Ingresa en prisión en París el histórico dirigente etarra 'Josu Ternera'

El refugio de montaña donde vivía 'Josu Ternera' desde hace seis meses./Paula Rosas
El refugio de montaña donde vivía 'Josu Ternera' desde hace seis meses. / Paula Rosas

Urrutikoetxea vivía desde hace seis meses en un refugio de montaña de Sallanches, se desplazaba a pie y en el momento de su detención llevaba 4.000 euros encima

DAVID GUADILLA | PAULA ROSAS

El histórico dirigente etarra José Antonio Urrutikoetxea, Josu Ternera, detenido el jueves en los Alpes franceses, ha ingresado este viernes en prisión en París para cumplir la pena de ocho años que tenía pendiente en Francia. Fuentes judiciales indicaron a Efe que el llamado juez de las libertades y de la detención decretó prisión provisional para Urrutikoetxea, al que la Fiscalía de París había notificado previamente la orden de detención que se dictó cuando fue condenado en rebeldía en junio de 2017.

De 'Josu Ternera' a Bruno Martí. José Antonio Urrutikoetxea se hacía pasar por un escritor venezolano en su refugio de los Alpes franceses. Así lo han confirmado a este periódico vecinos de la pedanía de Saint Nicolas de Veroce, perteneciente a la localidad de Saint Gervais des Bains. Vivía solo en un refugio de montaña y solía hacer «bastante deporte». Jamás iba en coche, «siempre andando». «Era un hombre normal. Decía que había venido a escribir. Llevaba al menos seis meses viviendo aquí», explica el guardián de uno de los chalés que hay a pie de pista en Plateau de la Croix. En el momento de su detención tenía 4.000 euros encima.

Diecisiete años después de huir de la Justicia para no responder por el atentado contra la casa cuartel de Zaragoza en el que fallecieron once personas, seis de ellas niños, el último gran jefe de ETA en libertad era detenido ayer en una operación denominada 'Infancia robada' desarrollada por la Policía gala en colaboración con la Guardia Civil. Era capturado en Sallanches, una localidad de 16.000 habitantes en los Alpes franceses fronteriza con Suiza. A sus 68 años, Urrutikoetxea era arrestado en el aparcamiento de un centro hospitalario donde al parecer iba a ser sometido a una operación de estómago.

Su detención acaba con su trayectoria en la clandestinidad y reabre su periplo judicial. 'Ternera' tiene pendiente de cumplir en Francia una condena de ocho años de prisión que le fue impuesta en 2017 por formar parte de la dirección de ETA. En España, tiene otras cuatro causas pendientes. Entre ellas, un delito de lesa humanidad.

'Ternera', según la Guardia Civil, residía en la localidad de Saint Gervais les Bains, un lugar muy concurrido para la práctica de los deportes de invierno en las estribaciones del Mont Blanc. Fue trasladado a la prisión de Bonneville y hoy está siendo trasladado a París. Cayó a escasos 50 kilómetros de Ginebra, donde negoció con el Gobierno de Zapatero el fin del terrorismo en 2006. La banda frustró aquella esperanza y no fue hasta el año pasado cuando anunció su disolución. Fue el propio 'Ternera' el que la hizo oficial a través de un audio. Sin lograr ninguno de sus objetivos, sin épica.

Que fuese el elegido para escenificar el final certificaba su impronta dentro de ETA. Los restos de una organización con una estructura ínfima y desmantelada por las fuerzas de seguridad tenían que echar mano de un histórico para dar credibilidad a un anuncio cuestionado por los más radicales. Fue el último servicio de un etarra que había pasado por todos los escalafones de una banda en la que ingresó cuando no había cumplido ni veinte años y en el que la izquierda abertzale se apoyó cuando, consciente de la derrota de ETA, apostó por las vías políticas.

Ternera, con su hijo.
Ternera, con su hijo.

Su etapa de parlamentario

Nacido en 1950 en Ugao-Miraballes, para 1971 ya había huido a Francia y a finales de esa década era uno de los principales lugartenientes de Domingo Iturbe Abasolo. Cuando 'Txomin' falleció, 'Ternera' se hizo con el control de ETA. Durante su mandato, la banda cometió algunos de los atentados más sangrientos de su historia, entre ellos los de Hipercor –con un balance de 21 muertos–y la casa cuartel de Zaragoza. Fue detenido en 1989 en Bayona.

