Itziar Irurzun (Ingeniera biomédica): «Las matemáticas pueden describir y predecir lo que ocurre en el organismo humano»

Itziar Irurzun con el póster presentado al concurso./
Itziar Irurzun con el póster presentado al concurso.

La donostiarra está realizando parte de su doctorado en Harvard y acaba de ganar un concurso científico en el Instituto Tecnológico de Massachusetts

Iker Marín
IKER MARÍN

Barack Obama, John F. Kennedy, Theodore Roosevelt y Mark Zuckerberg son algunas de las personalidades que han pisado las aulas de la Universidad de Harvard (Cambridge) desde su inauguración en 1636. Más de 150 premios Nobel y 48 premios Pulitzer estudiaron en unas aulas que pisa actualmente la donostiarra Itziar Irurzun. Nacida en Gros en 1991, se encuentra en el campus situado en el estado de Massachusetts realizando su estancia internacional de investigación del doctorado en el Departamento de Bioestadística y Biología Computacional del Instituto de Cáncer Dana-Farber de la escuela de medicina de Harvard.

Su estancia en EE UU la ha realizado con la obtención del primer premio en el QSP Day 2018 celebrado en el MIT (Massachusetts Institute of Technology), otra de las mejores universidades del mundo que también se encuentra en Cambridge.

- Felicidades por el premio, pero ¿cómo llega una vecina de Gros a estudiar e investigar en Harvard?

«Me parece fascinante aplicar las matemáticas y la ingeniería informática a la sanidad»

- Tras estudiar en el colegio Compañía de María de Donostia y acabar la carrera de ingeniería biomédica en la escuela de ingenieros de Tecnun en 2013, comencé el doctorado en el grupo de Farmacometría y Farmacología de Sistemas en la Universidad de Navarra. Como parte de mi doctorado, estoy en Harvard realizando una estancia de investigación de seis meses. A finales de mes vuelvo a Pamplona para terminar la tesis.

- ¿Qué supone para su formación este medio año en Harvard?

- Una gran oportunidad. La investigación aquí tiene mucha relevancia, se hacen cosas muy punteras. Sobre todo porque es mucho más fácil que los grupos de investigación consigan financiación para poder llevar a cabo sus proyectos. Además, trabajan científicos de mucho prestigio y poder colaborar con alguno de ellos es más sencillo estando aquí.

- Usted colabora en el grupo de la Dra. Michor. ¿Qué hacen exactamente?

- La Dra. Michor es profesora de biología computacional en Harvard. Entre otras cosas, su grupo está especializado en el desarrollo de modelos computacionales para predecir, y así evitar, la aparición de resistencias a los fármacos empleados durante la quimioterapia. Sus modelos tratan de describir la evolución del tumor en el tiempo, y predecir si las células cancerígenas pueden sufrir mutaciones que las hagan resistentes a los fármacos, lo que les ayuda a buscar la mejor manera de administrar un medicamento para retrasar, en la mayor medida posible, la aparición de estas resistencias.

«La formación en Euskadi es buena, solo hace falta poder ejercer sin tener que salir antes»

- Además de realizar el doctorado ha tenido tiempo para presentarse y ganar un concurso científico celebrado en el Instituto Tecnológico de Massachusetts.

- El MIT, al igual que Harvard, tiene muchísimo prestigio y está considerada como una de las mejores universidades del mundo. Por eso decidí presentarme a la conferencia QSP Day (Quantitative Systems Pharmacology) que organizaban. Es una conferencia anual donde se presentan trabajos sobre modelado matemático en investigación farmacéutica y biotecnología. Un modelo matemático es un conjunto de ecuaciones con las que se describe el comportamiento de un sistema, en este caso, biológico. Los modelos matemáticos te permiten realizar simulaciones y ver, sin la necesidad de hacer experimentos adicionales, cuál es el efecto que tiene un fármaco en un individuo, por ejemplo. La cita del QSP Day consistía en un día de congreso con la posibilidad de presentar un póster sobre algún proyecto de investigación del que hubieras formado parte. En mi caso, llevé un trabajo realizado en Pamplona.

- ¿En qué consistía?

