El aeropuerto de Bilbao afronta mañana la primera de las dos huelgas convocadas esta Semana Santa

Las pasarelas dejarán de funcionar mañana y obligará a abordar los aviones en remoto./ IÑAKI ANDRÉS
Las pasarelas dejarán de funcionar mañana y obligará a abordar los aviones en remoto. / IÑAKI ANDRÉS

Incertidumbre por el conflicto laboral en las pasarelas y en la asistencia en tierra en una terminal que operará 870 vuelos enlos próximos seis días

JOSU GARCÍA

Dos conflictos laborales amenazan el arranque de las vacaciones de miles de vizcaínos y vecinos de las provincias limítrofes que tienen previsto volar desde el aeropuerto de Bilbao en los próximos días. Hay convocadas dos huelgas durante la Semana Santa. La primera de ellas empezará mañana y afectará a las pasarelas o 'fingers' de acceso a los aviones. La segunda tendrá lugar los días 21 (domingo) y 24 (miércoles) y tiene que ver con un conflicto laboral en los servicios de 'handling' o asistencia en tierra a los aviones (repostaje, gestión de las maletas, limpieza de las aeronaves...).

La llamada a secundar los paros coincide con un momento de gran trasiego de viajeros en 'La Paloma'. Desde mañana y hasta el próximo lunes hay previstos 870 vuelos, con 135.679 asientos ofertados por parte de las aerolíneas (si la ocupación ronda una media del 85%, pasarán por el aeropuerto unas 115.000 personas en sólo seis días).

El conflicto con mayor poder paralizante es el del 'handling'. Trabajan en Loiu 450 personas dedicadas a todas esas pequeñas tareas ocultas que permiten a las aeronaves repostar, organizar la carga y despegar. También se atiende a las personas de movilidad reducida para que puedan embarcar en los aparatos. Aún no hay servicios mínimos. Con todo, es posible que se alcance una solución, ya que hay negociaciones en marcha. Los trabajadores reclaman la aprobación de un nuevo convenio, que se mantiene atascado por una cláusula sobre la subrogación entre compañías y que afecta a entre 8.000 y 9.000 operarios en toda España, porque el conflicto no sólo afecta a Loiu sino que es global. Ni la patronal ni los sindicatos descartan que pueda haber un pacto en las próximas horas.

Lo que ya no tiene vuelta atrás es el enfrentamiento en las pasarelas o 'fingers'. Los trabajadores, que denuncian estar cobrando sueldos inferiores a los de hace 12 años, llevarán a cabo la primera huelga indefinida de este servicio en la historia de 'La Paloma'. Nunca antes habían parado. Por este motivo hay una gran incertidumbre sobre el impacto real que pueda tener la protesta. En principio, los servicios mínimos estipulan que todos los aviones tendrán que ser atendidos en remoto. Es decir, ningún pasajero accederá a las aeronaves de manera directa (por el pasillo cerrado) sino que tendrá que llegar a pie de pista mediante un autobús, lo que alarga los tiempos y genera incomodidad para los usuarios, que tendrán que soportar, además, las inclemencias meteorológicas en caso de que llueva.

Posibles retrasos

La única excepción prevista en los servicios mínimos es la de usar el 'finger' cuando el tamaño del avión impida aparcar en la plataforma o cuando ésta se encuentre saturada. El parking de aviones de Loiu cuenta con 15 plazas. El problema está en que la asistencia en remoto complica la logística en todos los sentidos: se aumenta la carga de trabajo de los maleteros, del repostaje, de las personas que manejan los autobuses... Todo es más difícil que el sencillo tránsito de los pasajeros por una pasarela directa.

También podría darse el caso de que en algún momento no hubiera personal suficiente para atender el ingente volumen de vuelos en hora punta, por ejemplo. La consecuencia serían retrasos e, incluso, cancelaciones. Una situación que podría volverse caótica el día 21, al coincidir ambos conflictos.

En su contexto

115.000
pasajeros podrían pasar por Loiu entre mañana y el lunes. Las aerolíneas fletarán 870 vuelos con 135.679 asientos. Mañana será el segundo día con más movimientos (152), sólo por detrás del Lunes de Pascua (168).
Mejoras laborales
Los 13 empleados de las pasarelas denuncian que la empresa adjudicataria del servicio ha aumentado un 42% sus ingresos, algo que no ha tenido reflejo en sus sueldos, inferiores a 2007. Reclaman una subida del 5%.
Convenio atascado
En el conflicto del 'handling' el escollo es una cláusula sobre la subrogación de trabajadores. El último convenio expiró el 31 de diciembre de 2015.