con 2,1 millones de habitantes y 7.000 kilómetros cuadrados», intentó dimensionar respecto a Madrid, Cataluña o París, las referencias a las que aludió.

Darpón aseguró que en la decisión final «prevalecerá la integración» de los diferentes equipos y profesionales de emergencias para dar una respuesta «eficaz y eficiente» a la ciudadanía, sobre el número de centros de coordinación o sobre las reivindicaciones de los trabajadores «que quieren vivir cerca de su trabajo», «más allá de que respeto sus derechos». Y, en ese sentido, precisó que en la decisión pesarán cuatro variables: «El impacto sobre la atención de emergencias en caso de catástrofe, el impacto en la plataforma tecnológica y el backup (sistema de apoyo), el impacto en las condiciones laborales y el impacto en los espacios físicos de trabajo».

El consejero incidió en que «la coordinación integral» entre policías, sanitarios, bomberos, miembros de Cruz Roja, DYA o expertos en montaña que integran, entre otros, la amplia red de Emergencias es «el principal factor de éxito» de la atención a las 400.000 llamadas que se recibieron en 2017. Pero no descartó, más bien su argumentario se inclinó hacia ese lado, que finalmente cambie el centro de coordinación y pase de tres ubicaciones a una, previsiblemente en Txurdinaga. Darpón no entró, pese a la insistencia de los parlamentarios Eva Blanco, Laura Garrido y Juan Luis Uria, de EH Bildu, PP y Elkarrekin Podemos respectivamente, a explicar las razones que llevaron a Unanue a dimitir de su cargo. «Lo respeto y agradezco su servicio estos años», se limitó a señalar, aunque las razones de Unanue se basaran en su oposición a ese «proyecto» de unificación, según indicaron sus compañeros del centro en San Sebastián.

Esos mismos compañeros son los que han advertido, tal y como este viernes trasladaron los grupos de la oposición a Darpón, ante el riesgo de que el servicio de atención a los pacientes empeore. En un reportaje en este periódico, al que el propio consejero hizo una alusión, enfermeras, médicos y operadores alertaron de que si se unifica en Bizkaia el servicio, «se perderá calidad humana, cercanía y rapidez» y el servicio se vería resentido, ya que se perdería el conocimiento que ya tienen de pacientes asiduos. «En muchos casos, en cuanto llaman, sabemos que hay que mandar una ambulancia». Los trabajadores dudaban además de que si esa unificación solo fuera un proyecto y no una decisión tomada, por qué Osakidetza aceptó la dimisión del director de Emergencias por no estar de acuerdo con ese planteamiento. «Más claro, agua».

El consejero, aún y todo, insistió: «No hay una decisión en firme tomada. Se está estudiando, y yo no sé si será mejor uno, dos o tres centros de coordinación».

«No hay ningún caos en Osakidetza»

«La casa de los líos». Así definió la parlamentaria popular Laura Garrido la situación de Osakidetza, después de las últimas polémicas a raíz de las irregularidades en la última OPE, en las que centró su pregunta de control al consejero, y los recientes ceses del director de Emergencias por la unificación del servicio y de la directora de Salud Pública, Miren Dorronsoro, «por jubilación». No incluyó Garrido la última información publicada por diario.es en la que indica que la Fiscalía investiga también «posibles irregularidades en el nombramiento del jefe de Nefrología» en Álava. Supuestamente, según una denuncia interna, podría haber presentado «documentación falsa» para cumplir los requisitos exigidos para el puesto.

De este asunto, no obstante, no se habló este viernes en el Parlamento Vasco, pero sí del resto. Y en cualquiera de ellos, Jon Darpón rechazó rotundo que haya «caos» en el Servicio Vasco de Salud y defendió la actuación de su departamento ante la polémica OPE. «No se puede ser más transparente», defendió, «tenemos muy claro que nuestro fin es esclarecer lo sucedido y tomar las medidas para que quienes accedan» lo hagan en igualdad de condiciones y oportunidades.

En este sentido, el consejero recordó que este próximo lunes presentará en la comisión de Salud de la Cámara «el nuevo modelo de OPE» en Osakidetza para garantizar la «selección de los mejores profesionales sobre el principio de transparencia», tal y como le emplazó la Cámara el pasado 21 de junio. El consejero indicó que ese nuevo proceso de selección se basa en un informe de un experto, y que está «abierto a debate». Además, indicó que se planteará la reordenación de la Dirección de Recursos Humanos».

Garrido, de la misma forma que los parlamentarios de la oposición Eva Blanco y Juan Luis Uria, exigieron al consejero que no «cierre en falso» las irregularidades detectadas en la OPE, e incluso la representante de EH Bildu aseveró que «se nos está acabando la paciencia» y que cada vez encuentra «más motivos para materializar» una comisión de investigación. «Estamos trabajando día a día para investigar lo sucedido», abundó Darpón, quien replicó a la dirigente popular ante su insistencia para depurar todas las responsabilidades que «una cosa es que no se descarte que haya habido filtraciones, y otra que se pruebe. Si usted me da los nombres de los filtradores, el primero que iré a la Fiscalía soy yo, pero no se pueden hacer afirmaciones ligeras», reclamó.

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