- Mi proyecto de tesis trata sobre el desarrollo y aplicación de nuevas metodologías en el diseño e implementación de modelos Farmacocinéticos-Farmacodinámicos y de Farmacología de Sistemas. Estos son modelos matemáticos que sirven para describir y predecir tanto el curso temporal de las concentraciones de los fármacos en el organismo, como su acción en el progreso de la enfermedad o de otras manifestaciones clínicas. El interés de estos modelos es que, por medio de simulaciones en el ordenador, podemos relacionar las pautas de dosificación (cantidad de dosis a administrar y cuándo administrarla) con la respuesta clínica observada. Esto nos permite optimizar regímenes terapéuticos para obtener una respuesta más acorde a las necesidades de los pacientes. Mi tarea como ingeniera biomédica es, precisamente, buscar y mejorar métodos computacionales que ayuden a desarrollar y analizar este tipo de modelos. Una de las áreas en las que he tenido la oportunidad de trabajar es en oncología, pero estas metodologías no están limitadas al cáncer. De hecho, tienen una aplicación muy potente para las industrias farmacéuticas ya que estos modelos ayudan a optimizar los ensayos clínicos que realizan en el desarrollo de nuevos medicamentos.

- ¿En qué beneficiaría su investigación a los enfermos de cáncer?

- Desarrollar este tipo de modelos podría ayudar a predecir pautas de tratamiento más eficientes y con menores efectos adversos para los pacientes.

- Con ayuda de las matemáticas.

- Un modelo matemático puede darte la capacidad de describir y predecir lo que está ocurriendo en el organismo de un individuo. Todo lo que pueda estar relacionado con las matemáticas y la ingeniería informática pero con aplicación en el área sanitaria me parece fascinante.

- ¿Qué supone para su carrera este primer premio?

- Supone muchísimo y va mucho más allá del dinero (ganó mil dólares). Es un reconocimiento que todo investigador querría tener y si encima lo consigues en un ambiente de tanto nivel la satisfacción es todavía mayor. Además yo era la única participante de una universidad de fuera de EE UU y me sentía algo pequeña comparada con el resto de participantes.

- ¿Pequeña comparada con el resto? ¿Por qué?

- Había mucho nivel y los investigadores pertenecían a grandes universidades como Harvard, MIT, la Universidad de Boston, etc. Por eso fue una gran sorpresa ganar el primer premio.

- ¿Un dato que refuerza la labor educacional y de investigación que se realiza en Euskadi?

- Creo que Euskadi es uno de los lugares en el que el sector científico está creciendo más comparado con el resto del país. Eso sí, hay que seguir mejorando.

- ¿En qué sentido?

- Creo que todavía faltan centros o grupos de investigación que trabajen en biología computacional, y si hablamos de farmacometría, que es el área concreta de mi tesis, las opciones son nulas. La investigación biomédica aquí es muy de laboratorio y creo que se necesita introducir más la parte computacional en estas áreas, cosa que en otros lugares como EE UU u otras partes de Europa ya está muy establecido y tiene un peso muy fuerte. No estoy diciendo que debemos disminuir el número de experimentos en los laboratorios, porque los ensayos experimentales nos proporcionan los datos para poder construir los modelos matemáticos, sino que ambas partes deberían estar más integradas y equilibradas. Otro aspecto a mejorar en España es la falta de apoyo institucional y económico que se da en investigación, a pesar de que en Gipuzkoa tenemos Ikerbasque, que es muy potente. La formación que recibimos en Euskadi es muy buena, ya solo hace falta que también nos permitan ejercer, sin tener que haber estado previamente 10 años en el extranjero.

- ¿Su futuro por dónde pasa?

- Todavía tengo que terminar mi tesis doctoral en Pamplona. Tengo claro que me gustaría terminar trabajando en Euskadi o cerca, pero no me gustaría tener que aceptar puestos de trabajo injustamente remunerados o de menor relevancia a los que pudiera conseguir en el extranjero solo por quedarme cerca de casa. Creo que es la principal razón por la que la gente termina yéndose. A mí me encantaría poder ser profesora de universidad y tener mi propio grupo de investigación, por ejemplo, pero sé que esto no es nada fácil de conseguir. Por eso tengo que decidir si seguir en academia o decantarme por la industria.