Aviso a Maduro: «España no tiene intención de entregar a Leopoldo López»

Leopoldo López, en la entrada de la residencia del embajador español en Caracas. /AFP
Leopoldo López, en la entrada de la residencia del embajador español en Caracas. / AFP

Exteriores recuerda a Caracas que la residencia del embajador donde se refugia el líder opositor es «inviolable» según el derecho internacional

Ander Azpiroz
ANDER AZPIROZMadrid

La escalada en la crisis diplomática entre los gobiernos de Pedro Sánchez y Nicolás Maduro se elevó este jueves un nuevo peldaño. El Ejecutivo español respondió con firmeza a la orden de detención dictada por el Tribunal Supremo de Justicia de Caracas contra el líder opositor Leopoldo López, refugiado desde el pasado martes en la residencia del embajador español en el país latinoamericano.

Según informaron fuentes diplomáticas, se esperaba esta decisión de la justicia venezolana. Sea como fuere, «España no tiene intención de entregar a López», añadió el Gobierno. Madrid destacó además que López permanece de manera voluntaria en el domicilio diplomático junto a su mujer, Lilian Tintori, y su hija de quince meses, y recordó que las fuerzas bolivarianas no pueden acceder al edificio para detener al político opositor. «España confía en que las autoridades venezolanas respeten la inviolabilidad de la residencia del embajador español», señaló Exteriores.

Horas antes, las autoridades judiciales de Caracas habían solicitado la captura de López, quien el martes 30 de abril fue liberado de su arresto domiciliario tras recibir un indulto del autoproclamado «presidente encargado» Juan Guairó. «El juzgado, en su decisión, libra orden de aprehensión dirigida al Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) en contra del ciudadano Leopoldo López», señaló el tribunal, que argumenta que el político venezolano ha incumplido las condiciones que se le impusieron a cambio de la concesión del arresto domiciliario por razones humanitarias.

López, en una improvisada rueda de prensa en la entrada al recinto diplomático, agradeció el apoyo «al Gobierno y al pueblo español» por mantenerlo «en condición de huésped». «Y en esa condición me voy a mantener», comentó ante los micrófonos. «Yo no quiero volver a la cárcel, es un infierno, pero no le tengo miedo a la cárcel, ni a Maduro ni a la dictadura», indicó el líder opositor. «Estoy aquí y no en mi casa porque me llevarían a (la cárcel militar de) Ramo Verde», señaló López, que dejó entrever que la 'Operación Libertad» prosigue y que la oposición ha mantenido conversaciones con los militares. «Hablé con muchos generales, es lo que les puedo decir», señaló sin entrar en detalles después de hablar de reuniones con militares en su domicilio.

«Un huésped»

Horas antes de conocerse la orden de la justicia venezolano, Josep Borrell aclaró que el político venezolano no está protegido bajo la condición de asilado, ya que según la legislación española este estatus solo se puede solicitar en territorio nacional. «Es un huésped de la embajada hasta que se aclare cuáles son los pasos a seguir», detalló el ministro de Exteriores. Pero esta calidad de invitado en una residencia protegida internacionalmente evita en la práctica la detención de López.

El jefe de la diplomacia española insistió en que el gobierno socialista no apoyará una acción militar contra el Gobierno venezolano, «cualquiera que sea quien la lleve a cabo». Precisamente, Estados Unidos ha amenazado con esta posibilidad en distintas ocasiones, la última vez esta misma semana. España reconoce junto al resto de socios de la Unión Europea a Guaidó como presidente legítimo, aunque rechaza las llamadas a una intervención militar extranjera que ha realizado desde entonces el autoproclamado mandatario venezolano. Según defiende Madrid, la salida a este conflicto debe ser la celebración de unas elecciones libres y transparentes, a lo que Guaidó se ha comprometido una vez tome el control del país.

Carmen Calvo también se refirió este jueves a la situación del líder opositor. «Las salidas y soluciones que cada uno de los líderes políticos de Venezuela tengan les pertenece a ellos y no le pertenece a ninguna decisión del Gobierno de España, que se tiene que mantener en una posición respetuosa de otro Estado y de los líderes que están en otro Estado, más allá de las obligaciones que se puedan tener en algún momento en relación al derecho internacional», señaló la vicepresidenta en una visita al Ayuntamiento de la localidad cordobesa de Cabra.

En cualquier caso, la decisión de López de recurrir a la protección española coloca en una complicada posición a Exteriores, que debe velar por la seguridad de los cerca de 200.000 españoles que residen en el país latinoamericano. Además, las relaciones entre Madrid y Caracas atraviesan su peor momento desde que Pedro Sánchez reconoció a Guaidó.

Condenado a 14 años

López fue condenado a 14 años de prisión acusado de organizar las protestas del año 2014 contra Maduro, en las que fallecieron tres personas. Amnistía Internacional consideró la sentencia como un intento de silenciar la disidencia por parte del régimen bolivariano. El opositor permaneció recluido en el penal militar de Ramo Verde durante tres años. En julio de 2017, el Tribunal Supremo de Justicia le permitió continuar la pena bajo arresto domiciliario por motivos de salud. No obstante, sobre López pesó en todo momento la amenaza de volver a Ramo Verde hasta el pasado martes, cuando Guaidó le concedió «un indulto presidencial» y ordenó a un grupo de militares leales su liberación.

Tras permanecer unas horas junto a Guaidó, primero en la base aérea de La Carlota y después en las calles de Caracas, López optó primero por refugiarse junto a su mujer, Lilian Tintori, y su hija de quince meses en la legación chilena, para después desplazarse a la residencia del embajador español, Jesús Silva.

El político opositor, de 49 años, tiene ascendencia española. Su padre Leopoldo cuenta con la nacionalidad y en las próximas elecciones europeas figura como número 12 en las listas del Partido Popular.

Borrell desmiente a Iglesias sobre el error de reconocer a Guaidó

El ministro de Exteriores en funciones, Josep Borrell, ha dicho este jueves que desmiente «rotundamente» al líder de Podemos, Pablo Iglesias, quien afirmó que desde su ministerio le admitieron que fue «un error reconocer» a Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela.

«En cuanto a las hipotéticas conversaciones de no se sabe quién en el Ministerio de Asuntos Exteriores, de no se sabe quién con Podemos, debo desmentirlas rotundamente. No tengo ninguna constancia de que nadie en el Ministerio de Asuntos Exteriores haya hablado con nadie del partido político del señor Iglesias», ha indicado Borrell durante su visita en Jordania.

Borrell señaló que «si quiere hacer referencia a presuntas conversaciones privadas, que no tire la piedra y esconda la mano y que diga quién protagonizó esas conversaciones, cuándo y cómo se produjeron porque yo las desconozco completamente y debo decir que carece de todo fundamento».

Ayer, Iglesias afirmó que «Guaidó no quiere unas elecciones libres, quiere un golpe de Estado que provoque una intervención de Donald Trump y un baño de sangre en Venezuela», y añadió que «el ministro de Exteriores (Josep Borrell) sabe que tenemos razón y en privado nos han reconocido que efectivamente era un error reconocer a un presidente que no quiere convocar elecciones libres».

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