Jornada 36

Mariano se viste de Benzema en un Madrid solvente

Mariano celebra con sus compañeros el primero de sus goles al Villarreal. / EFE

El ariete sella con un doblete la convincente victoria de un equipo más comprometido frente a un desdibujado Villarreal

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOTMadrid

Con mucha más actitud, entrega y compromiso, el Real Madrid logró una convincente victoria ante un desdibujado Villarreal en un Santiago Bernabéu a medio gas que registró la segunda peor entrada de la temporada pero que asistió a la mejor versión de su equipo desde que Zinedine Zidane regresó al banquillo.

Surtió efecto el enfado del marsellés tras el horripilante partido en Vallecas, donde futbolistas que se saben condenados dejaron una lastimosa imagen que enmendaron este domingo jóvenes valores como Valverde, Brahim o Vallejo que sí se sienten todavía con vida en el particular 'casting' del francés y un Mariano que por fin se liberó de la presión que viene atenazándole desde su retorno para firmar un doblete reivindicativo en el coliseo blanco.

El Bernabéu se dio además el gusto de ver de nuevo unos minutos a Vinicius, relevo de un Brahim despedido con los aplausos que se reservan a los futbolistas con duende y que volvió a dejar un gran sabor de boca pese a que sigue resistiéndosele el gol que merece su fútbol virtuoso.

3 Real Madrid

Courtois, Carvajal, Varane, Vallejo, Marcelo, Casemiro, Valverde (Isco, min. 62), Kroos, Lucas Vázquez (Marco Asensio, min. 62), Brahim (Vinicius, min. 74) y Mariano.

2 Villarreal

Andrés Fernández, Mario (Jaume Costa, min. 82), Álvaro, Funes Mori, Quintillà, Iborra, Fornals (Bacca, min. 72), Cazorla, Pedraza (Manu Trigueros, min. 56), Gerard Moreno y Samu Chukwueze.

GOLES:
1-0: min. 1, Mariano. 1-1: min. 10, Gerard Moreno. 2-1: min. 39, Vallejo. 3-1: min. 48, Mariano. 3-2: min. 93, Jaume Costa.
ÁRBITRO:
Gil Manzano (colegio extremeño). Amonestó a Funes Mori y Álvaro.
INCIDENCIAS:
Partido de la 36ª jornada de Liga, disputado en el Santiago Bernabéu ante 46.294 espectadores, la segunda peor entrada de la temporada.

Salieron enchufados por fin los blancos, que se encontraron con un tempranero gol de Mariano facultado por la fe de Brahim. Robó el malagueño la bola en la frontal del área a Cazorla y el cuero le llegó a Mariano, que ajustició con frialdad ante Andrés Fernández. No se habían apagado aún los gritos de apoyo que le dedicó la grada de animación a Iker Casillas, que sigue recuperándose del infarto que sufrió el miércoles, y los blancos se veían por delante en el marcador con el tanto más raudo del curso: 84 segundos.

Buena puesta en escena de los locales ante un Villarreal errático cuyas pérdidas daban aliento al equipo de Zidane, más dinámico que en pasadas jornadas. Tuvieron los anfitriones otro par de aproximaciones en las que faltó precisión para ampliar la renta. Pero llegó entonces una versión casi calcada de la jugada que abrió la lata. Como antes Cazorla, se durmió en esta ocasión Casemiro, que perdió el esférico para regocijo de Gerard Moreno, que alcanzó el medio centenar de tantos en Primera soltando un latigazo desde la frontal ante el que nada pudo hacer Courtois, titular de nuevo en un once típico de Zidane en este tramo en el que nada se juega el Madrid y en el que el bloque se arma a modo de escaparate.

Tocaba ver en esta ocasión a Vallejo, Valverde o Brahim, además de seguir dando confianza a un Marcelo que se animó a probar fortuna con varios remates tratando de emular a aquel lateral eléctrico de sus mejores tiempos y que tuvo más gasolina que otros días. De un chut del brasileño llegaría el segundo gol de los blancos, al rebañar Vallejo la bola que se le había quedado muerta en el corazón del área al zurdo para estrenarse en la faceta anotadora como madridista. Muy laxa la zaga del Villarreal, que dejó al maño marcar a placer.

Compromiso

La actitud del conjunto de Chamartín distó mucho de la que se vio hace una semana en Vallecas. Aquel equipo apático dejó paso a otro más entregado y profundo por las bandas, especialmente por la derecha, donde Carvajal y Lucas Vázquez conformaban una dupla con chispa. El lateral estrelló un zurriagazo en la madera y el extremo soltó un par de centros con veneno remontando hasta la línea de fondo.

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Por primera vez desde el regreso de Zidane, el Madrid se marchó con ventaja al entreacto, fruto de una versión muy aseada de futbolistas como Valverde, Brahim o Marcelo que se saben con opciones de convencer al francés y que respondieron con la entrega de que carecieron siete días atrás Ceballos o Bale.

El uruguayo, de los más destacados, fue clave en el tercer gol, filtrando un balón al costado por el que irrumpía Carvajal, que soltó el centro para que Mariano embocase sobre la línea. Cuarta diana del ariete, que únicamente había visto puerta ante el Alavés desde aquel golazo por la escuadra a la Roma que tanto prometía y que, como le ha sucedido a su equipo, se quedó en agua de borrajas. Este domingo salió con un doblete para sellar la tarde en el Bernabéu ante un Villarreal que tendrá que seguir trabajando para certificar la permanencia pese al postrero tanto de Jaume Costa.