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Patxi López, ayer en la sede del PSE-EE en Bilbao. / TELEPRESS

Patxi López: «No debemos avalar a Rajoy; el PSOE no puede tener nunca miedo a unas terceras elecciones»

  • Patxi López (Diputado del PSOE y exlehendakari), Asegura que no estuvieron «a la altura» en el comité federal del pasado día 1, pero cree que todos han entendido que divididos no pueden «seguir adelante»

Patxi López repasa los amargos momentos vividos en el comité federal del PSOE del pasado 1 de octubre. El diputado y exlehendakari reconoce que se acordó mucho de «la escisión vivida en el PNV», pero también de toda una generación de socialistas como su padre o Ramón Rubial, «que no nos hubieran perdonado lo que estábamos haciendo».

-¿Se ha recuperado anímicamente de la tensión del comité federal y de los días previos?

-Vivimos esa semana y el comité federal con un enorme desgarro y dolor. No estuvimos a la altura de nuestra militancia ni de nuestros votantes y ahora se trata de recomponer el partido cuanto antes. Ahora tenemos una gestora y un debate pendiente, que debiéramos haber hecho con tranquilidad, y que ahora lo tenemos que hacer deprisa porque las fechas y las circunstancias nos obligan.

-Tienen poco más de una semana si el comité federal es el día 23.

-Sí. Es un debate que nos va a condicionar el futuro del Partido Socialista. Debiéramos haberlo hecho con más reposo y no lo hicimos porque quien estaba pensando que lo mejor para el partido era abstenerse no lo estaba diciendo.

-¿Ha callado demasiada gente de forma irresponsable, entonces?

-No quiero calificar a nadie de irresponsable. Pero, es verdad que, cuando el comité federal adoptó una resolución en la que manifestaba claramente que el PSOE no iba a avalar ni por activa ni por pasiva un gobierno del PP, hubo práctica unanimidad.

-¿En quién pensó en los peores momentos del comité federal?

-En toda una generación de socialistas que no nos hubieran perdonado lo que estábamos haciendo. Faltó esa 'autoritas' de esa generación que seguramente nos hubieran cogido y hubieran dicho: «Esto, no».

-¿Se refiere a gente como su padre, el histórico dirigente del PSE?

-Sí, mi padre o Ramón Rubial. Me acordé también mucho de él. Y también, siendo vasco, me vino a la cabeza otro ejemplo, la famosa escisión del PNV. Porque en el comité federal entramos con dos posiciones muy enfrentadas y corríamos el riesgo de salir de esa manera, sin embargo, salimos con un partido.

-El PP empieza a ver más cerca su abstención ¿Tiene motivos?

-Pero es un debate pendiente. Lo va a decidir un comité federal y ahí sí que, por primera vez, expondremos las dos posiciones que hay en este momento: la de seguir manteniendo el 'no' al PP o la de la abstención; y la mayoría decidirá. Desde luego los socialistas vascos y yo, particularmente, vamos a seguir manteniendo que no debiéramos avalar a un gobierno del PP, solo hay que ver lo que está pasando esta semana con el desfile de cargos del PP que están acudiendo ante los tribunales por una trama de corrupción que está en el ADN del PP. El PSOE no puede amnistiar esa corrupción, ni a un partido que no ha asumido ninguna responsabilidad por ella y que con sus políticas ha generado tanto sufrimiento. Es verdad que hay quien piensa que unas terceras elecciones serían lo peor para el PSOE porque seríamos, de alguna manera, el chivo expiatorio, lo que no deja de ser absolutamente injusto. Como si fuéramos los únicos responsables de esta situación... Pero avalar al PP podría ser una losa que nos caería encima para mucho tiempo.

-¿Habrá entonces terceras elecciones?

-Pero no sé por qué el PSOE es el chivo expiatorio. Somos 350 diputados en el Congreso, hay otras formaciones políticas que también tendrán su responsabilidad, hubo unas segundas elecciones porque PP y Podemos impidieron un gobierno progresista. ¿Y aquellas elecciones fueron buenas y las terceras malas? No. La responsabilidad es compartida. También el PNV podría avalar a este Gobierno del PP, ¿y no es responsable o qué?

-Javier Fernández ha dicho que «abstenerse no es apoyar» y que ése es «un concepto muy primario de la política». ¿Lo comparte?

-En esa parte tiene razón, otra cosa es cómo nos ven los electores. ¿Para qué nos han votado los cinco millones y medio de españoles? ¿Para abstenernos ante un gobierno del PP o para ser una alternativa desde la izquierda que no permite ese gobierno? La abstención puede solucionar las cosas momentáneamente, pero ¿qué pasaría con el Partido Socialista en unas futuras elecciones, se olvidaría la gente de que hemos permitido ese gobierno del PP o seguiríamos perdiendo electores?

-¿Cuál es su respuesta?

-Que seguiríamos perdiendo votos.

-¿Ha contemplado saltarse la disciplina de voto como dice el PSC?

