Irun pide a sus vecinos que no cojan el coche durante la cumbre del G-7

La frontera lleva ya cinco días seguidos de retenciones./UNANUE
La frontera lleva ya cinco días seguidos de retenciones. / UNANUE

La frontera de la AP-8 en Biriatou vivió ayer la quinta jornada consecutiva de retenciones por los controles y el retorno vacacional

ELENE MENDIOLA

Si la celebración de la cumbre del G-7 en Biarritz del fin de semana trae de cabeza a muchos guipuzcoanos por la amenaza de colapso de tráfico, esta preocupación se multiplica por diez para aquellos que viven cerca de la frontera o tienen que atravesarla para ir a trabajar. Es el caso de los vecinos de Irun a quienes, ayer mismo, el Ayuntamiento recomendó no coger el coche del 23 al 26 para evitar problemas.

Mediante un comunicado, el consistorio irundarra recomienda, en primer lugar, no coger el coche si es posible desde hoy y hasta el 26. Como alternativa se propone el transporte público, ya que se prevé que los autobuses urbanos no registren afecciones importante, salvo algunos retrasos. Por otro lado, también se anima a evitar la variante para los desplazamientos internos por la ciudad y que para entrar se utilice la carretera de Oiartzun (GI-2134), por Gurutze, en caso de retenciones en la variante.

Por último, la Policía Municipal recuerda que este próximo sábado el paso a Hendaia por el puente Santiago estará cerrado de 10.00 a 14.00 horas, debido a la manifestación prevista.

Además, esta situación extraordinaria coincide con la llamada 'Operación retorno', que reúne a multitud de personas que vuelven a casa tras las vacaciones, teniendo que cruzar el paso fronterizo entre los dos países. Por tanto, se espera que las afecciones al tráfico en Irun y alrededores van a ser algo difícil de esquivar estos días.

Los transportistas critican la prohibición de circulación por la reunión de Biarritz

Como ya lo hicieron los transportistas de Gipuzkoa la semana pasada, la Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (Fenadismer) criticó ayer las restricciones de tráfico impuestas por las autoridades francesas entre los días 24 y 26 de agosto con motivo de la cumbre del G-7 del fin de semana en Biarritz. En un comunicado, esta organización manifiesta «su preocupación y queja por las graves afecciones que se ocasionarán al transporte por carretera» durante estos días, pues a las prohibiciones de circulación para camiones se les pueden sumar otras afecciones como consecuencia de manifestaciones de protesta. La asociación también lamenta la alternativa establecida por la Dirección General de Tráfico para acceder a Francia a través de la frontera de la Junquera, pues en la práctica supone para los camiones «hacer un 'rodeo' de más de mil kilómetros». En este sentido, Fenadismer considera esta medida «absolutamente inaceptable», teniendo en cuenta que la frontera de Irun «es un paso fronterizo esencial».

Ayer, 7 kilómetros de cola

En el día de ayer, sin ir más lejos, se cumplió la quinta jornada con retenciones en la muga de Biriatou de la AP-8, en sentido Baiona. La cola de ayer llegó a los 7 kilómetros hacia las 18.30 horas, si bien fue remitiendo a lo largo que avanzaba la tarde.

Como en jornadas anteriores, los férreos controles policiales en la frontera, con motivo de la inminente cumbre del G-7 de Biarritz, sumados al volumen de tráfico de la caravana del retorno vacacional, muy densa en los últimos días de agosto, están detrás de estos controles.

Hasta ahora, la jornada de mayor colapso fue la del pasado sábado, con 12 kilómetros de retenciones en la AP-8, en sentido Baiona. El atasco afectó también a la variante de Irun y a las calles del interior de la ciudad fronteriza, que se convirtió una vez más en una ratonera y trampa para conductores locales y foráneos. Eso sí, lo peor está por llegar.