Segunda B

El Real Unión, frente al Jumilla en el play-out

El Real Unión quiere mantenerse en Segunda B. /De la Hera
El Real Unión quiere mantenerse en Segunda B. / De la Hera

Los irundarras se medirán al conjunto murciano este mismo fin de semana, con el encuentro de vuelta en el Stadium Gal

O. TORO

El Real Unión se va a jugar toda la temporada en una eliminatoria a ida y vuelta. Toda la temporada y también buena parte de su historia, porque este año al conjunto irundarra no le toca pelear por las mieles del ascenso a Segunda ni ha estado metido en jugosas rondas coperas. Este año el Real Unión lucha por la supervivencia. Lucha por eludir el descenso a Tercera División y para ello tendrá que disputar la promoción de permanencia.

El curso de los unionistas ha sido malo y a pesar de haber terminado la competición liguera con tres victorias en las cinco últimas jornadas, han acabado en decimosexta posición y este lunes se vieron dentro de un bombo en el que nadie quería estar.

El exjugador Joan Capdevilla fue el encargado de sacar las bolas en el sorteo que tuvo lugar en la Ciudad del Fútbol de la Federación y fue el que deparó los dos enfrentamientos de esta promoción. La primera bola que salió fue la del Jumilla y la segunda la del Real Unión, por lo que el conjunto murciano será el último rival de la temporada para los de Irun. Una eliminatoria a ida y vuelta con un premio tan pobre como la permanencia y un castigo tan grande como el descenso. En la otra eliminatoria se enfrentarán el Celta B y el Alcoyano.

La ida, en el Uva Menestrell

El partido de ida se disputará este fin de semana, con horario por determinar, en un estadio con nombre peculiar, el 'Uva Menestrell'. Y es que la localidad murciana decidió hace algo más de un año cambiar el nombre al Municipal de La Hoya por el actual, que corresponde a un tipo de uva con denominación de origen de Jumilla. El campo tiene capacidad para 3.000 espectadores, aunque en la última jornada solo acudieron 600. La vuelta se jugará una semana después en el Stadium Gal.

Si el Real Unión ha logrado esta temporada 44 puntos, los jumillanos han sumado solo uno menos, 43, con una balance de once victorias, diez empates y diecisiete derrotas, pero llegan a esta eliminatoria tras el duro golpe que supone haber caído al puesto de promoción en la última jornada.

El técnico del conjunto irundarra, Alberto Iturralde, hablaba tras la última jornada que le consolaba saber que su equipo estaba en un buen momento de resultados, todo lo contrario de lo que le sucede al Jumilla.

El cuadro vinícola llegó a la última jornada dependiendo de sí mismo para salvarse. Jugaba en casa contra el Marbella y los tres puntos le hubieran dado la salvación, pero perdió en el minuto 80 de partido, el Atlético Sanluqueño y el Recreativo Granada ganaron y condenaron al Jumilla. Por si con toda esta carambola fuera poco, el gol del Sanluqueño llegó en el 83, de penalti y fue marcado por un veterano de guerra como Dani Güiza.

El sobrino de Seedorf

El Fútbol Club Jumilla no es un equipo de Segunda B al uso. Para empezar, se trata de un club refundado en el año 2011 tras la desaparición del Jumilla ese mismo año. Compró la plaza del Moratalla en Tercera División para la temporada 11/12 y subió a Segunda B en la 14/15.

Por si con esto fuera poco, el club es propiedad del inversor chino Li Xiang y tiene un acuerdo de colaboración con el Wolverhampton de la Premier League para que las promesas del conjunto inglés se fogueen en Segunda B. Fruto de esa relación son varios los jugadores cedidos en el conjunto murciano. Entre ellos Sherwin Seedorf, sobrino del que fuera jugador del Real Madrid e Inter.

Seedorf tiene como nacionalidad el país de Suriname y esta es solo una de las diez nacionalidades que se juntan en el vestuario del Jumilla. Esta temporada también han participado jugadores de nacionalidad española, china, inglesa, galesa, escocesa, japonesa, camerunesa, suiza y portuguesa. Y el entrenador, para rizar el rizo, también es portugués. Se trata de Leonel Pontes, que fue segundo de Paulo Bento en la selección de Portugal.

Más exótico no podía ser el rival del Real Unión para esta promoción de descenso en la que se juega la vida.