Diario Vasco

Las instituciones buscan alternativas al recorte de la pista

Un avión despega desde la pista del aeropuerto de Hondarribia.
Un avión despega desde la pista del aeropuerto de Hondarribia. / MIKEL FRAILE
  • Pedirán a Aena que analice «una propuesta concreta» para que se mantenga la operatividad

  • Desde Ortzibia remarcan que su posición es unánime en torno a «una infraestructura clave para Euskadi y Gipuzkoa»

Las instituciones vascas han cerrado filas en torno a la viabilidad del aeropuerto de Hondarribia. A pesar de los negros nubarrones que se ciernen sobre el futuro de la infraestructura, los representantes públicos presentes en Ortzibia, la Sociedad Promotora del Aeropuerto de Hondarribia-San Sebastián, mandaron ayer un mensaje unánime incidiendo en que cuentan con «una propuesta concreta» encima de la mesa para que la pista del aeródromo guipuzcoano no sea recortada y pedirán a AENA que explore todas las vías. No en vano, las exigencias de seguridad que reclama la European Aviation Safety Agency (EASA) obligan a recortar 300 metros cada extremo, lo que repercutirá en un 16% de la operatividad de la infraestructura.

En la reunión mantenida ayer por el consejo de administración de Or-tzibia, donde estuvieron presentes el viceconsejero de Transporte del Gobierno Vasco en funciones, Antonio Aiz; la diputada de Movilidad y Ordenación del Territorio, Marisol Garmendia; el presidente de la Cámara de Comercio de Gipuzkoa, Pedro Esnaola; así como los alcaldes de San Sebastián, Eneko Goia; el de Irun, José Antonio Santano; y el de Hondarribia, Txomin Sagarzazu, se acordó apoyar al aeropuerto de Hondarribia como «una infraestructura clave para el desarrollo socioeconómico de Gipuzkoa y de Euskadi en su conjunto».

Dicha reunión sirvió para estudiar en profundidad un conjunto de medidas que según el reglamento europeo de seguridad permitiría al aeródromo guipuzcoano «seguir operando como hasta ahora, sin que su pista tenga que ser recortada», subrayó Garmendia.

Ahora esta propuesta deberá seguir dando sus pasos. Para el próximo 3 de noviembre se ha convocado una reunión del Comité de Coordinación Aeroportuaria del País Vasco, en el que estarán presentes representantes del Ministerio de Fomento, donde a AENA se le pondrá encima de la mesa la 'Solicitud de Desviación de la Especificación de Certificación', una figura presente en la normativa europea que permitiría al aeropuerto operar como hasta ahora, es decir, con los 1.754 metros de longitud, según explicaron desde Ortzibia. «Detrás de esto hay un trabajo concreto basado en la reglamentación aeroportuaria europea», remarcó a este periódico Santano.

De este modo, desde Ortzibia aún ven una puerta abierta para que el aeródromo de Hondarribia siga funcionando como hasta ahora. «La propuesta la hemos realizado con la reglamentación europea en la mano por lo que creemos que el aeropuerto puede continuar operando sin ningún tipo de restricción», subrayó Santano. «Hemos estudiado distintas posibilidades y esta es la más idónea para Hondarribia», confirmó. Pero para conseguir el objetivo que persiguen desde Ortzibia, el aeropuerto debería someterse a un conjunto de medidas para que EASA dé luz verde a la propuesta. Por ejemplo, «habría que compensar las zonas de seguridad que se encuentran en los extremos con un pavimento especial para que favorezcan la desaceleración de los aviones», explicó Santano.

Carácter transitorio

Hasta ahora, el aeropuerto de Hondarribia ha conseguido operar con normalidad gracias a una declaración de excepcionalidad que se otorgó el 31 de octubre de 2014. Pero aunque se vendió como una solución firme, se trataba de una decisión con carácter transitorio. Es más, la normativa europea que obliga a recortar la pista, no es nueva. Se aprobó y se publicó en los boletines oficiales hace dos años y medio, es decir, ocho meses antes de que se otorgara la declaración de excepcionalidad a la pista.

Como ya adelantó este periódico, EASA obliga a recortar 150 metros cada extremo de la pista del aeropuerto para ajustarse a sus parámetros de seguridad. Esta decisión conlleva que el aeródromo guipuzcoano vaya a perder un 16% de su operatividad. Si todo transcurre bajo los cauces previstos por Aena, las máquinas comenzarán a trabajar en febrero del año que viene y terminarán en agosto, por lo que para finales de año, momento en el que Europa exige que la plataforma ya esté remodelada, los trabajos esperan estén terminados. Ahora desde Ortzibia quieren abrir una puerta para que siga funcionando como hasta ahora.

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