Las camisas españolas capaces de reducir el estrés

Las camisas españolas capaces de reducir el estrés

El concepto 'Fashiontech' se amplía con 'ropa con emociones' y 'superpoderes' que hacen que las prendas no se manchen, repelan los malos olores y transmitan sensaciones

ISAAC ASENJOMadrid

Aunque no tienen alma, algunas son capaces de sentir o expresar la forma en la que uno se encuentra. La ropa puede ser un gran aliado a la hora de expresar sentimientos sin necesidad de vestir de una determinada manera o llevar un look concreto que demuestre una determinada personalidad. Y es que más allá de tendencias, comodidad y funcionalidad, existe una nueva manera de ver y entender la moda. En este caso se habla del concepto 'Fashiontech' (la fusión de moda y tecnología por su significado en inglés). Las llamadas prendas inteligentes no solo son capaces de transmitir estados físicos y sensaciones, sino que además se han vuelto cada vez más sostenibles y aportan mayor 'confort'.

Hace unos días, la semana de la moda de Nueva York se vistió de impresión 3D gracias a una técnica novedosa en la que, por primera vez, se imprimía directamente en los propios textiles. Allí a la 'Gran Manzana' acudió la firma española constanza+LAB, que utiliza un ecosistema IoT (Internet de las Cosas) en su colección tecnológica Quantum en la que presenta una propuesta compuesta con prendas inteligentes que transmiten los sentimientos de sus portadores a través de la luz de diversos colores preconfigurados.

Y es que la moda no solo se renueva y evoluciona con la idea de ser más sostenible y aportar mayor comodidad, sino que ahora también cuida al que la usa. Primero fueron las prendas que no se arrugan, luego las que no se ensucian aunque les tires un café por encima y ahora llegan las camisas que proporcionan un equilibrio saludable entre los niveles mental, físico y emocional, lo que se conoce como 'Wellness', hechas con partículas de biocerámica que reducen el cansancio y rebajan el estrés, uno de los grandes factores de riesgo para la salud del siglo XXI.

Más allá de mensajes optimistas impuestos en medio del tejido al estilo 'siempre happy, nunca unhappy', la firma Sepiia presentó la semana pasada en Madrid sus últimas novedades con las que quieren mejorar la calidad de vida del usuario a través de sus prendas. Esta evolución científica que apuesta por una moda sostenible y favorecedora para la salud, es posible gracias un tipo de radiación electromagnética conocida como Infrarrojo Lejano, el cual absorbe el ser humano a diario a través de calor proveniente de Sol. «Se trata de una radiación imperceptible para el ojo humano al poseer una longitud de onda más larga. Los rayos de infrarrojo lejano penetran en la piel y benefician con su calor tanto a músculos como articulaciones, vasos sanguíneos y células corporales. Esta radiación activa las moléculas de agua en nuestro organismo y con ella la actividad celular y la oxigenación. Eleva la temperatura subcutánea, se dilatan los capilares y se eliminan las toxinas con mayor facilidad. Al mejorar el sistema circulatorio se acelera el metabolismo. También mejora el pH de la piel, además de prevenir los dolores en los ligamentos y huesos causados por exceso de ácido úrico», explica Federico Sainz, CEO de la marca.

Este tipo de tejido hasta ahora solo se había usado en el ámbito deportivo profesional, que lo utiliza para «mejorar su rendimiento», y en la lencería de hogar con sábanas que mejoran el descanso y el sueño.

«La camisa 'wellness' no solo aporta 'confort', sino que te cuida durante su uso», añade Federico Sainz, quien también ha incluido en la camisa dos nuevos tejidos que colaboran con la sostenibilidad del planeta y se suma a la lucha de esta nueva generación joven que encabeza la activista sueca, Greta Thunberg.

Moda, tecnología y bienestar. «Empezamos con ropa que fuera confortable, ahora nuestro objetivo es que la moda evolucione hacia el bienestar personal, lo que implica la salud y la sostenibilidad». La conciencia por el cuidado del planeta está presente en todo el ciclo de vida de la prenda, desde su fabricación con técnicas limpias y seguras, a la fase de uso en la que necesita menos recursos para su cuidado y el reciclaje cuando se termina con ella. Su uso evita ensuciar el agua y gastar energía con el lavado y el planchado. «Menos cuidados durante su uso, menos residuos para el Planeta».