Judi Dench, Premio Donostia del 66 Festival de Cine de San Sebastián: «Nunca se debe perder el entusiasmo»

Judi Dench, Premio Donostia del 66 Festival de Cine de San Sebastián: «Nunca se debe perder el entusiasmo»

Gran dama del teatro y el cine, Dench recibe este martes el Premio Donostia con la misma humildad que en sus inicios. «Sesenta y un años después sigo siendo solo una actriz que busca trabajo»

Ainhoa Iglesias
AINHOA IGLESIAS

Judi Dench exhibe a sus 83 años una energía envidiable. La intensa agenda a la que hace frente este martes en el Festival de Cine de San Sebastián lo demuestra: a las 11.35 ha llegado radiante al María Cristina, donde ha atendido a fans y profesionales gráficos durante varios minutos a las puertas del hotel; apenas dos horas después ha presentado en el Kursaal su última película, 'Red Joan'; por la tarde le espera la alfombra roja y el que se presupone será el punto álgido de su paso por el Festival de Cine de San Sebastián, ése en el que será reconocida con el máximo galardón que otorga el certamen, el Premio Donostia.

Judi Dench ha demostrado que sigue en activo en todos los sentidos vitales y, aunque ha declarado no tener muy claro cuál es el secreto del éxito en lo que a interpretación se refiere –«supongo que en parte es trabajo, en parte suerte»- sí ha identificado cuál es el motor que, a su juicio, debe mover a cualquier actor o actriz que esté empezando. «El entusiasmo, nunca se debe perder el entusiasmo». En este sentido, ha abogado por no rechazar nunca un papel, por pequeño que éste sea. «Yo siempre he dicho que sí a todo. Me siento halagada cuando me eligen para un proyecto. Es un error pensar que nadie más puede hacerlo porque siempre hay alguien por detrás dispuesto a ocupar tu lugar. Si tienes eso en mente, te esfuerzas en bordar tu papel, en hacerlo lo mejor posible». Y es que según ha revelado, en su fuero interno siempre se ha sentido «como una simple actriz en busca de empleo. Es lo que pensaba cuando empecé y es lo que me repito ahora, 61 años después. Cada vez que una película termina, vuelvo a ser solo una actriz más en busca de trabajo».

A pesar de contar con un Oscar, dos Globos de Oro y cinco premios Bafta a sus espaldas, Judi Dench ha querido dejar claro que agradece y valora el Premio Donostia que esta tarde le entregará el director del Jurado Oficial de esta 66 edición, Alexander Payne, en la gala que tendrá lugar a partir de las 19.30 horas en el Kursaal. «No os preocupéis, le haré sitio seguro», ha declarado, al ser interrogada sobre si en su hogar cabe algún premio más».

«Nunca te dedicarás al cine»

Ante los medios de comunicación la polifacética actriz, que ha intervenido tanto en clásicos de Shakespeare como en sagas como la de James Bond, ha recordado cómo fue su primera aproximación al cine. «Nunca he revelado el nombre del director que me hizo la primera prueba ni lo voy a hacer ahora, pero me dijo que jamás podría dedicarme al cine porque en mi cara no funcionaba bien en pantalla». Reconoce Judi Dench que en aquel momento no le importó, porque decidió que jamás querría volver a saber nada del cine.

Dench ha rememorado que durante años continuó en el teatro interpretando a los clásicos. «Sentí que había cumplido mi sueño», ha asegurado. Entonces surgió, de nuevo, el reto de ponerse ante una cámara. Fue en 1964 con 'El tercer secreto'. Después acabó trabajando con algunos de los cineastas más reputados de occidente, como James Ivory en 'Una habitación con vistas' (1985) o Kenneth Branagh, con quien ha colaborado en una decena de ocasiones.

A día de hoy Dench atesora más de cien títulos, muchos de ellos inolvidables, como 'Iris' (2001), 'Diario de un escándalo' (2006) o 'Philomena' (2013). Su fama sin embargo se multiplicó a partir de 1995, cuando pasó a formar parte de la saga del agente 007 como M, la jefa del servicio de inteligencia británico, papel que ha ejercido hasta 'Skyfall' (2012).

«El cine y el teatro son totalmente distintos. En el teatro eres solo una pequeña parte de la unidad que conforma la compañía. En cine muchas veces las escenas se graban sin orden cronológico y ni siquiera estás en el rodaje cuando no sales en pantalla».

Para aprender a desenvolverse en plató Dench hizo caso del consejo de, que en el cine, menos es más. «Me explicaron que solo hace falta que por tu cabeza pasen las ideas adecuadas. La cámara es muy sensible y es capaz de captar en tus ojos todo eso que está en tu mente». También tiró «de observación». «Me agazapaba cerca de los actores y actrices con más experiencia y los veía trabajar. Tomaba notas y después trataba de aplicar todo aquello a lo que yo hacía». Una especie de espionaje consentido que quizá ha aflorado a la hora a Joan Stanley, la protagonista de 'Red Joan'.

Red Joan (La espía roja)

Es el año 2000 y Joan Stanley disfruta de su retiro en un barrio residencial durante el cambio de milenio. Su apacible vida se ve súbitamente trastornada cuando es arrestada por el MI5, acusada de proporcionar información a la Rusia comunista. Pasamos a 1938, cuando Joan es una estudiante de física en Cambridge que se enamora del joven comunista Leo Galich y, a través de él, comienza a ver el mundo de un modo diferente. Trabajando en unas instalaciones de alto secreto dedicadas a la investigación nuclear durante la Segunda Guerra Mundial, Joan llega a la conclusión de que el mundo está al borde de una destrucción garantizada. Al enfrentarse a una pregunta imposible -¿qué precio pagarías por la paz?- Joan debe elegir entre traicionar a su país y a sus seres queridos o salvarlos.

El largometraje de Trevor Nunn es un filme británico de espionaje al estilo clásico que se presenta en el 66 Festival de Cine de San Sebastián a modo de proyección especial con motivo del Premio Donostia.

Kevin Spacey, «un gran amigo»

Interrogada sobre los papeles que le han dejado huella, Judi Dench ha reconocido que más que los personajes recuerda con cariño algunos momentos fuera de cámara. En este contexto ha tenido unas cariñosas palabras para el actor Kevin Spacey. «Justo después de fallecer mi marido afronté el rodaje de 'The Shipping News'. Kevin jamás hizo alusión a que sabía que pasaba por un mal momento, pero fue maravilloso conmigo. Estuvo muy atento y cariñoso». Casi inmediatamente a Dench le han preguntado sobre el movimiento #metoo y las acusaciones sobre acoso en las que se ha visto envuelto. «No puedo defender nada de lo que dicen que hizo», ha arrancado. «Ahora bien. ¿Significa que cualquier persona que se haya comportado mal en el pasado debe ser marginada para siempre? ¿Cuánto se puede retrocerder? ¿Cuánto tiempo después? ¿Hay que excluir a esa persona de todos los ámbitos y para siempre?», se ha preguntado. «No sé en qué situación se encuentra en este momento Kevin Spacey. Pero sí que es un actor maravilloso y un buen amigo», ha concluido.

Más noticias

 

Fotos

Vídeos