Vientos de hasta 118 km/hora provocan decenas de incidencias en todo Gipuzkoa

Un árbol de gran tamaño ha caído esta noche sobre el bidegorri de la avenida de Tolosa, en San Sebastián./AINGERU MUNGUIA
Un árbol de gran tamaño ha caído esta noche sobre el bidegorri de la avenida de Tolosa, en San Sebastián. / AINGERU MUNGUIA

La alerta naranja por oleaje en la costa y lluvias persistentes se mantiene hasta este mediodía. Una mujer resultó herida tras caerle un tablón de un andamio en Donostia y las rachas derribaron árboles y diversos elementos urbanos

Aiende S. Jiménez
AIENDE S. JIMÉNEZSAN SEBASTIÁN.

El primer temporal del año en Gipuzkoa generó ayer numerosas incidencias, aunque ninguna de gravedad. La alerta naranja por lluvias y oleaje, que se mantiene hoy, de momento, hasta mediodía, activó el plan de riesgo por inundaciones, aunque finalmente ni las olas generaron destrozos ni los ríos sufrieron desbordamientos. El fenómeno que más problemas causó fue el viento, que dejó rachas superiores a los 100 kilómetros por hora y provocó la caída de árboles y otros elementos en diferentes puntos del territorio. La racha de viento máxima se registró en la isla Santa Clara, en Donostia, con 118,2 km/h. En Jaizkibel se alcanzaron los 112,9 km/h y en Miramón se midieron ráfagas hasta los 101,3 km/h.

Las horas con rachas más virulentas fueron las previas al amanecer. Tal y como confirmó ayer el concejal de Protección Civil del Ayuntamiento de Donostia, Martín Ibabe, entre las seis y las siete de la mañana se registraron vientos superiores a los 100 km/h que obligaron a los servicios municipales a atender un centenar de incidencias en apenas una hora. La mayoría por caídas de árboles, contenedores desplazados y elementos de obras y andamios desprendidos. En el barrio de Amara, en la calle Eustasio Amilibia, una joven resultó herida leve tras ser alcanzada por un tablón de un andamio. La mujer fue trasladada al Centro de Salud de Amara para ser atendida, pero su estado no reviste gravedad.

También en Donostia un árbol de grandes dimensiones cedió sobre el asfalto en el acceso al paseo de Bizkaia desde Riberas de Loiola, ocupando los dos carriles para vehículos, el bidegorri y la acera, lo que provocó problemas en el tráfico a primera hora en uno de los principales accesos a la ciudad. El ejemplar destrozó además parte de la barandilla del paseo. Otro árbol fue arranzado de cuajo anoche por el viento en la Avenida de Tolosa, cerca del Hotel Aranzazu, sin que causara heridos. Otro provocó el cierre de la N-1 en Donostia en sentido Vitoria durante más de media hora. Por las calles de la capital se podían ver macetas volcadas, sillas y mesas de terrazas desplazadas, contenedores derribados y numerosas ramas desprendidas. Durante la mañana los bomberos de Donostia tuvieron que atender otra docena de incidencias causadas por el vendaval.

En otras localidades el viento también causó estragos. En Tolosa un árbol se desprendió en la zona de Escolapios y otro en Kondeko Aldapa, y también cayó un poste de Telefónica en Usabal, según informa Juanma Goñi. En Errenteria, el viento desprendió una de las cubiertas delanteras del polideportivo de Fandería, lo que obligó a cerrar las instalaciones, cuenta Mikel Pérez. Además un árbol se derrumbó en el barrio de Kaputxinos.

Pendientes del mar

Aunque fue el viento el que más estragos causó, los ojos ayer estaban puestos en las pleamares, momentos críticos tanto por las posibles crecidas de los ríos como por los embates del mar contra la costa. El pronóstico anunciaba olas de hasta 5 metros en la pleamar de la mañana, donde se esperaba un nivel de marea superior a los 5 metros que podría provocar que las olas rebasasen las barreras urbanas. En puntos del litoral como en Zarautz el mar rompió sobre el malecón, aunque sin provocar daños en los comercios de la zona, que la noche antes se habían blindado con maderas ante la alerta naranja de Euskalmet. Las olas saltaron también sobre el asfalto en la N-634 entre Zarautz y Zumaia, por lo que la Ertzaintza cerró la carretera durante las dos pleamares, por precaución.

En cuanto a los ríos, el caudal del Urumea superó los tres metros de altura en Martutene coincidiendo con las mareas más altas, aunque no llegó a alcanzar el nivel amarillo. Sí lo hizo horas más tarde, en la estación de Erreñozu como consecuencia de las incesantes precipitaciones que cayeron durante todo el día. El Oria a la altura de Lasarte y el río Deba en San Prudentzio también llegaron al nivel amarillo. En Irun, el Bidasoa se desbordó en la zona de Behobia durante la madrugada, inundando parte del bidegorri.

Berastegi fue el municipio donde se registró la mayor cantidad de agua, con un total de 59,9 litros

La presa del Añarbe ha permanecido cerrada desde que se iniciaron las alertas por lluvias para evitar que el desembalse de agua provocara la crecida del río Urumea. Desde el martes la presa ha recogido 88 litros/m2, aumentando su capacidad en tres puntos hasta el 78,8%, y ha evitado la aportación de 1,4 millones de m3 al Urumea. Desde Aguas del Añarbe confirman que por el momento la presa permanecerá cerrada y no se realizarán desembalses.

Porque la alerta por lluvias persistentes se mantendrá hoy hasta las 12.00 horas del mediodía. Ayer, las precipitaciones fueron constantes e intensas durante toda la jornada, generando balsas de agua tanto en aceras como en calzadas. Donde más agua cayó fue en Berastegi, donde se acumularon un total de 59,9 litros por m2 durante la jornada. En Arrasate cayeron 53,9 litros, en Añarbe 52,4 y 51,4 en Zegama.

La previsión

Lluvia
Se mantiene la alerta naranja por lluvias persistentes hasta las 12.00 horas de hoy.
Oleaje
La alerta naranja por impacto de ola en la costa estará activa hasta las en la pleamar de las 8.00 horas, una hora después de la primera pleamar.
Viento
Tras el vendaval de ayer, con rachas de más de 100 km/hora, hoy no hay riesgo.
Nieve
El aviso amarillo se mantiene hoy y podría nevar en cotas en torno a los 700-1.000 metros.

También se mantiene la alerta naranja por impacto en la costa para la pleamar de la mañana, que será a las 6.44 horas. En Donostia se mantendrá cerrado el acceso del Paseo Nuevo para peatones y vehículos, así como los del Peine del Viento y el espigón de La Zurriola, durante las primeras horas del día, aunque según vaya remitiendo el oleaje se procederá a su apertura.

La alerta por viento se desactivó ayer, por lo que hoy soplará con mucha menos intensidad. Se mantiene el aviso amarillo por nieve en el interior de Gipuzkoa, donde podría nevar en cotas en torno a los 700-1.000 metros. Para mañana no hay avisos.

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