Darpón valorará su dimisión si el Parlamento le reprueba por la OPE de Osakidetza

Jon Darpón, consejero de Salud. /SARA SANTOS
Jon Darpón, consejero de Salud. / SARA SANTOS

El consejero descarga la responsabilidad en «fallos individuales» que el sistema no puede evitar y dice que su objetivo es adjudicar las 3.335 plazas «con máximas garantías»

Amaia Chico
AMAIA CHICO

El consejero de Salud, Jon Darpón, se queda. Al menos, mientras el lehendakari no diga lo contrario o el Parlamento Vasco repruebe su gestión por la OPE de Osakidetza. Si esto último ocurre, tal y como alienta Elkarrekin Podemos, lo valorará y tomará «las decisiones que correspondan». Hasta entonces, el consejero de Salud permanecerá en su cargo, con el objetivo de concluir con «las máximas garantías» la OPE de Osakidetza bajo sospecha y asignar las 3.335 plazas a los profesionales que «mejor competencia hayan demostrado». Unos resultados que en varias especialidades médicas, hay hasta once señaladas por la Fiscalía, es posible que tengan que esperar hasta que la investigación judicial concluya.

El consejero de Salud, Jon Darpón, que este miércoles ha hablado por primera vez tras conocer el escrito de denuncia que la Fiscalía por supuestas irregularidades en la OPE de Osakidetza ha trasladado al Juzgado tras apreciar indicios de delito, ha descargado la responsabilidad del caso en «fallos individuales» presuntamente cometidos por los tres jefes de servicio imputados, los tres integrantes de los tribunales -uno como suplente en Anestesia y los otros dos titulares en Angiología y Aparato Digestivo- , que habrían filtrado el contenido de los exámenes. El consejero de Salud, Jon Darpón ha hecho hincapié en dos aspectos: uno, la palabra 'presunto', «porque aún no hay hechos probados», aunque ha evitado «poner la mano en el fuego» por nadie. Y, segundo, limitar de momento a esos tres supuestos casos en los que se quebró «el deber de confidencialidad» las irregularidades de una OPE de Osakidetza que, según ha dicho, tenía «más garantías» procedimentales que las anteriores y que, a su entender, no puede ponerse en cuestión solo por dichos comportamientos. «No hay ningún procedimiento, por estricto y riguroso que sea, que pueda evitar un fallo individual del deber de secreto que tiene cada una de las personas que forman el tribunal», ha señalado este miércoles en una rueda de prensa sobre Atención Primaria, en la que ha defendido la «total transparencia» con la que él y la dirección de Osakidetza han actuado en este asunto.

Darpón recalca que aún «no hay nada probado» ni ningún «cargo público investigado»

El consejero de Salud, Jon Darpónha puesto a salvo a los cargos públicos pese a que la Fiscalía señala a tres, responsables de recursos humanos y atención sanitaria, y se reserva la opción de citarles a declarar en calidad también de investigados y no de testigos. «En la actualidad no hay ningún cargo público investigado», ha recalcado, y si la investigación judicial cambia esa situación «tomaremos medidas si hay que tomarlas», ha añadido también en una entrevista en Radio Euskadi.

Esos tres directivos de Osakidetza fueron los encargados de elaborar el listado de médicos que confeccionaron las pruebas de cada especialidad. Una tarea que, en principio, tenía encomendada el IVAP según el acuerdo suscrito para «dotar» al concurso de «mayores garantías», pero que al final recayó en esos especialistas elegidos por la Dirección de Osakidetza.

Este hecho es una de las claves para la Fiscalía a la hora de cargar en el futuro responsabilidades penales también sobre esos tres directivos, ya que, según indica en su escrito, «no constan criterios objetivos en la designación» de los médicos que realizaron los exámenes, y dicha elección se realizó sin «el control necesario para excluir la arbitrariedad», tal y como pretendía salvaguardar el acuerdo con el IVAP. Es decir, la Fiscalía indica que el organismo público, encomendado para elaborar el primer examen teórico, desconocía que algunos médicos designados formaban parte de los tribunales evaluadores; deduce que tampoco el resto de miembros de los tribunales sabía que algún integrante había elaborado la prueba; y añade que solo «quien designaba» a los médicos, los tres directivos de Osakide-tza señalados, sabían que dichos especialistas no se ceñían a elaborar esa primera prueba, sino que también iban a evaluarlo y a participar en la segunda.

El consejero de Salud, Jon Darpón, no obstante, no aprecia anomalías en estas designaciones, que se realizaron para las 86 categorías médicas. «El problema no está en quién confecciona el examen», dijo, porque «no tengo duda de que las personas investigadas presentan absoluta solvencia y competencia profesional» en sus materias. Ni tampoco, ha añadido el consejero, en el encargo de la dirección de Osakidetza, «que en ningún caso implicaba una quiebra en el deber de confidencialidad» por parte de los médicos elegidos. Un procedimiento, ha defendido, que «es absolutamente normal» para elegir a profesionales con alto grado de especialización.

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