Mausitxa, de nuevo txapeldun

Rosa Salegi y Jesús Mari Ansola, con la txapela y el kaiku./
Rosa Salegi y Jesús Mari Ansola, con la txapela y el kaiku.

El mejor queso de pastor de Euskal Herria llegó desde Elgoibar | 35 pastores de Gipuzkoa, Navarra, Bizkaia y Álava concursaron en Idiazabal, donde el joven Julen Arburua quedó subcampeón

ANE URDANGARINIDIAZABAL.

El día amaneció casi veraniego, ideal para pasear entre el ganado o acercarse a los puestos de los baserritarras a comprar productos que ahora se hacen llamar 'kilómetro 0', esos alimentos cultivados en proximidad y que siguen siendo el mayor lujo en cualquier mesa. Al mediodía, cuando el rebaño de ovejas de Vitoriano Urrestarazu empezó a cruzar la arteria principal de Idiazabal, quedaban pocos paraguas cerrados, y pasadas las dos de la tarde, cuando Rosa Salegi y Jesús Mari Ansola recibían la txapela que, por segundo año consecutivo, les acreditaba como los ganadores del concurso de queso de pastor de Euskal Herria, llovía con demasiadas ganas.

Aunque el tiempo, adverso en este caso, fue uno de los protagonistas del día, Idiazabal estrenó ayer una jornada doblemente festiva que tiene vocación de continuar. Por primera vez, se celebraron juntos el Baserritarren Eguna y el concurso que reunió a las 35 mejores queserías de Álava, Bizkaia, Gipuzkoa y Navarra, clasificadas en los diferentes campeonatos provinciales disputados en Agurain, Axpe, Legazpi y Uharte Arakil, respectivamente.

El podio final resultó bastante familiar, con los mismos primer y segundo puesto del año pasado. Rosa Salegi y Jesús Mari Ansola se llevaron la txapela, el Kaiku de madera, símbolo de Artzai Gazta, y los 1.000 kilos de pienso con un ejemplar elaborado el 30 de marzo, «blanco», sin ahumar. A pesar de que se han calado muchas txapelas, nada menos que tres en el campeonato de Ordizia, por citar algunas, «estos premios se reciben con mucha ilusión. Especialmente cuando es un concurso de este tipo, entre pastores», comentaba una sonriente Rosa.

Premiados

Campeones
Rosa Salegi y Jesús Mari Ansola, de la quesería Mausitxa de Elgoibar.
Segundo premio
Julen Arburua de la quesería S.C. Kortaria, de Lekaroz (Baztan).
Tercer premio
Javier Muñoz, de Zerain.
Premio popular
Quesería Albi, de Arruazu, Navarra.

A ella le pusieron la txapela en la entrega de premios pero al rato se la cedió a su marido, en homenaje al cariño y mimo con el que cuida del rebaño. «Es su vida, hay que ver cómo se ocupa de las ovejas. Porque gracias a todo ese trabajo se obtiene una buena leche. Y con esa leche, es más fácil hacer un buen queso. Con una leche mediocre, es muy difícil».

También le hacía especial ilusión ver junto ellos a Julen Arburua, último campeón en Ordizia y ayer segundo. «Ha estado con nosotros en el caserío. Tiene una gran afición», decía Rosa, que no tenía más que parabienes para el joven navarro.

El tercer premio se quedó muy cerca de Idiazabal, en Zerain, ya que recayó en Javier Muñoz.

Organizado por Artzai Gazta Elkartea, la cita volvió a poner en valor la labor de los pastores que elaboran queso con la leche cruda de oveja latxa que obtienen exclusivamente de sus rebaños. La asociación agrupa a 107 pastores repartidos en Gipuzkoa, Bizkaia, Álava y Navarra, «y lo más importante es que elaboran queso con leche que procede directamente de la explotación ganadera propia. Se trata de pequeñas y medianas producciones familiares», explicó la coordinadora de la asociación, Belén Landa. La producción de Artzai Gazta supone casi la mitad del queso con denominación de origen Idiazabal, y precisamente para subrayar su elaboración artesanal frente a la producción industrial, además de la imagen del kaiku que llevan sus quesos, le han añadido la leyenda 'baserrikoa' (de caserío).

Entre la veintena de miembros del jurado había varios expertos de otras comunidades. Entre ellos José Luis Martín, un afinador de quesos madrileño que acaba de abrir una tienda, Qava, en una de las calles gastronómicas por excelencia de Madrid, doctor Castelo. Venden solo quesos de España. «¿Si tenemos Idiazabal? Por supuesto». Precisamente, mientras cataba los ejemplares comentaba que más de la mitad, incluso el 80% de los quesos que se producen en el resto de las comunidades son ahumados, «y aquí pasa al revés». Para la final del concurso de ayer pasaron el corte 5 ejemplares ahumados y 7 si ahumar.

Martín defendió la necesidad de seguir haciendo quesos «con personalidad», que transmitan «qué ha comido la oveja, si ha nevado o ha habido sequía», y que hablen de dónde y cómo se han elaborado «frente a cierta obsesión por la igualdad».

Las pistas de Aralar

Pese a ser una cita festiva, también tuvo su vertiente reivindicativa, a la que puso voz el alcalde del municipio, Ioritz Imaz, para mostrar el «apoyo» a todas las personas que han sido denunciadas por mostrarse favorables a la construcción de las pistas de Aralar. «Nos tendréis enfrente», señaló a quienes se oponen a su construcción y han recurrido a la vía judicial.

Imaz se refirió al obligado relevo generacional para poder asegurar la continuidad de la labor de los ganaderos y de los pastores, y a las condiciones de vida de un sector que lleva años demandando estas pistas para poder seguir ejerciendo su actividad en el parque natural de Aralar.