-No. Al revés. Porque una vez debatido el tema -que es, precisamente, lo que vamos a hacer en el próximo comité federal- y adoptada una decisión con mayoría, aunque no la compartas, hay que aceptarla. No comparto nada con los que están diciendo (miembros del PSC) que hay que romper la disciplina de voto.

-¿Si el comité decidiera una abstención, debería votar de ese modo todo el grupo parlamentario o solo los 11 diputados necesarios?

-Todos. Ese juego de que algunos sí y otros no, no me parece serio. Y si se adoptara esa decisión, en todo caso quien debiera dar ejemplo votando es la dirección del grupo.

-Usted defendió un gobierno alternativo que no se intentó lo suficiente. ¿Hubo falta de valentía?

-Quizás la situación interna del Partido Socialista impidió que se buscara con mayor intensidad. Pero también hubo dos fuerzas, que venían a cambiar las cosas, que no querían hablar entre ellas. Por no hablar del intento anterior, en marzo pasado, cuando fueron otros los que se negaron a que eso saliera adelante.

-¿No sería mejor un Rajoy en minoría que un Rajoy con mayoría absoluta dentro de unos meses, si hay nuevas elecciones?

-Primero, no se sabe que vaya a ser así. Y además, el PSOE no puede tener nunca miedo a unas terceras elecciones. Segundo, un gobierno del PP para los socialistas es malo siempre. Y tercero, si nos abstenemos podemos tener un gobierno del PP en minoría que esté condicionado por algunas cosas que decida el Parlamento, pero que cuando vuelva a haber nuevas elecciones, el PSOE pagará una factura por haberlo permitido y se verá sumido en la irrelevancia.

-Por lo que dice la gestora del PSOE y otras declaraciones de algunos socialistas, parece que la decisión del comité podría ser una abstención.

-Yo no sé si la votación que se produjo hace dos sábados se va a reproducir miméticamente ahora.

-¿Tiene dudas?

-Sí, estoy convencido de que hay compañeros y compañeras que no avalaron la propuesta de Pedro de convocatoria del congreso, pero que tampoco van a avalar una abstención al PP. Vamos a ver qué sucede.

-¿Se debería consultar la decisión a la militancia?

-Lo que hay que hacer es convocar el órgano al que le corresponde tomar esa decisión, debatir allí, respetar lo que decida la mayoría y en todo caso, asumir después ante la militancia la responsabilidad de esa decisión.

-¿Qué se debe hacer ahora para coser el partido?

-Cuando uno tiene muchas heridas, necesita cierto tiempo para que vayan curándose. Los primeros puntos seguramente tienen que ser de sutura y no solo para unir, pero creo que todos hemos entendido que divididos no podemos seguir adelante.

-¿Usted que ha estado muy cerca de Pedro Sánchez estos días, cree que manejó bien la situación?

-Seguramente, errores cometimos todos.

-¿Cómo salió el ya exsecretario general de aquel comité?

-Para alguien que lleva dos años al frente del PSOE y que se ha tenido que enfrentar a tantas elecciones en circunstancias muy adversas, hacer todo eso con división interna es muy difícil, y él lo hizo francamente bien. Encontrarse en esa situación de tanta división, personalmente, le tocó y emocionalmente, lo pasó muy mal.

-Su imagen es la de un Sánchez frío, que todo lo aguanta.

-Sí, pero no es verdad. A veces incluso le bloquea la emoción.

-¿Hubo lágrimas?

-Hubo de todo, sí, muchas lágrimas.

-¿Del secretario general también? -Quizás no en el comité federal, pero yo le he visto.

-¿Después?

-Antes incluso.

-¿Los socialistas vascos han puesto demasiados huevos en la cesta de Sánchez?

-Pero no es en la cesta de Sánchez, porque en el comité nacional del miércoles pasado, nadie habló de Pedro Sánchez como tal, se habló de una posición política que se había visualizado que encarnaba él, que era la de mantener el 'no' al Gobierno del PP. Los socialistas vascos no somos fetichistas en ese sentido.

-¿Le ha molestado la actitud de Susana Díaz? ¿Cómo está su relación con la presidenta andaluza?

-Yo pretendo llevarme bien con todos mis compañeros. Es verdad que a veces tenemos posiciones distintas o confrontadas, pero eso no quiere decir que mi relación no sea cordial. Susana ha estado defendiendo una posición en la que creía y la medio lideró. Yo no la compartía y estaba en otro lado y ya está.

-¿Pero se ha roto la relación cercana que mantenían?

-En el PSOE siempre ha habido una muy buena relación norte-sur.

-¿Felipe González sigue siendo un referente para usted?

-Creo que cometió el error de hacer esa entrevista en un momento de calentón y habló más con las tripas que con la cabeza, hubo mucha gente que le tenía como referencia que se alejó, por eso hablaba antes de que no teníamos esa 'autoritas' en el partido.

-¿Se está 'podemizando' el partido?

-No. Hemos tenido fases en las que incluso había militancia que tenía envidia de lo que significaba Podemos, pero ya no.

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