Cuatro consejos divertidos para comer en la oficina

Cuatro consejos divertidos para comer en la oficina

Organizar los menús semanales bien podría declararse como un arte: equilibrar los platos y comer saludable puede hacerse en ocasiones repetitivo por falta de inspiración o conocimiento

S.F.

Con motivo de la vuelta al trabajo, Kaiku Sin Lactosa, comparte los consejos para evitar el tedio comiendo en el trabajo. Salsas, mucho color y toques crujientes terminarán con el aburrimiento de las comidas de oficina.

Salsas, el mejor aliado contra el aburrimiento

Puede parecer contradictorio el incorporar salsas en un plato saludable. Sin embargo, existen diferentes alternativas ligeras para coronar un plato aburrido como se merece.

Una de las claves a la hora de preparar salsas sanas es escoger la base ideal: los yogures sin azúcares añadidos o yogures griegos para un toque de cremosidad, son perfectos para aderezar ensaladas e incluso platos de pastas, agregando especias, limón o frutas, se consiguen salsas con sabor y ligeras.

Además, la leche sin lactosa es el mejor sustitutivo de la nata: ligera y con todo el sabor, perfecto para untar el pan integral.

Comer con los ojos y hacer platos coloridos

Otro consejo para no aburrirse comiendo en la vuelta a la rutina es jugar con el color en los platos. Si en la variedad está el gusto; en los colores, el sabor. A la hora de elaborar un menú semanal en versión tupper o cena informal, nada como incorporar alimentos que abarquen una diversidad de tonalidades, puesto que de esta forma no sólo se asegura incorporar alimentos con variedad de nutrientes y beneficios, sino que además el plato quedará más llamativo y apetitoso.

El verde de las espinacas o la rúcula, el rojo de los tomates y los pimientos, colores naranjas como los del mango o el salmón, e incluso el blanco del queso y las almendras.

Inspirarse en otras culturas para aportar al menú

En lo desconocido está lo interesante. Nada como un soplo de aire fresco al típico menú de tupper inspirándose en las «dietas» o cocinas de otros países. La cocina típica española puede sustituirse por una dieta cargada de eneldo y pescado ahumado, al estilo nórdico; llenar del color del comino y el curry el clásico pollo con arroz; o que el jengibre y la soja aderecen un pescado. Inspirarse en otras culturas siempre le dará un toque novedoso al manido menú de todos los días.

Jugar con las texturas a la hora de cocinar

Muchas veces el paladar no sólo se aburre por los sabores repetitivos, sino también por las texturas. Para solventarlo, nada como incorporar el crujiente en los platos: muesli, cacahuetes, nueces, verduras crudas, etc. Por ejemplo, nada como añadir al clásico yogur unas lascas de coco, muesli o trozos de chocolate negro; o en el sandwich de media tarde incorporar unas rodajas de pepino crujiente.