El Ayuntamiento concede a la ONG Save The Children la Medalla Francisco de Vitoria

Eva Silván dirige la asociación Save The Children en Euskadi. /
Eva Silván dirige la asociación Save The Children en Euskadi.

La Junta de Portavoces acordó ayer la concesión del galardón | La ONG dedicada a la protección de la infancia, que este año cumple su centenario, recibirá la máxima distinción sobre derechos humanos que concede la ciudad

Jorge Barbó
JORGE BARBÓ VITORIA

. Igual que los erasmus, Fray Francisco de Vitoria también hizo la maleta de jovenzano, allá por el siglo XV, para hacer un curso en el extranjero y sacudirse el polvo del terruño. Sólo que él sí supo aprovechar bien su estancia en un París efervescente, en el que hincó los codos y se empapó de las artes y la teología. Fue allí donde empezó a labrar ese concepto justo de las relaciones internacional que, siglos después, serviría para sembrar la semilla de las Naciones Unidas. Por eso la figura de este humanista burgalés, pero tan unido a Vitoria, se asocia a las causas más justas.

En su honor se labró esa medalla que, cada dos años, el Ayuntamiento de la capital vasca entrega a personas y colectivos que centran su labor en la defensa de los derechos humanos y la promoción de los valores de la democracia, la paz y la cooperación internacional. En este 2019, la destinataria será la ONG internacional Save The Children.

La Junta de Portavoces del Consistorio vitoriano acordó ayer conceder la medalla, la máxima distinción en materia de derechos humanos que se concede en el territorio, a la asociación Save The Children, que centra su labor en la ayuda a la infancia y, en concreto, a los pequeños víctimas de situaciones de pobreza y exclusión social.

La organización se acabó imponiendo a los otros colectivos que formaban parte de la terna propuesta por la Comisión Científica de los Cursos de Derecho Internacional y Relaciones Internacionales de Vitoria. Este organismo también propuso para el prestigioso galardón a Human Rights Watch y a Amnistía Internacional, que ya había sido candidata en la anterior edición del galardón, en 2017, en la que se acabó imponiendo el expresidente de la Unión Europea Jacques Delors, fundador del 'think tank' Notre Europe y una de las grandes eminencias del europeísmo y las relaciones internacionales.

«Pone el foco en la infancia»

En esta ocasión será la asociación que en Euskadi dirige Eva Silván quien reciba esa pieza de orfebrería fina, que luce en su corazón labrado el escudo de Vitoria y la inscripción 'De pace in toto orbe edificare'. «Sentimos mucha gratitud porque el premio reconoce nuestra labor de defensa de la infancia más vulnerable y también es una oportunidad para poner a los niños en el foco, que muchas veces están invisibilizados en los grandes debates», destacaba Silván en declaraciones a este diario.

Ella es la cara visible de una organización enraizada en el País Vasco desde hace quince años. En Vitoria centra su labor en los barrios de El Pilar y Coronación, donde da acceso a actividades de tiempo libre y ocio a pequeños cuyas familias no se lo pueden permitir. «Nuestro objetivo es que, en el futuro logren salir de las situaciones de pobreza con las que les ha tocado vivir en sus primeros años de vida», subrayó la directiva.

Save The Children cumple precisamente este 2019 cien años defendiendo a la infancia. Fue fundada en 1919 para proporcionar ayuda a los niños refugiados tras la Primera Guerra Mundial y hoy sigue realizando su ímproba labor con los pequeños desplazados en los conflictos que todavía siguen supurando en el mundo.

En los 120 países donde está enraizada, la ONG atiende a más de 55 pequeños para cubrir sus necesidades de nutrición, de salud, de educación y para defenderles ante las situaciones de explotación laboral, trata y todo tipo de violencias a las que se ven expuestos.