Las ciudades más futboleras de Europa: turismo y pasión por el deporte rey

Vistas generales del estadio de San Siro, en Milán. /AFP
Vistas generales del estadio de San Siro, en Milán. / AFP

Muchos son los aficionados al fútbol que viajan alrededor del viejo continente con el objetivo de conocer los estadios de los clubes punteros y presenciar sus partidos

ÁLVARO ROMERO

Desde su nacimiento en Inglaterra, el fútbol se ha convertido en el deporte más practicado y seguido del mundo, toda una referencia en el viejo continente donde cada semana miles de hinchas acuden a los estadios para animar a sus equipos. Unos clubes que en muchos casos se han convertido en auténticas instituciones, capaces de pasear y dar a conocer el nombre de sus ciudades de origen por todo el mundo.

Perfectos modelos de negocio, generadores de ingresos y sobre todo, de sentimientos y emociones. Los hinchas vibran a pie de campo y esperan impacientes a que ruede el balón y den comienzo las ligas europeas. Cada vez son más los amantes del deporte rey que, llegados desde cualquier parte del planeta eligen sus destinos turísticos desde un punto de vista futbolístico, teniendo en cuenta en sus rutas las visitas a los estadios y la posibilidad de presenciar algún partido.

Mánchester, en la cuna del fútbol

Mánchester se afianza como una de las urbes futboleras más importantes del mundo, allí Manchester United y Manchester City rivalizan por hacerse con la hegemonía. La ciudad mancuniana, junto a otras del norte de Inglaterra vio nacer y desarrollar la revolución industrial, germen del fútbol. Los obreros pasaban su tiempo libre entre las fábricas, pegando patadas a un balón, entretenimiento que años más tarde recibiría su primer reglamento.

A día de hoy tanto City como United son dos de los clubes más importantes de la Premier League. Muchos son los turistas que se desplazan hasta allí, especialmente desde el continente asiático, para presenciar alguno de sus encuentro. Además, el histórico estadio de Old Trafford, casa del United, es el enclave turístico más destacado de una ciudad que también alberga el Museo Nacional del Fútbol.

Milán, la pasarela del fútbol

Entre las gentes de la estilosa urbe de Milán priman dos pasiones muy definidas, la moda y el fútbol. Éste es también el deporte más practicado en Italia y el más seguido por la población local, cuenta con varios equipos de primer nivel europeo y dos de ellos, el Inter de Milán y el AC Milan, comparten casa y ciudad. Cuando el primero de ellos juega como local, el estadio adquiere el nombre de Giuseppe Meazza; si lo hace el segundo es denominado San Siro.

Conocido por todos los apasionados del fútbol, San Siro es uno de los referentes del fútbol europeo, pues ha acogido importantes acontecimientos, como cuatro finales de Champions League. Levantado en septiembre de 1926 se afianza como el mayor estadio de Italia y es considerado, tras el Duomo de Milán, la obra arquitectónica más popular de la ciudad.

Estadio José Alvalade.
Estadio José Alvalade.

Lisboa, un canto al fútbol

Lisboa es la ciudad futbolística más importante de Portugal, pues sirve de hogar a dos de los tres equipos más destacados del país, el Sporting y el Benfica, siendo este último un club histórico y reconocido a nivel europeo. La metrópoli lisboeta hace las veces de capital del país y es famosa por la belleza de sus calles, la tradición del canto fadista y los tranvías.

Tan solo cuatro kilómetros separan las casas de ambos equipos, el hermoso estadio Da Luz, propiedad del Benfica y el colorido José Alvalade, feudo sportinguista. El primero de ellos, construido en el año 2003, es un auténtico monumento del mundo del fútbol. Todo aficionado que viaje hasta allí debe visitar a fondo esta maravilla. El segundo, de peculiar semblante, muestra curiosos graderíos en tonos verdes, amarillos y azules.

Entrada a Ibrox.
Entrada a Ibrox.

Glasgow, rivalidad religiosa

La ciudad escocesa de Glasgow convive con la rivalidad más caliente del mundo del fútbol, el derbi entre el Celtic y el Rangers, los dos equipos locales. Un enfrentamiento conocido como The Old Firm que va más allá de la pasión por un deporte, un escudo y una camiseta, pues entra en juego el factor religioso. Enfrenta a los católicos del Celtic contra los protestantes del Rangers, irlandeses contra unionistas.

La distancia entre ambos feudos, Celtic Park e Ibrox Stadium, es de apenas 8 kilómetros. Presenciar un derbi de este calibre es una experiencia única para todo amante del deporte rey. El espectáculo está garantizado, nunca falta la polémica, los piques y las entradas duras que calientan a ambas aficiones, mientras en las gradas se dejan las gargantas alentando a sus equipos. Todo un espectáculo.