Gran Premio de Rusia

Sainz, a revivir en Sochi

Sainz, a revivir en Sochi

Tiene entre ceja y ceja el GP de Rusia, donde hace unos años sufrió su peor accidente en Fórmula 1, para recuperar el margen perdido en las últimas carreras

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

El parque olímpico de Sochi alberga este fin de semana el GP de Rusia posiblemente por última vez porque tienen previsto trasladarlo a otro punto a partir del año que viene, pero antes habrá hay batallas por todas partes. Por un lado, Ferrari quiere sumar su cuarta victoria consecutiva con los rescoldos de lo ocurrido entre sus pilotos en Singapur aún calientes. Charles Leclerc ya ha enterrado el hacha de guerra y ha afirmado que la próxima vez respirará un poco antes de hablar por radio o quejarse, mientras que Sebastian Vettel quiere repetir victoria y confirmar la recuperación que dejó entrever en su actuación en el Marina Bay.

Enfrente tendrán que batir a los Mercedes, con un Lewis Hamilton con hambre de venganza y un Valtteri Bottas con necesidad de reivindicarse. Tras tres Grandes Premios sin pisar el primer puesto del cajón, los pilotos de las flechas plateadas quieren presentar batalla para dejar atrás los miedos y recuperar el mando de un campeonato que, pase lo que pase, seguirán dominando el domingo… aunque sea con algo menos de dominio. No obstante, la preocupación de los grandes favoritos para la victoria: cinco carreras en Sochi, cinco victorias de Mercedes.

Los que parece que lo tendrán más complicado son los hombres de Red Bull. Tanto Max Verstappen como Alex Albon penalizarán por estrenar varias piezas de sus monoplazas, lo mismo que los hombres de Toro Rosso, Daniil Kvyat, el piloto local en Rusia, y Pierre Gasly. Los cuatro motorizados por Honda partirán desde más atrás de lo que logren en la clasificación del sábado. Si para Mercedes y Ferrari será una buena noticia perder (a priori) dos rivales arriba, también lo será para quienes vienen por detrás. Ahí entra en juego McLaren.

Carlos Sainz tiene marcado en rojo esta carrera, no tanto porque sea una carrera que le apasione o porque las características del circuito se adapten a su conducción, sino más bien porque viene de tres carreras consecutivas sin puntuar. Tras los abandonos de Bélgica e Italia, el golpe con Hülkenberg en la salida de Singapur acabó lastrando sus opciones. Acabó 12º, lo que se antoja muy poco premio después de un año en el que se ha confirmado como el mejor de los de la zona media.

El escenario para recuperar el pulso es el mismo donde Sainz, y todos sus fans y allegados, vivieron los peores momentos de su vida en Fórmula 1. Hay que remontarse al GP de Rusia de 2015, cuando el madrileño era un recién llegado al Gran Circo. En los terceros entrenamientos libres, el sábado, el español perdió el control de su Toro Rosso y se estrelló con violencia contra las protecciones de la curva 12. Todo se quedó en un brutal susto, pero nada más.

Más allá de la anécdota de recordar aquel fuerte golpe, Sainz tiene claro que no pueden ceder más. «Lo afronto bien, con ganas, pero un poco frustrado por lo de Singapur, los 14 puntos que hemos podido perder en estas dos carreras por cosas que se nos escapan de nuestro control. Con todo, cuando haces un fin de semana sólido, como en Singapur, o cuando luchas hasta el final, lo único que te apetece es volver a correr e intentar hacerlo lo mejor posible», remató.

Sochi «no es nada del otro mundo», en palabras de Sainz, pero tiene claro que no pueden despistarse. Su objetivo es puntuar, y cuanto más, mejor. «Mi objetivo nunca ha sido ser sexto o séptimo, mi objetivo es ir a cada carrera y hacerlo lo mejor posible. En el Mundial no dependes de tí mismo siempre, de un Red Bull o de si vas séptimo en una carrera y se chocan tres de delante, de repente, coges muchos puntos. Hasta esta carrera se han hecho las cosas bien, de ahí el margen que tenemos sobre el resto. Y a ver si podemos volver a coger puntos», se esperanzó el madrileño. A poco que consiga acabar, mejorará sus resultados históricos en Rusia. Sólo ha entrado una vez entre los diez primeros, en 2017 cuando fue 10º, y este fin de semana espera sumar algo más.