La oposición reprocha los déficits de la política de familia actual

Beatriz Artolazabal durante el pleno del Parlamento Vasco. /Irekia.
Beatriz Artolazabal durante el pleno del Parlamento Vasco. / Irekia.

Arantxa Aldaz
ARANTXA ALDAZ

La oposición ha reparado en los “déficits” que presenta la política de familia desarrollada hasta la fecha y no ha pasado por alto las conclusiones de la evaluación del III Plan de Familia en el que se observan las carencias tanto en las medidas de conciliación como en los límites del actual sistema de ayudas y la necesidad de mejorar los apoyos a las familias pobres. “El mayor logro ha sido mantener el sistema en plena crisis”, ha admitido la consejera. En lo que coinciden todos los grupos es en que hay que reorientar el modelo actual.

La parlamentaria de EH Bildu, Nerea Kortajarena, ha subrayado la necesidad de “garantizar condiciones dignas” para que las familias puedan ver satisfechas sus expectativas de vida y en ese sentido ha pedido “que se retire la reforma laboral, porque eso sí protegería a las familias e incrementaría la natalidad solo de la felicidad”.

Desde el PP, Laura Garrido ha plasmado la petición concreta de su grupo de establecer un cheque fiscal de 1.200 euros por cada hijo menor de 18 años a cargo, entre otras propuestas. Garrido ha puesto énfasis en la importancia de las ayudas económicas como apoyo a las familias. “Miremos a Europa”, ha pedido y ha recordado que en esos países más avanzados las ayudas son universales y hasta edades avanzadas de los hijos, “incluso hasta los 21 años”.

La socialista Gloria Sanchez ha defendido “un cambio de paradigma”, para sentar las bases de un futuro más igualitario. “Porque el asunto de fondo que subyace en las políticas de familia están expresamente ligadas a la cuestión de igualdad. La igualdad de la mujer y la igualdad de oportunidades sin limitaciones por razón económica”.

Tinixara Guanche, de Elkarrekin Podemos, ha insistido en que el debate debe mirar a largo plazo y recordado que se trata de políticas de familia e infancia y no solo de políticas de fomento a la natalidad. Ha acusado a la consejera de que “su compromiso no es serio”, y ha advertido de que sin medidas concretas el Pacto suscrito se quedará “en un mero brindis al sol entre corbatas”.