Fomento y Gobierno Vasco propondrán a un jefe del Puerto de Tenerife para dirigir Pasaia

Carga de chatarra en un camión en el puerto de Pasaia. / ARIZMENDI
Carga de chatarra en un camión en el puerto de Pasaia. / ARIZMENDI

Aitor Acha ocupará el cargo en plena crisis entre ocho responsables de área y el presidente de la Autoridad Portuaria, quien apostó por otro candidato

Fernando Segura
FERNANDO SEGURA SAN SEBASTIÁN.

Puertos del Estado y el Gobierno Vasco han acordado proponer a Aitor Acha como nuevo director del Puerto de Pasaia, en sustitución de César Salvador, quien dimitirá a petición propia. El relevo se aprobará en el Consejo de Administración extraordinario de la Autoridad Portuaria que se celebrará mañana, si es posible introducir este punto fuera del orden del día.

Aitor Acha ha desarrollado gran parte de su vida profesional en el Puerto de Santa Cruz de Tenerife. Entre 2006 y 2009 fue director de Obras, siendo nombrado posteriormente jefe de División de Infraestructuras. Desde mayo del año pasado es jefe de División de Apoyo al Desarrollo Operativo.

El acuerdo entre el Gobierno Vasco y Puertos del Estado (Ministerio de Fomento) se produce un mes después de que este último organismo rechazara la propuesta del presidente de la Autoridad Portuaria, Félix Garciandia, de nombrar para el cargo de director a Miguel Montero, jefe del área de Estudios Económicos de la dársena pasaitarra.

La normativa señala que la elección del director se efectúa en el Consejo de Administración, requiriendo la mayoría absoluta del mismo. El candidato es propuesto por el presidente quien antes debe lograr el consenso suficiente para sumar los votos necesarios.

En el caso de Pasaia, el consejo está formado por 16 miembros, luego se requieren nueve para lograr la mayoría absoluta. Los representantes del Ejecutivo autónomo y del Estado suman seis, a los que habitualmente se han unido los de la Cámara de Comercio (3), la Diputación (1), el presidente de la Autoridad Portuaria (1) y el Capitán Marítimo (1). La postura de los dos representantes municipales (Pasaia y Errenteria) y de los sindicatos (LAB) es menos predecible.

La propuesta de Aitor Acha, por tanto, se aprobará sin problemas, porque cuenta con un consenso que no logró el candidato de Félix Garciandia. Su propuesta fue rechazada por Puertos del Estado, después de que se hiciera público el enfrentamiento entre el presidente de la Autoridad Portuaria y ocho de sus diez jefes de área. Montero, el candidato de Garciandia, obviamente, no pertenece a este grupo. Su elección de hecho no llegó ni a votarse porque el Consejo en el que debía debatirse su nombramiento, previsto el pasado 7 de marzo, se desconvocó ante el estallido de la crisis en el 'staff' directivo y la evidencia de que Montero no contaba con el respaldo de Ministerio de Fomento.

El apoyo del Gobierno central resulta imprescindible para el director de una infraestructura que es competencia del Estado. A su vez, resulta conveniente que goce del respaldo del Gobierno Vasco, dado que está a las órdenes del presidente de la Autoridad Portuaria, un cargo que se nombra por consenso de ambas instituciones.

Acha, por tanto, llegará a Pasaia con los apoyos suficientes en el consejo, pero en un momento convulso y sin ser el candidato de Garciandia. Deberá apaciguar los ánimos en el 'staff' directivo, una labor difícil dado el grado de enfrentamiento con el presidente. Este último ha pedido la intervención de Osalan para que medie en el conflicto y también está dispuesto a que participe la Inspección de Trabajo.

Comisión de Ética

La polémica en la Autoridad Portuaria arrancó en enero, cuando los directivos críticos presentaron ante el Comité de Ética del Gobierno Vasco un escrito en el que criticaban la gestión de Garciandia. La iniciativa no prosperó, porque el comité consideró que no era competente, dado que el cargo de presidente depende del Ministerio de Fomento.

Con posterioridad -5 de marzo-cuatro de esos ocho jefes de área, de baja por la situación de estrés padecida, según alegaron, dieron un nuevo paso y registraron ante la Autoridad Portuaria una denuncia por acoso laboral. El 27 de marzo esos mismos directivos presentaron un nuevo escrito que tenía como motivación alertar de que todavía no se había activado el protocolo interno para iniciar la investigación sobre la denuncia del 5 de marzo.

Pero, más allá de la inacción, incidían en que se seguía «reincidiendo de forma burda y descarnada en la situación de acoso denunciada». En el escrito se relataba que en la sede de la entidad se habían colgado «de forma generalizada y a la vista pública, hojas con copias de determinadas opiniones de un medio sectorial». Los firmantes señalaban que los artículos, además de ser anónimos, alababan la gestión de Garciandia, en tanto que realizaban «imputaciones graves a los trabajadores».

El presidente, ante las denuncias presentadas por los jefes de área, respondió en su momento que la actitud de los denunciantes es «respetable y refleja su opinión», pero añadió que la «reinvención del puerto es un proyecto complejo. De alguna manera, constituye un campo minado para que las imprescindibles iniciativas de transformación interna promovidas por la actual presidencia se encuentren con todo tipo de obstáculos internos y externos».

Respecto a los pasquines, señaló que es habitual que se exhiban en las dependencias portuarias todo tipo de fotocopias. A su vez, negó tener nada que ver con las copias denunciadas por los jefes de área, tal y como éstos sugerían en el citado escrito de queja.

Aitor Acha, ingeniero por la Universidad de La Laguna, relevará a César Salvador. Este último ha presentado su dimisión por razones de salud. No abandonará el puerto, sino que probablemente se hará cargo de una nueva jefatura de área, denominada de Desarrollo de Negocio y Estrategia.