Juncker defiende el multilateralismo comercial tras el pacto con Mercosur

Los líderes europeos y de Mercosur, hoy en el G-20. /REUTERS
Los líderes europeos y de Mercosur, hoy en el G-20. / REUTERS

La UE escenifica en pleno G-20 el acuerdo con Brasil, Uruguay, Paraguay y Argentina, cuyo presidente admite que es una de las «pocas buenas noticias» recibidas en su mandato

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROOsaka (Japón)

A la misma hora en la que ha comenzado la reunión entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el de China, Xi Jiaoping, los principales mandatarios de la Unión Europea y de Mercosur -Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay- han escenificado el acuerdo alcanzado esta madrugada para crear un área comercial y de inversiones que englobará a más de 760 millones de ciudadanos a ambos lados del Atlántico. Frente a la guerra arancelaria que tiene en vilo a las dos principales potencial del mundo, el pacto pone el foco en la «cooperación multilateral», según ha indicado el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, en la puesta en escena que ha tenido lugar en el marco de la Cumbre del G-20 en Osaka (Japón).

El marco elegido no ha sido una casualidad después de varios días pendientes de la reunión que Trump y Jiaoping, mucho más pendientes del reforzamiento del proteccionismo con los aranceles que ambos países se han aplicado en los últimos meses en todo tipo de importaciones de productos que recibían. Con el acuerdo entre la UE y Mercosur «se abren nuevos mercados», ha indicado Juncker, quien ha recordado que los agricultores europeos no saldrán perjudicados, ante los temores del sector en Francia, uno de los países más reticentes a este pacto por las repercusiones en su economía y por la amenaza de los 'chalecos amarillos', siempre pendientes de cualquier decisión que pueda encender la chispa de nuevas protestas.

En el acto de escenificación estaban presentes, además de los mandatarios argentino y de la Comisión Europea, otros presidentes como el del Gobierno, Pedro Sánchez; el francés, Enmanuel Macron; la canciller alemana, Angela Merkel; la primera ministra británica, Theresa May; o el presidente brasileño, Jail Bolsonaro, entre otros. Ningún mandatario con presencia en el G-20 ha querido perderse la posibilidad de aparecer en una instantánea que refleja el antagonismo de las políticas económicas que ahora mismo se dan en todo el mundo. La de una UE liderando la globalización con acuerdos como éste, mirando indirectamente a Canadá o Japón; y EE UU, más centrado en un proteccionismo abanderado por su presidente.

Macri ha intervenido como representante de la parte de Mercosur, aunque no ha obviado la frágil situación económica por la que atraviesa su país. De hecho, ha admitido que el acuerdo de Mercosur y la UE «es una de las pocas buenas noticias que hemos tenido en los últimos meses». El presidente de Argentina ha afirmado, además, que es «una gran oportunidad de crecimiento y de creación de empleo» tanto para América Latina como para toda Europa.

También ha incidido en una de las cuestiones que más preocupan habitualmente a las empresas europeas, en general, y las españolas, en particular: la seguridad jurídica a la hora de adentrarse en estos países para hacer negocio. Para Macri, el pacto «dará tranquilidad y aportará reglas más claras para quienes quieran invertir en la región». Han sido varios los ejemplos de compañías españolas que, como Repsol, han vivido episodios de intervención en la región, como loe ocurrió con la petrolera YPF.