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«En los últimos 12 años he vivido más por el mundo que en mi casa»

José Eladio Santacara, en uno de sus apasionantes viajes. /
José Eladio Santacara, en uno de sus apasionantes viajes.

Este profesor de Tecnología navarro lo dejó todo en 2003 para recorrer el planeta con su furgoneta Volkswagen

Judith Urquijo
JUDITH URQUIJO

Desde que el navarro José Eladio Santacara saliera con su furgoneta a dar su primera vuelta al mundo en 2003 hasta que este año completó su tercera 'gira por el planeta' ha visitado unos 150 países en los que ha acumulado experiencias suficientes para plasmarlas en un libro: 'Efectivamente, la tierra es redonda'.

-¿Qué le llevó a emprender su primera vuelta al mundo?

-Era profesor de Tecnología en el instituto navarro Villoslada de Pamplona cuando empecé a madurar la idea. A finales de junio de 2003 cogí mi furgoneta Volkswagen Transporter y me lancé. Ahora sigo siendo profesor, pero esta vez de viajes por el mundo. Siempre he viajado por distintos países, sobre todo por Europa así que pensé que si quería emprender la aventura solo tenía que alargar el viaje e ir a conocer al vecino, como suelo decir.

-¿Pensó alguna vez que lograría llegar tan lejos?

-No, pero esto es como una droga. En los últimos doce años he vivido más tiempo por el mundo que en casa. Vas conociendo lugares y si al final cuadras todo bien quieres más y más. Aunque son muchos kilómetros, y algunos países como Vietnam, Camboya, Nueva Zelanda... los recorrí sin furgoneta, solo con la mochila al hombro.

-¿Siempre ha viajado solo?

-Siempre solo y la verdad que es complicado. Tienes que tener la cabeza muy amueblada y conocer tus condiciones físicas y mentales. Debes tener el espíritu de querer hacerlo, pero también tiempo y dinero. Lo dejé todo y pensé que el dinero ya lo iría sacando para salir adelante. En esta vida no puedes tenerlo todo a la vez, hay que tomar decisiones y saber elegir.

-¿Se arrepiente de haberlo dejado todo para viajar por el mundo?

-¡Cómo voy a arrepentirme! He tenido momentos muy duros, tengo que reconocerlo, pero volvería a repetirlo todo de nuevo. En un viaje de estos lo que ocurre es que das vueltas a la cabeza y te acuerdas de todo, tanto de lo bueno como de lo malo.

-¿Qué tal se desenvolvía con el idioma?

-La verdad es que bien, no me puedo quejar. Usaba el inglés en la mayoría de sitios. Aunque me pasó algo curioso. Estando en Vietnam me encontré con gente del País Vasco, así que se puede decir que también me sirvió el euskera.

-¿Con qué cultura se quedaría?

-Me da igual lo que la gente piense, pero sin ninguna duda me quedo con la cultura musulmana. Son gen- te muy solidaria, siempre están dispuestos a echarte una mano.

-¿Cree que todos somos más parecidos de lo que pensamos?

-Es obvio, vas por ahí y en cuanto haces una amistad te das cuenta de que todos somos iguales en el fondo y todo depende de cómo te acerques a la gente. Siempre me han tratado como uno más y uno de casa. Si te aproximas en plan bien no tienes problema. Me he sentido libre en todos aquellos los lugares que he visitado.

-¿Tiene en mente una cuarta vuelta al mundo?

-No me tientes... pero de momento no. Tengo una vuelta pendiente pero solo de 7 meses y mucho más logística. Ya veremos, sobre la marcha.

-¿A qué país volvería una y otra vez?

-Volvería a todos. Cuando he estado en cada país, que no han sido pocos, me sentía como en casa. Me han acogido siempre muy bien y me he sentido uno más, en ese sentido no he tenido ninguna clase de problema. De unos países me quedo con la gente, de otros con la naturaleza... cada uno tiene su encanto, así que si me decanto por uno sería discriminar.

-¿Coincide lo que vemos en televisión con lo que ha vivido?

-En absoluto. ¡Me agarro cada cabreo al ver la tele! No hay derecho, nos han metido en una burbuja de cristal. Pero en fin, al final aprendes a callarte muchas cosas.

-¿Por qué se ha sentido más libre en otros países?

-Que quede claro que no me he referido en ningún momento al terreno político sino al terreno social. Somos una sociedad muy represiva. Si te fijas aquí todo son prohibiciones, y sales fuera y te das cuenta de que la gente es más permisiva y te comprenden más. A mí no me han puesto multas en ninguno de mis viajes, sin embargo aquí a la mínima ya te están diciendo algo.

-¿Está contento con el resultado final de su libro?

-Sí, creo que he hecho un trabajo muy bueno. No pretendo competir con ninguna guía de viajes, simplemente conté lo que me salía y lo conté de una manera sencilla y clara para el lector. A lo largo del libro aparecen historias, muchas de ellas explicadas a modo de cuento. Desde por qué la vaca es un animal sagrado en India hasta mis aventureros contratiempos con la camioneta.

-¿Qué consejo le daría a alguien que quiera seguir sus pasos?

-A estos viajes hay que ir con respeto y no prejuzgar. Tienes que tener la cabeza amueblada y la mente abierta. Si vas con prejuicios no vas a llegar a ninguna parte.

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