IU se desmarca de la estrategia de Podemos sobre las coaliciones

Alberto Garzón y Pablo Iglesias. /Reuters
Alberto Garzón y Pablo Iglesias. / Reuters

El partido liderado por Alberto Garzón respalda ejecutivos de los socialistas en solitario en Asturias y La Rioja

Ander Azpiroz
ANDER AZPIROZMadrid

La determinación de Podemos para gobernar en coalición con el PSOE ha abierto una brecha con su principal socio electoral, al menos en lo que concierne a dos comunidades autónomas, y bien podría ser el preludio de un conflicto nacional. Izquierda Unida se ha desmarcado de la formación morada en Asturias y La Rioja, donde el partido liderado por Alberto Garzón respalda que gobiernen los socialistas en solitario tras haber alcanzado acuerdos programáticos con ellos.

Se trata de dos escenarios regionales, pero que, a tenor de las posiciones expresadas estos últimos meses, podría extenderse al ámbito nacional. Garzón ya destacó su autonomía respecto a Iglesias el pasado mayo, cuando señaló que su partido acudiría a las negociaciones con sus propuestas y a partir de ahí ya se analizarían las distintas opciones de formar Gobierno. «Programa, programa y programa», zanjó. 

Lo realmente importante para la formación que dirige Garzón es pactar la derogación de la reforma laboral, intervenir en el mercado de alquiler o bajar la factura luz. Los cargos ya se verán. El repaso de los pactos que han sellado los socialistas con IU también apunta la predisposición de esta última formación a quedarse fuera de los gobiernos dirigidos por los socialistas, sin exigencias de ministerios o consejerías.

Garzón antepone en la negociación la derogación de la reforma laboral a los cargos

En cualquier caso, Garzón, que bien podría reclamar para sí una de las carteras que le correspondiesen a Unidas Podemos en un hipotético Gobierno de coalición, ha evitado por ahora criticar abiertamente las exigencias de su aliado Iglesias para investir al candidato socialista. Es más, este lunes el coordinador general IU censuró que Pedro Sánchez trate de colocar a la alianza entre su partido y Podemos en el disparadero por no apoyarle incondicionalmente.

«Lleva tres meses así, moviéndose en círculos por si aparece por arte de magia o chantaje esa mayoría. Entre el deseo y la realidad, escogió el deseo. Ahora la fase del cabreo, pues el deseo no aparece», escribió Garzón en Twitter sobre el presidente en funciones.

Fue un cierre de filas, pero IU, que cuenta con seis diputados dentro del grupo de Unidas Podemos deberá decidir de forma autónoma en estos días su postura ante la investidura. Lo hará, además, cuando más fuerte suenan las voces internas que reniegan de la alianza con Iglesias y los suyos. 

Posiciones diferentes

Las distintas formas de los socios de Unidas Podemos de entenderse con el PSOE han salido a la luz, de momento, en Asturias y La Rioja. En el Principado, el socialista Adrián Barbón fue elegido este lunes presidente autonómico en segunda votación. Lo fue por mayoría simple con los 22 votos de su formación y los dos de IU. Los cuatro representantes de Podemos, que concurrieron a las elecciones por separado de sus socios de coalición nacional, se abstuvieron. Lo hicieron por la negativa de Barbón a incluirlos en su Gobierno. IU, en cambio, se dio por satisfecha con un pacto programático.

En La Rioja, Podemos exige tres consejerías a pesar de tener una sola diputada

Más compleja se presenta la situación en La Rioja, donde la socialista Concha Andreu se enfrenta este martes a su primera votación de investidura. El PSOE se quedó a dos escaños de la mayoría absoluta en una comunidad autónoma que ha sido gobernada los últimos 24 años por el PP. Podemos e IU, que concurrieron en una misma lista, consiguieron un diputado cada uno. Pero después de los comicios, esta alianza saltó por los aires. 

Mientras IU se ha conformado con un acuerdo programático con el PSOE, la formación morada ha exigido dirigir tres consejerías a cambio del apoyo de su única representante en la cámara regional, según reveló la candidata socialista. Andreu afirma que su partido no está dispuesto a asumir esa exigencia, aunque sí se abre a que Podemos ocupe «algún cargo», lo cual se interpreta como la opción de cederles responsabilidades de carácter intermedio.

Es la misma situación, en definitiva, que a nivel nacional, salvo que en Madrid, de momento, Podemos e IU parecen mantener la unidad de acción.