La inmersión koxkera de Salvador Sobral

El portugués vivirá intensamente el Festival, pero sin 'abrazo de Donostia' con Caetano. El bus de Blades y el arroz de New Orleans en la Zurriola

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Mitxel Ezquiaga
MITXEL EZQUIAGA

Señoras y señores, bienvenidos a la 53. El Jazzaldia arranca con las mejores sensaciones: muchos conciertos ya han agotado el taquillaje, jóvenes talentos y viejas glorias se mezclan en el cartel y solo falta, como dirían los Obélix del jazz, que el cielo nos respete. No hablemos del tiempo: este festival ya ha demostrado a lo largo de su historia que se crece ante las inclemencias. De los huevos de Miguel Martín para las clarisas ya ni hablamos.

Primeros apuntes del backstage: el autobús de la salsa de Rubén Blades llegó ayer a Donostia procedente de Santander, la 'saudade jazzera' de Salvador Sobral se hará carne y habitará entre nosotros (el portugués quiere vivir el Jazzaldia también como espectador), la familia Veloso aterriza hoy en San Sebastián y un grupo de músicos guipuzcoanos estudia discretamente la música de Gregory Porter en algún lugar de Donostia. Ahí sí que va a haber una fusión por todo lo alto.

Un cantante de Jazz que ganó Eurovisión... y quiere a Donostia casi como Rhodes

El pianista James Rhodes decía ayer en una entrevista que le gustaría envejecer en un apartamento en Donostia al lado del mar y gordo de tanto comer pintxos. El portugués Salvador Sobral no ha llegado a tanto, pero cuando anunció su gira de verano, que le lleva por ocho ciudades españolas, ya dijo que su concierto de San Sebastián sería especial. Más aún, presentó la gira enfundado en una camiseta del Jazzaldia. El músico que un día ganó Eurovisión conoce bien la historia y aureola de este festival.

Por eso mismo Sobral no solo protagonizará su concierto del sábado en la Plaza de la Trinidad. Viene el viernes al mediodía, se espera que pueda tener un contacto con los periodistas ese mismo día y quiere ver el concierto de Brad Mehldau Trio esa tarde en el Kursaal. Sobral, completamente repuesto de su operación de corazón y encantado de la acogida del público, aunque fugitivo de los selfies, quiere una intensa inmersión koxkera.

La familia Veloso y sus tardes de mesa de camilla

Lo que no podrá celebrarse, parece, es el esperado 'abrazo de Donostia' entre Sobral y su admirado Caetano Veloso. El joven portugués y la leyenda brasileña protagonizaron en mayo en Lisboa uno de los momentos más emotivos del festival de Eurovisión (¿puede ponerse en una misma frase 'emotivo', 'Caetano' y 'Eurovisión'?) con la interpretación conjunta de 'Amar pelos dois'. Curiosamente el Jazzaldia junta de nuevo a los dos artistas en su programación, pero en escenarios distintos y días consecutivos. Veloso, con sus hijos Moreno, Zeca y Tom, actúa el jueves en el Kursaal, pero continuará su gira sin tiempo de encontrarse con Sobral, que llega el día siguiente. Salvo sorpresas, claro.

En la imagen superior, Sobral y Veloso en mayo, en Lisboa, en el festival de Eurovisión. Ese encuentro no se repetirá en Donostia por poco. ¿O quizás sí? Debajo, Caetano Veloso abraza a su amigo Pedro Almodóvar tras el concierto del brasileño en Madrid el lunes. Veloso llega hoy a Donostia. A la derecha, Rubén Blades recibió a Kiko Veneno en su camerino antes del concierto de Santander. El panameño ya está en San Sebastián. / DV

Los Veloso están cosechando excelentes críticas con el programa que traen al Kursaal. Alguien los ha calificado como «apacibles conciertos de mesa de camilla»: sencillos, como de andar por casa, con su emocionante música sin más alharacas. El fin de semana la familia Veloso actuó en Roma y se fotografió ante la Fontana di Trevi. El lunes triunfaron en 'las noches del Botánico' de Madrid y Caetano saludó a viejos amigos como Pedro Almodóvar, Jorge Drexler y Chema Prado, el exdirector de la Filmoteca Española tan vinculado al Festival de San Sebastián.

