España limitará la actividad política de López mientras lo acoja como huésped

El ministro español de Exteriores en funciones, Josep Borrell (i), conversa con el presidente libanés, Michel Aoun./EFE
El ministro español de Exteriores en funciones, Josep Borrell (i), conversa con el presidente libanés, Michel Aoun. / EFE

El líder opositor llamó ayer a los militares venezolanos a sublevarse contra Maduro durante una rueda de prensa a las puertas de la residencia del embajador en Caracas

Ander Azpiroz / AGENCIAS
ANDER AZPIROZ / AGENCIASMadrid

El Gobierno no ha digerido nada bien que Leopoldo López llamará a la sublevación de las fuerzas armadas venezolanas , e incluso, se abriera a una intervención militar extranjera desde la residencia del embajador de España en Caracas, donde se encuentra refugiado desde el pasado martes. La respuesta del Ejecutivo ha sido inmediata. Esta mañana, Josep Borrell ha anunciado desde Líbano, donde se encuentra de visita oficial, que «se limitará la actividad política» del líder opositor venezolano mientras permanezca como «huésped» en el domicilio diplomático.

Según ha explicado el jefe de la diplomacia española, «ayer López tuvo un encuentro con la prensa pero a partir de ahora esto se va regular con las medidas oportunas». «España no va a permitir que su embajada se convierta en un centro de activismo político», ha continuado.

El Ejecutivo socialista reconoce a Juan Guaidó como presidente legítimo, pero también ha dejado claro que, de ningún modo, apoyará el uso de la violencia para derrocar a Nicolás Maduro. Esta postura choca frontalmente con las declaraciones que realizó el líder opositor en la residencia del embajador, desde donde avanzó que en un futuro próximo habrá más movimientos militares o justificó que la Constitución venezolana prevé una intervención militar extranjera.

«Espero que no tengamos que llegar a ese punto (una intervención militar internacional), como ha dicho el presidente Guaidó, pero no lo descartamos, porque es constitucional y porque no podemos descartar ninguna herramienta de lucha porque la libertad es la condición para todo lo demás», señaló también López en una entrevista a Efe difundida este viernes.

«Inviolabilidad»

Pese al malestar creado por las declaraciones de López, España ha dejado claro que no piensa entregar al político venezolano, quien el pasado martes escapó del arresto domiciliario al que estaba confinado tras recibir «un indulto presidencial» del autoproclamado Guaidó. La noche de este jueves, la justicia del país latinoamericano dictó una orden de detención contra López, al que ahora protege la inviolabilidad de la residencia del embajador que establece el derecho internacional a través de la Convención de Viena. «Tenemos la confianza de que Venezuela va a respetar la inmunidad diplomática del territorio de la embajada española», ha destacado el ministro de Exteriores.

Borrell ha recordado que López no ha pedido el asilo, al que tienen derecho los perseguidos por motivos políticos. No obstante, tampoco podría acceder a este estatus porque debe solicitarse en territorio español, y las legaciones, aunque inviolables, no lo son. En cualquier caso, el jefe de la diplomacia española ha sido tajante: «No se va a entregar a Leopoldo López».

Críticas

El embajador de Venezuela en España, Mario Isea, ha criticado este viernes que el dirigente opositor, Leopoldo López, utilice la Embajada de España en Caracas, en la que se encuentra tras la orden de busca captura, como «base de operaciones» para «alentar un golpe».

«No es apropiado, si es un huésped del gobierno español que las condiciones las ponga él», ha asegurado sobre el hecho de que López atendiera a los medios desde la Embajada. «Es insólito que use la casa del embajador como base de operaciones para alentar un levantamiento militar, después que fracasó su intento del 30 de abril», ha aseverado, en declaraciones a RNE.

Sobre un posible alzamiento militar en Venezuela, Isea ha recordado que Leopoldo López «lleva cinco años diciendo eso», y ha criticado que su grupo, Voluntad Popular, «ha sido el que ha impedido el diálogo» en el país sudamericano. «Es él el que mantiene esa tesis de incendiar el país hasta que caiga el Gobierno», ha subrayado sobre López.

Agradecido

Leopoldo López compareció este jueves frente a la residencia del embajador español en Venezuela, al agradeció que le haya acogido en calidad de «huésped» y reivindicó la rebelión de militares venezolanos el pasado 30 de abril no como un golpe de Estado sino como parte de un proceso para la instauración de un gobierno de transición para Venezuela.

«Lo ocurrido el día martes es parte de un proceso que siempre se planteó como un primer paso, no como un proceso definitivo», afirmó en respuesta a una pregunta de la prensa sobre la «precipitación» de los sucesos del 30 de abril.

En cualquier caso negó que se tratara de un intento de golpe de Estado y ha amparado esta maniobra en el Artículo 333 de la Constitución. «Cualquier venezolano, tenga uniforme o no, tiene el deber de contribuir a restituir el orden constitucional». «El quiebre que se abrió el 30 de abril se convertirá en una grieta y la grieta en una fisura», aseguró.

López subrayó que las Fuerzas Armadas «son un componente fundamental de nuestra lucha» y explicó que durante su periodo en arresto domiciliario se reunió con «comandantes, con generales y con oficiales de los distintos organismos policiales« que manifestaron su adhesión a la Constitución y al autoproclamado presidente Juan Guaidó.

Las peticiones de asilo de venezolanos en España se triplican

Un total de 12.137 venezolanos han solicitado asilo en España hasta el 15 de abril de este año, según datos del Ministerio del Interior, que señalan que las peticiones en los tres primeros meses casi se han triplicado respecto al mismo periodo del año anterior.

Los datos reflejan el importante incremento de peticiones de asilo de los ciudadanos de Venezuela en los últimos años, al pasar de 596 en 2015 a 20.053 en 2018.

Entre enero y marzo de este año se han registrado 9.939 solicitudes frente a las 3.463 del primer trimestre de 2018, lo que supone un incremento del 187%.

Desde 2016, los venezolanos son la primera nacionalidad en solicitar protección internacional en España. Ese año pidieron asilo 4.195 ciudadanos de Venezuela frente a los 596 del año anterior, lo que supuso un incremento del 603 %.

En 2017 lo hicieron 10.627 (un 153 % más) y en 2018, 20.053, un 87,79 % más que el año anterior.

El pasado mes de marzo, el Gobierno concedió a 400 venezolanos los primeros permisos de residencia por razones humanitarias, una medida prevista en la ley y que puede otorgarse cuando no se concede el asilo a los solicitantes. Se trata de permisos individualizados y por un año prorrogable.

El Ejecutivo español ha recurrido a esta fórmula para que los venezolanos que no tengan derecho a que se les otorgue el estatus de refugiado o asilado no estén en un limbo legal, según dijo la subsecretaria del Ministerio del Interior, Isabel Goicoechea, en el Congreso.

Según datos del padrón a 1 de enero de 2019, facilitados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en España viven un total de 137.589 venezolanos, de los que 79.001 son mujeres y 58.588, hombres.

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