«¿Nos nos dejan entrar? Lo intentamos sin pedir permiso»

«¿Nos nos dejan entrar? Lo intentamos sin pedir permiso»

Preparadora de pelotaris varones aficionados, ha dedicado treinta años de su vida a ese deporte y lo sigue practicando con su familia, chicas incluidas

ANA VOZMEDIANO

Es la única mujer que se ha dedicado a la preparación de chicos que juegan a pelota a mano. Cuenta que todo fue una casualidad, pero es verdad que siempre le gustó este deporte que practicaba con sus seis hermanos varones. Ahora, cuando se reúne la familia en Elosua, también juega con hijos y nietos de ambos sexos. Ha cumplido 66 años y ha decidido dejar su tarea como preparadora a la que se ha dedicado desde hace treinta años. Siempre como aficionada, porque aunque se ha sentido muy querida en Bergara, respetada por los pelotaris y cree que nadie le ha puesto zancadillas, no lo tiene claro si hubiera intentado dedicarse a la pelota profesional.

«Mi hijo Joseba tenía quince años y como tantos otros iba a la Escuela de Pelota. Pero se quedaron sin preparador y unos padres que nos encontramos en la carretera a Elosua, en una reunión improvisada, decidimos seguir adelante. Yo también me comprometí, entré para ayudar en el proyecto y acabé de entrenadora». Empezó con tantas ganas que unos años más tarde, cuando su hijo dejó la Escuela, ella se quedó: treinta años. Apenas acaba de dejarlo. Ninguna mujer se ha dedicado a esta profesión, solo Reyes, aunque recuerda que Olano tuvo una botillera con la que se cruzó alguna vez. Pese a ello no se considera el mejor ejemplo «porque entré sin darme cuenta». «No había puertas que abrir, pero siempre digo que nos quejamos de que nos dejan entrar aunque lo mejor sea intentarlo y no pedir permiso para hacerlo. ¡Claro que hay machismo! Cuanto más altos son los niveles aún más».

Cree que ha llegado la hora de dejar paso a los chavales para que cojan el club, aunque reconoce que todos los días, cuando vuelve de tomar un café con las amigas, pasa por el frontón y entra aunque sea un ratito para ver la cancha.

Porque son una 'tribu' de pelotaris. No solo Joseba, el hijo varón, sino también Ainhoa y Jasone, «que le pega bien». Entre los nietos, Naia «es su reina», pero están Joane, Amets, Beñat, Telmo, Enara o Xabat que disfrutan tanto como su amona en esos días de Elosua.

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