Gipuzkoa supera los 40 grados

En la playa de Ondarreta el termómetro marca 34 grados. / Jose Mari López

«Con este calor no sabes si ir a la piscina, a la playa, o quedarte en casa», apunta un grupo de jóvenes habituales a las instalaciones deportivas de Eibar

JAVIER PEÑALBA y SONIA ARRIETA

El verano ha irrumpido con fuerza y eso que no ha hecho más que empezar. Gipuzkoa soportó este miércoles la jornada más calurosa de lo que va de año. Por delante quedan todo julio y agosto, y si los vaticinios meteorológicos realizados para la estación estival se cumplen, episodios como el de estas últimas horas volverán a repetirse, aunque no sean de la misma intensidad.

Da igual que se le defina como una «ola» o «golpe»: calor es calor. En Azpeitia el mercurio ha subido hasta los 40,6 grados, en Gueñes los 40,4 y en Sestao los 40,2. La canícula apretará en toda la comunidad, este jueves incluso pueden medirse dos grados más que el miércoles. No obstante, se espera que a partir de esta tarde-noche, los termómetros empiecen a descender, al menos en la franja costera.

Debido a las elevadas temperaturas el Departamento de Seguridad ha activado el aviso amarillo por riesgo de incendios forestales en el interior de Euskadi.

La masa de aire proveniente de África no modificó este miércoles un ápice el itinerario que tenía marcado. Tal como estaba previsto, penetró en la península a través de la costa murciana y empujado por los vientos del sur enfiló el valle de Ebro hasta llegar a las puertas de Euskadi.

Los efectos se dejaron sentir después del amanecer. La madrugada había sido suave, con mínimas que oscilaron entre 15 y 18 grados. En Vitoria, por ejemplo, a las siete de la mañana, el aeropuerto de Foronda registró 14.9º. Bastaron, sin embargo, tres horas para que el ambiente empezara a caldearse y poblaciones como Aretxabaleta, Zumarraga, Elgeta o Beasain superaban a las 10.00 horas la franja de los 25 grados.

A partir de ese momento, todo fue a más. A mediodía, la mitad de Gipuzkoa aguantó como mejor pudo los 30 grados. Pero aún quedaba toda la tarde por delante y la canícula no solo no cejó sino que fue a más. La máxima en Gipuzkoa se midió en la presa de Ibai Eder, junto a Urrestilla, donde, según Euskalmet, se alcanzaron los 40,6 grados. En la vecina Azpeitia llegaron a 37,8º, en tanto que en Lazkao se registraron 37,3º, y en Beasain y Elgoibar se quedaron en 36,9º y 36º respectivamente. El calor también apretó en Tolosaldea. El Alegia sufrieron las consecuencias de los 39,2 grados de que midieron, y en el valle del Deba los de los 35,6º de Aretxabaleta o Arrasate . La situación fue similar en Bizkaia y Álava. En el aeropuerto de Loiu llegaron a 39º, y en el de Vitoria, a 35º. En el barrio bilbaíno de Deusto, Euskalmet contabilizó 37 grados.

Las temperaturas en el litoral fueron algo inferiores. El efecto de la brisa suavizó los registros, pero tampoco mucho. En el observatorio de Aemet en el monte Igeldo, la máxima fue de 33,2º, aunque en barrios de la capital situados a cierta distancia del mar registraron 34º. En Zumaia se midieron 27,6º y en Hondarribia, en las instalaciones del aeropuerto, también alejado de la primera línea de playa, alcanzaron 34,1º.

Asistencias sanitarias

No obstante, la formación de una galernilla a última hora de la tarde que entró desde Bizkaia suavizó las temperaturas que cayeron hasta 10 grados en media hora.

Pese a los altos valores medidos, no hubo constancia de que en Gipuzkoa se registrasen ingresos sanitarios de gravedad. El Departamento de Sanidad contabilizó 14 llamadas motivadas por el calor y 10 traslados a centros sanitarios principalmente por mareos así como por la realización de trabajo en condiciones poco favorables. Fuentes de la Casa de Socorro de San Sebastián, por su parte, indicaron que dos personas fueron atendidas en la sede de calle Bengoetxea por golpes de calor.

En las playas, donde muchos guipuzcoanos buscaron el alivio al sofoco, los servicios de salvamento de Donostia que presta la empresa BPXport llevaron a cabo once atenciones en Ondarreta, diez en La Concha y otras once en la Zurriola. La Cruz Roja, por su parte, que atiende los arenales de Hondarribia y Getaria, efectuaron diversas asistencias.

En Eibar, un grupo de jóvenes habituales a las instalaciones deportivas de Eibar dudaba sobre qué hacer. «Ante las noticias de fuerte calor especialmente no sabes si ir a la piscina, a la playa, o quedarte en casa», apuntaban. Sea cuál sea el plan que uno escoja, es importante seguir los consejos que el Departamento de Salud del Gobierno Vasco y Osakidetza ha facilitado en el 'Plan para prevenir los efectos del calor 2019'. Aun así, hay quien mantiene la calma y no cree aumentará el calor, como le ocurre a Iñaki García, socio del Patronato de Deportes de Eibar, quien opina que «aunque las predicciones del tiempo suelen acertar, esta vez pienso que se está levantando un alarmismo desmedido».

En Arrasate, en el tercer y último día de San Juan, se está viviendo el calor con mucha intensidad. El parrillero oriotarra José Ignacio Atorrasagasti, 'Pana', es sin duda uno de los que más ha padecido la ola de calor que azota el interior de Gipuzkoa, tal y como informa Kepa Oliden desde la localidad guipuzcoana. Hoy al mediodía asaba un millar de pintxos de pollo Eusko Label de Arrasate bajo el implacable sol del mediodía, que en la villa cerrajera escalaba por encima de los 32 grados. «Los pintxos se asan con las brasas por debajo y con el sol por encima» decía con sorna. Este acto benéfico en favor del coro Goikobalu Abesbatza es «otro trabajo más» para el parrillero Pana, quien sobrelleva con estoicismo el 'infierno' en la Herriko plaza arrasatearra. «Como dicen los toreros, más cornadas da el hambre» añadía.

El calor que se avecina ya se ha repetido en otras ocasiones. En junio de 1998 se llegaron a medir 44 grados en la localidad vizcaína de Derio y 42,5º en la alavesa de Bernedo. También hay registros de 38 grados en Legazpi, medidos en 1979 y de 41,5º en Irun.

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