El milagroso bosque submarino de la posidonia

Un buzo replanta un rizoma de posidonia en la Bahía de Pollensa (Mallorca). / Foto: CESIC/REE / Vídeo: Óscar Chamorro

Su replantación regenera grandes superficies del litoral balear con una innovadora iniciativa

Óscar Chamorro
ÓSCAR CHAMORROPollensa (Mallorca)

La 'Posidonia oceanica' es una planta milagrosa. La virtuosa especie acuática es un almacén natural de carbono, capaz de capturar entre 17 y 250 veces más CO2 que los bosques tropicales. Su capacidad de regenerar el ecosistema a largo plazo será una bendición para la bahía de Pollensa (Mallorca) que acoge la mayor replantación de posidonia de la Tierra, con 8.000 esquejes seleccionados para garantizar su supervivencia y que cubren 1,5 hectáreas de las dos proyectadas para recuperar el bosque submarino.

La posidonia es endémica del Mediterráneo. No es un alga y tiene elementos similares a las plantas terrestres: raíces, tallo, hojas parecidas a las de la cinta y flores. Es la especie más longeva de la biosfera y en Formentera se hallaron ejemplares de 100.000 años de edad. En comparación, algunas secuoyas viven 3.000 años y la vida humana más larga documentada llegó a los 122 años.

Expertos del CSIC explican el proceso de recuperación de la posidonia en la Bahía de Pollensa (Mallorca). / Óscar Chamorro

«La posidonia es un bioindicador de la calidad del medio marino», afirma Jorge Terrados, científico del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (Imedea-CSIC). «Es uno de los mejores sumideros de carbono; capta y absorbe el CO2 disuelto en el agua, lo sintetiza y genera más materia vegetal que queda en el sustrato, creando y estabilizando el suyo», explica Terrados.

La formación de las praderas contribuye a la biodiversidad, filtra partículas y nutrientes, reduce la suspensión del sedimento y ayuda a la transparencia del agua. Disipan el drenaje, lo que contribuye a la defensa del perfil costero, y son una perfecta alternativa a los espigones de hormigón. Relevante en la lucha contra el cambio climático, es una especie estrictamente protegida por la Convención de Berna. Su importancia reside en su papel como almacén natural de carbono, ya que la cantidad 'secuestrada' por la posidonia multiplica exponencialmente la capturada por los bosques tropicales.

Óscar Chamorro
Vídeo: La recuperación de la 'Posidonia oceanica'

'Bosque Marino' es la regeneradora iniciativa que Red Eléctrica de España (REE) impulsó en colaboración con la Universidad de las Islas Baleares, el Govern Balear y el Aedródromo Militar de Pollensa. Una feliz alianza público-privada «que genera sinergías increíbles» según Borja Álvarez, responsable de medio ambiente de REE en Baleares. «Con iniciativas como esta pasamos del antiguo concepto social corporativo de 'dejar de hacer daño' al de 'regenerar'», dice Eduardo Maynau, delegado de REE en Baleares. Asegura que en un futuro cercano el 50% de la energía de las islas procederá de fuentes renovables, situando al archipiélago a la cabeza de la transición energética.

Para garantizar el éxito del proyecto se valoran todos los factores y variables, desde la recolección de los fragmentos de rizoma, producidos de forma natural por las dinámicas marinas y que los temporales desplazan, a la selección manual por buceadores en zonas naturales de acumulación. El original sistema de replantado fija cada esqueje, identificado y monitorizado. Su ubicación y evolución permiten presumir una garantía de éxito del 90% y requiere una inversión de un millón de euros.