Tristeza en la música irunesa por la muerte de Ricardo Requejo

Ovación. Ricardo Requejo saluda al público que le aplaude durante el acto en el que recibió la Medalla de Oro de la Ciudad./F. DE LA HERA
Ovación. Ricardo Requejo saluda al público que le aplaude durante el acto en el que recibió la Medalla de Oro de la Ciudad. / F. DE LA HERA

En diciembre de 2017 le fue concedida la Medalla de Oro de la ciudad, y entre sus últimos proyectos estuvo el ciclo musical 'Domingos de Cámara' que se celebró a principios de este año Prestigioso pianista y apasionado docente, falleció ayer a los ochenta años

JOANA OCHOTECOIRUN.

La ciudad de Irun, y las personas vinculadas a la música en particular, recibían con tristeza ayer a mediodía la noticia del fallecimiento de Ricardo Requejo Retegui. El prestigioso pianista, apasionado docente e impulsor de innumerables proyectos relacionados con la música, el último hace pocos meses, falleció ayer a los ochenta años.

Hace menos de un año, en diciembre de 2017, Ricardo Requejo recibió en un solemne y entrañable acto, en la sala capitular del Ayuntamiento, la Medalla de Oro de la Ciudad. La distinción le fue otorgada tras una petición encabezada por la Sociedad Cultural Coro Ametsa de Irun y respaldada por una docena de entidades sociales, culturales y deportivas de la ciudad. La Junta de Portavoces acordó, por unanimidad, conceder al pianista el máximo reconocimiento que puede otorgar el Ayuntamiento.

Ricardo Requejo nació en Irun, concretamente en la calle Eguzkiza, el 10 de junio de 1938. Le inició en la música su hermano Ramón, y empezó a formarse en la Academia Municipal, con Primitivo Azpiazu, y con Ascensión Michelena, su primera profesora de piano. Su formación musical continuó en el Conservatorio de San Sebastián, y posteriormente en los de París y Ginebra. Junto con Fernando Etxepare Díaz, a quien conoció en la Academia Municipal de Irun, puso en marcha un proyecto musical del que surgió el Coro Ametsa.

Su carrera le llevó a escenarios de Europa, Asia y América, y a recibir numerosos galardones y reconocimientos. Pero además de como concertista de piano de un nivel excepcional, Ricardo Requejo destacó en su labor como docente, formando a futuras promesas de la música de todo el mundo.

Mantuvo, siempre, una estrecha vinculación con su ciudad natal. Hace casi un año, Irun reconocía su trayectoria con la concesión de la Medalla de Oro de la Ciudad. Fue el primer músico en recibir el galardón. Entonces, Ricardo Requejo definía esa distinción como «un enorme abrazo que me da Irun y que me emociona», y un premio «completamente diferente de cualquiera que haya podido recibir antes».

Cuando recibió ese reconocimiento, con casi ochenta años, continuaba con su faceta como docente y poniendo en marcha proyectos musicales: fue el impulsor del ciclo de conciertos 'Domingos de cámara' que se celebró en Irun entre enero y mayo de este año. «Vengo a casa a ayudar en lo posible», decía entonces. Esos 'Domingos de cámara' llevaron al escenario del Centro Cultural Amaia a jóvenes intérpretes de la ciudad, formados en el Conservatorio de Irun, que ofrecieron en cinco conciertos una programación musical de calidad. Se trataba, explicaba Ricardo Requejo en la presentación de esta iniciativa, de devolver al público irundarra el fruto de lo aprendido en el Conservatorio de la ciudad.

Hoy martes, a las 19.00 horas, se celebrará un acto de despedida civil por Ricardo Requejo en la sala Jaizkibel del Tanatorio del Bidasoa.

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