LA DESPENSA

Diferentes clases de cebolla y cómo diferenciarlas

En la actualidad podemos encontrar muchas variedades de cebolla en nuestros establecimientos./
En la actualidad podemos encontrar muchas variedades de cebolla en nuestros establecimientos.

Aunque se parecen en sabor y textura, existen diferentes clases de cebolla más allá de su apariencia y color.

A la hora de cocinar podemos encontrar un gran abanico de clases de cebolla entre las que elegir para dar ese toque de sabor y jugosidad a nuestras recetas. En nuestras cocinas, son muy comunes la cebolla blanca y la amarilla, pero lo cierto es que hay un abanico diverso de tipos de este vegetal.

A modo general, la cebolla es un ingrediente base en nuestra cultura gastronómica. Aporta un sabor dulzón cuando se utiliza cocinada y un toque picante cuando se sirve cruda. Hoy en día es sencillo encontrar más de una docena de variedades de cebolla, algunas más habituales que otras.

El motivo principal por el que es un ingrediente estrella de nuestras cocinas es que la cebolla se conserva por un largo periodo de tiempo, y es cultivada durante todo el año, si bien es cierto que de marzo a agosto su sabor tiende a ser más suave y dulce, siendo excelentes entonces para comer en crudo.

Tipos de cebolla

Una amplia oferta completa el mundo de las clases de cebolla, aunque muchos opten por una sola variedad a la hora de hacer su lista de la compra. Amarilla, roja, blanca, perla, vidalia, rampa… las opciones parecen infinitas a la hora de hablar de cebollas.

1. Cebolleta

Una de las ramas de la cebolla más frecuente en nuestros platos es la cebolleta. Son largas y delgadas y su sabor es dulce y suave, por lo que puede utilizarse para comerse crudas o cocinadas usándose en un sinfín de recetas y platos. Son de color blanco brillante con tallos verdes y se suelen vender en racimos. Junto al ajo, la cebolleta es ideal para las frituras. Además de en las ensaladas, se pueden aplicar en cuantiosas recetas.

La cebolla blanca, la amarilla y la roja (o morada) son las más comunes en nuestras despensas

2. Cebolla amarilla

Por otro lado, el contundente –pero no fuerte– sabor de la cebolla amarilla hace que sea una de las variedades más utilizadas en nuestra gastronomía. Existe una variedad dentro de esta misma, etiquetada normalmente como 'cebolla amarilla españolas', que tiene un sabor más suave y dulce, perfecta para comer en crudo. Su tamaño es similar al de una pelota de béisbol, y su carne es de color amarillo claro o dorado. Sus usos son muy variados, y son idóneas para incluirlas en sopas, guisos o estofados, por ejemplo, y resultan deliciosas caramelizadas.

El sabor de la cebolla amarilla es característico, pero suave, que hace de esta clase un opción muy versátil a la hora de acompañar diferentes preparaciones o de incluirlas en crudo.

El mejor momento del año para la cebolla amarilla es el verano o a principios de otoño. Se pueden conservar tanto a temperatura ambiente como en el frigorífico y dan muy buen resultado caramelizadas, en estofados y en otras preparaciones laboriosas.

3. Cebolla blanca

La cebolla blanca, muy similar a la amarilla (a menudo se confunden), es algo más dulce y dura menos tiempo en buenas condiciones. En cuanto a su conservación, es la misma que la de la cebolla amarilla y ofrece un gran resultado en crudo en ensaladas y sándwiches, además de en pizzas.

4. Cebolla roja o morada

Las cebollas rojas o moradas, que pueden ser ásperas y picantes, son perfectas para incluir en crudo por su gran brillo y su textura crujiente. Su tamaño es parecido al de la cebolla amarilla, su carne blanca brillante con matices rojos oscuros o morados.

La cebolla roja ofrece un aroma totalmente diferente, ya que se caracteriza por dotar las preparaciones de un toque picante, especialmente cuando se consume en crudo.

Muy común en pizzas, sobre todo en Italia, perritos calientes, tacos o ceviches, aunque destaca por estar presente en ensaladas. Su mermelada es una delicia para usar en una hamburguesa, o comerla sobre tortitas.

Lo ideal es disfrutar de la cebolla roja a finales de verano, dado que durante el invierno su acidez se acentúa.

5. Chalota

La chalota es otra clase de cebolla muy usada también en la elaboración de comida exótica. Se puede encontrar habitualmente en recetas francesas, así como de acompañamiento en los clásicos tallarines tailandeses.

La chalota es una clase de cebolla muy presente en nuestra gastronomía, pero también en otras exóticas

Su aspecto es pequeño y alargado, y su exterior presenta un tono tostado. En nuestra gastronomía, las chalotas casan a las mil maravillas con asados de carne o en vinagretas y salsas.

Beneficios de la cebolla

Todos estos tipos de la cebolla, junto con la cebolla perla o la de primavera y muchas otras, son terapéuticas y muy buenas para la salud. Protegen el corazón, son un aliado óptimo contra la diabetes, favorecen la digestión, fortalecen las defensas y es muy amiga de la piel y de las dietas adelgazantes. Pero sobre todo, se elogian sus propiedades diuréticas –que mejoran y facilitan la excreción de orina– y su efecto antioxidante, un remedio firme contra el cáncer.