La eterna batalla por la conciliación laboral

Rosa Peña (Askora), Izaskun Isasti (Arazi) y Nerea Burutarán (Ikerlan). /JUANJO AYGÜES
Rosa Peña (Askora), Izaskun Isasti (Arazi) y Nerea Burutarán (Ikerlan). / JUANJO AYGÜES

Tres madres guipuzcoanas relatan su experiencia en las empresas que trabajan

Judith Urquijo
JUDITH URQUIJOSAN SEBASTIÁN.

Con el inicio del curso escolar, la conciliación ha vuelto a aflorar en la lista de problemas en las familias que trabajan. Por suerte, y aunque tímidamente, cada vez son más las empresas que dan pasos para resolver esa difícil ecuación de trabajo y familia. Convencida de las mejoras que aporta facilitar la vida cotidiana entre los empleados, la Diputación está apoyando a empresas, a través del programa Etorkizuna Eraikiz, donde se identifican los retos y se experimentan iniciativas que se consideran clave para el futuro del territorio. Durante este año, diez empresas pondrán en marcha nuevas iniciativas en su organización, sumándose así a la red tejida. Las empresas han trabajado o se encuentran desarrollando medidas en ámbitos como la flexibilidad y productividad, la comunicación efectiva, participación de las y los trabajadores o la utilización de medidas de conciliación por mujeres y hombres.

Es el caso de la empresa Askora, en Donostia, que lleva dos años inmersa en el programa de conciliación de Etorkizuna Eraikiz. «Nos sorprendió que desde la Diputación contasen con nosotros para este proyecto porque somos una empresa pequeña. Pero es cierto que llevamos mucho tiempo trabajando en torno al tema de la igualdad y la conciliación. En parte ha sido una especie de reconocimiento para nosotros», relata Rosa Peña, trabajadora de la empresa y madre de dos niños pequeños de 4 y 8 años.

«Este programa nos ha dado la oportunidad de contar con una consultora experta en estos temas. Sabemos que no somos expertos pero esto nos ayuda a mejorar cosas dentro de la empresa y nos asesoran de la mejor manera para ello», añade.

Para Peña, es importante tener flexibilidad horaria dentro de la empresa para poder atender a sus niños. «Cuando uno se pone enfermo no hay medios y tienes que tirar de la familia pero reconozco que tengo mucha flexibilidad dentro de mi organización y eso es una suerte», explica la donostiarra.

Al igual que Peña, Nerea Burutarán también es madre de dos hijos y tiene experiencia con el programa piloto de conciliación liderado por la Diputación. «Como cooperativa que somos tenemos ciertos valores que se nos presuponen, temas como la igualdad y la participación están muy arraigados en nuestro ADN. Aún así, queríamos poner el foco en el tema de la conciliación y hacer un diagnóstico interno. Para ello, tenemos la suerte de contar con el apoyo de la Diputación», explica Burutarán.

«Reconozco que tengo mucha flexibilidad dentro de mi organización y eso es una suerte» Rosa Peña, Askora

«Nos han ofrecido la ayuda de una persona experta para asesorarnos en estos temas» Izaskun Isasti, Arazi

«Nuestro sistema retributivo penalizaba las bajas por maternidad pero lo hemos corregido» Nerea Burutarán, Ikerlan

«Gracias al programa nos dimos cuenta de que nuestro sistema retributivo penalizaba de alguna manera el tiempo de las bajas por maternidad y que eso perjudicaba a las mujeres. Lo que hemos hecho es corregirlo y hemos conseguido superar ese obstáculo», explica.

La empresa Arazi de Zarautz también tuvo la oportunidad de unirse a este plan. «Nos llegó el programa de la Diputación a principios de este año y aceptamos con los ojos cerrados. Cuando recibimos la propuesta, se nos ofrecía la ayuda de una persona experta en estos temas para asesorarnos y acompañarnos en el camino, por lo que pensamos que nos vendría muy bien», explica Izaskun Isasti, directora de la empresa. «Soy madre de dos niños pequeños y reconozco que siempre he tenido flexibilidad horaria en mi trabajo, ha sido una suerte», relata.

Desde la Diputación quieren animar a las empresas a ir más allá de lo que les obliga la ley en materia de conciliación. La institución foral defiende que para las compañías, pequeñas o grandes, «son muchas las ventajas de la puesta en práctica de las medidas de conciliación. Los avances para resolver la ecuación de trabajo y familia mejoran el clima y la motivación de la plantilla y esto repercute en una mayor productividad laboral, subrayan desde la Diputación. Además, se reduce la rotación de personal y ello contribuye a retener el talento y evita la fuga de talentos», afirman.

El apoyo foral incluye un seguimiento de la aplicación de las medidas con el fin de fortalecer la iniciativa y en caso necesario plantear mejoras y soluciones a la empresa y se creará un espacio común tanto presencial como online para compartir metodologías, herramientas de apoyo y ejemplos de otros firmas.

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