A pesar de su trayectoria, apenas estuvo diez años en prisión al no poder demostrarse su participación directa en atentados ni que ordenase su ejecución. Quedó en libertad en 2000. Dos años antes había sido ya elegido parlamentario vasco por Euskal Herritarrok. Compartía bancada con, entre otros, Arnaldo Otegi, Rafa Díez Usabiaga y Jone Goirizelaia. En un gesto que encendió a la víctimas, la izquierda abertzale le situó en la Comisión de Derechos Humanos. Un órgano presidido por un joven parlamentario del PNV: Iñigo Urkullu, ahora lehendakari.

Su paso por la Cámara de Vitoria le permitió conocer a Jesús Eguiguren. Aquellas charlas informales en los pasillos del Parlamento cimentaron lo que vino después. Mientras 'Ternera' estaba en la Comisión de Derechos Humanos, ETA rompió la tregua y asesinó a, entre otros, Fernando Buesa, parlamentario del PSE. En ningún momento condenó el crimen de su compañero de hemiciclo.

'Ternera' salió reelegido en 2001. Pero su suerte empezó a cambiar al año siguiente. La presión policial y judicial contra ETA, la izquierda abertzale y su entorno se intensificó al máximo. Se reabrieron causas y se analizaron procesos pendientes. En enero de 2002, la Fiscalía de la Audiencia Nacional pidió que fuera imputado por el atentado de Zaragoza. El trámite judicial se demoró varios meses, hasta que a mediados de septiembre el Tribunal Supremo, dada su condición de aforado, decidía llamarle a declarar. Nunca acudió. La última vez que apareció en público fue en una rueda de prensa en el Parlamento vasco a mediados de septiembre acompañado por Otegi y Antton Morcillo. A principios de noviembre, el Supremo ordenó su detención pero para entonces ya se había fugado.

Josu Ternera ya está en prisión.
Josu Ternera ya está en prisión. / AFP

Volvió a la clandestinidad y dentro de la izquierda abertzale su mito comenzó a crecer. En una organización jerarquizada, 'Ternera' no recuperó su papel ejecutivo, pero continuó siendo un referente de primerísimo nivel.

Convertido en un fantasma

La llegada de José Luis Rodríguez Zapatero a La Moncloa dio carácter oficial a las conversaciones que Otegi y Eguiguren habían abierto en el caserío Txillarre de Elgoibar desde 2002 gracias la intermediación de Paco Egea. A lo largo de 2004, ETA remitió al menos tres cartas al Gobierno socialista para establecer contactos. Zapatero situó al frente de la delegación gubernamental a Eguiguren, la banda a 'Ternera'. Mantuvieron reuniones en Ginebra, en Oslo... Entre ambos se llegó a establecer una estrecha relación. En una entrevista a este periódico, el expresidente del PSE explicaba el clima que se creaba. «Había mucho tiempo muerto. Esos fueron los momentos más importantes porque era cuando hacías amistad con 'Ternera'. Te encontrabas en el hotel... Dos vascos en Suiza, en Noruega, en un hotel. Pues al final te sale decirle: 'Oye, ¿has visto los sanfermines esta mañana?' Profundizas un poco más, hablas de la familia...».

Josu Ternera había sido citado a declarar por el Tribunal Supremo por ordenar el atentado contra la Casa Cuartel de Zaragoza en 1987.
Josu Ternera había sido citado a declarar por el Tribunal Supremo por ordenar el atentado contra la Casa Cuartel de Zaragoza en 1987.

Aquella tregua voló con la bomba de la T4 en Barajas. 'Ternera' se convirtió en un fantasma. Los rumores sobre su delicado estado de salud se acrecentaron. Estuvo a punto de ser detenido en varias ocasiones, pero nunca caía. Se le situó en Suiza, Bélgica, Alemania, Croacia... Se supo de él en 2011, cuando ETA pretendió abrir una negociación con el Gobierno de Rajoy tras anunciar su disolución. Con David Pla e Iratxe Sorzabal formó la última delegación de la banda, la que esperó varios meses en Oslo una respuesta del PP que nunca llegó. 'Ternera' volvió a desvanecerse. Hasta ayer, al pie de los Alpes.

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