67 Festival de Cine de San Sebastián

Kristen Stewart: «El feminismo es mi segunda piel»

Kristen Steward es aclamada por el público de camino al Teatro Victoria Eugenia'. / Felix Morquecho

La estadounidense presenta en San Sebastián 'Seberg' junto al cineasta Benedict Andrews. La cinta, que narra parte de la biografía de la actriz Jean Seberg y pretende arrojar luz sobre «los albores de la cultura de la vigilancia», inaugura esta tarde la sección Perlas

Ainhoa Iglesias
AINHOA IGLESIAS

El 67 Festival Internacional de Cine de San Sebastián se inaugura esta noche de forma oficial con una gala presentada por las actrices Cayetana Guillén Cuervo y Loreto Mauleón, pero ha arrancado de manera oficiosa esta misma mañana. Si ayer ya fue Kristen Stewart quien acaparó los fervores en las inmediaciones del Hotel María Cristina a su llegada a la capital guipuzcoana, este viernes ha vuelto a ser ella quien ha seducido a los flashes, primero en el photocall que se ha celebrado para los medios gráficos en el Kursaal y, después, en la rueda de prensa de presentación de 'Seberg', la película que protagoniza y que inaugura la sección Perlas.

El largometraje, dirigido por Benedict Andrews, reproduce la biografía de la malograda actriz Jean Seberg y pone el foco en la época en la que fue investigada por el FBI por su implicación en movimientos por los derechos civiles. La cinta, que tuvo su premier en el pasado Festival de Venecia, fue acogida por la crítica de manera desigual aunque con un punto de acuerdo: no se podría haber buscado mejor actriz para encarnar a la rebelde intérprete de títulos como 'Buenos días tristeza', 'Al final de la escapada' o 'Lilith'.

«Mi primera impresión sobre Jean fue que era muy viva, muy presente, muy honesta. Era impulsiva y atrevida», ha señalado Kristen Stewart, quien ha considerado que la valentía es uno de los puntos en común que tiene con el personaje. «Una actriz debe serlo, tiene que arriesgar. No me gusta decir que interpreto a un personaje. No se trata de eso, se trata de sentirlo, de convertirte en él», ha defendido.

Este dejarse ir tiene sus riesgos. «Hay que escoger bien», ha expresado. De hecho, la protagonista de 'Crepúsculo' ha hecho un interesante alegato en torno a la responsabilidad, a la honestidad, a ser consciente de las implicaciones que tiene cada decisión que uno toma. «Cuando voto, cuando converso con la prensa, cuando escojo los proyectos, estoy reflejando quién soy». En este «compartirte, acercarte a los demás», ha dicho la de Los Ángeles que ve la cara más positiva de la fama. «Ser actriz es un privilegio maravilloso», ha aseverado.

Kristen Stewart es una mujer con un carisma enorme tanto dentro como fuera de la pantalla y así lo ha demostrado en San Sebastián, donde ha respondido con total naturalidad a todas las cuestiones, incluso a las que abordaban sus creencias más profundas. En un momento de la película, el guión pone en boca de la protagonista una frase evocadora: «la revolución necesita estrellas». Preguntada por cuál es la bandera que enarbola ella en su día a día y para qué aprovecha la enorme repercusión de su voz, Stewart ha defendido que «está bastante claro» en qué parte del espectro se posiciona. «Me duelen las cuestiones sociales y humanitarias. Estoy a favor de la igualdad, me preocupa el cambio climático y el mundo debería estar temblando por el descontrol que hay con las armas», ha explicado. También ha subtrayado que lleva «el feminismo como una segunda piel». Es más, ha avanzado que uno de sus próximos trabajos va a ser 'The Chronology of Water', una adaptación del libro homónimo de Linda Yuknavitch. «Se trata de una de las historias más honestas sobre la mujer que he leído, es algo realmente precioso sobre la verdadera identidad femenina».

Cultura de la vigilancia

Ser una persona mediática y comprometida con las causas sociales tiene un precio y precisamente de eso trata 'Seberg'. Según ha subrayado su director, Benedict Andrews, el largometraje ahonda en cómo fueron «los albores de la cultura de la vigilancia en la que vivimos hoy en día». Andrews ha puesto de manifiesto que ya entonces se comenzó a manipular la opinión pública con noticias falsas para desprestigiar a personas como Jean. «Las 'feak news' pueden hacer mucho daño y por eso es importante saber detectarlas», ha defendido. «Esta película va de cómo una verdad puede destruirse».

La ficción, que «no tiene vocación de documental», deja en el aire si la muerte de la icónica actriz fue un suicidio. «Hay un gran misterio en torno a su muerte. El marido de la actriz sugirió que había sido el Estado quien acabó con ella, quizá no de manera literal, pero sí porque la presión psicológica y la brutalización de la que fue objeto por parte del programa ilegal de cointrainteligencia del FBI Cointelpro la pudieron empujar al abismo».

Estableciendo puentes entre la película y la sociedad actual, Andrews ha advertido del «peligro que suponen los teléfonos móviles», que permiten un acceso directo a la intimidad. «Para un gobierno represivo el activismo público puede ser una amenaza», ha concluido.

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