Blades viene por los mares... con la bendición de Veneno

Pero la república del Jazzaldia tiene hoy un presidente claro: Rubén Blades. El panameño, ese poeta de la salsa de biografía tan dilatada que mezcla los Grammys con la experiencia de haber sido ministro de Turismo de su país durante cinco años, vive una cálida gira 'marinera'. Actuó en el festival La Mar de Músicas en Cartagena, donde tuvo como espectador al nuevo ministro de Cultura, Jose Guirao, y viene de Santander, donde dio su concierto el lunes y recibió en el camerino a su amigo Kiko Veneno, que le dio algo así como la bendición artística (aún se recuerda por aquí el divertido concierto de Veneno en mayo en el Itsas Festibala de Pasaia).

Blades llegó ayer a Donostia en el autobús que guía su gira y se refugió en su hotel, pero no quiere focos antes de su concierto de esta noche en la Zurriola, en la fiesta que abrirá esta edición. Aunque también aprovecha para hacer turismo. Por cierto: según confesó en las redes, el libro que le acompaña en este tramo de la gira es 'La transparencia del tiempo', de Leonardo Padura. Se confirma que el panameño tiene buen gusto, también en lo literario.

La 'jambalaya' espera: el arroz de New Orleans

Por el entorno del Kursaal comenzarán a correr hoy la música y la cerveza... y también el arroz. La carpa que monta cada año el restaurante Nineu en las terrazas de la Zurriola tiene esta vez como protagonista la 'jambalaya', eso que algunos llaman «la paella de New Orleans». El equipo liderado por el cocinero Mikel Gallo apuesta por ese plato americano y mestizo que lo mismo combina con la salsa de Blades que con la cerveza de Heineken. Buen provecho.

La batuta donostiarra para Gregory Porter y la arpista que sabe los detalles

El festival procura uniones felices. Por ejemplo, la que llega el domingo al Kursaal. El cantante norteamericano Gregory Porter, viejo conocido del Jazzaldia, ofrece su homenaje sinfónico a Nat King Kole. En cada ciudad actúa con una orquesta local y aquí es el músico y director donostiarra Arkaitz Mendoza quien ha confeccionado la formación con intérpretes de Musikene y otros grupos guipuzcoanos. Mendoza está nervioso y feliz con esa unión. Y cuenta con un testimonio de gran valor: la arpista italiana Francesca di Nicola, que estará en el escenario del Kursaal, participó hace días en la misma experiencia en una ciudad de Italia. Ella vivió el concierto por dentro y cuenta los secretos a sus compañeros guipuzcoanos.

La tele quiere jazz y también marcha: de Blades a Erentxun

Televisión Española volverá a emitir este verano algunos de los conciertos del Jazzaldia. Se grabarán prácticamente todas las actuaciones de la Plaza de la Trinidad y del Escenario Verde de La Zurriola, aunque no todos serán programados por la cadena pública. En TVE hay interés por los clásicos del jazz pero también por las otras músicas, más juveniles. Entre los conciertos que serán emitidos con seguridad figuran el de esta noche de Rubén Blades, el de Mikel Erentxun en la playa en la noche del viernes y el de la banda madrileña Morgan, también en el Verde, la auténtica revelación del último año.

P.d. El amigo verde. La firma de cervezas que desde hace veinte años patrocina el festival sigue apostando por el Jazzaldia. El actual acuerdo con Heineken incluye esta edición y la próxima, pero tanto en la empresa cervecera como en el Ayuntamiento se da por hecho que el 'buen rollo' seguirá en el futuro.

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