Propietarios de un hotel por una borrachera en la luna de miel

Propietarios de un hotel por una borrachera en la luna de miel

«Nuestros amigos y familiares piensan que somos idiotas y no deberíamos haberlo hecho», afirma el matrimonio británico un año después de la inusual adquisición del hotel en Sri Lanka

EL DIARIO VASCO

Todos los matrimonios recuerdan la luna de miel con mayor o menor alegría, pero siempre con añoranza. Sirve como la excusa perfecta para llevar a cabo actividades muy especiales, que pueden ser únicos en la vida de los recién casados. Que se lo digan a los británicos Mark Lee, de 35 años y a su nueva esposa, Gina Lyons, de 33. Se encontraban alojados en un paradisiaco hotel de Sri Lanka en junio del pasado año tras darse el 'sí quiero' en Londres.

Felices, bebían ron en la playa servido por un camarero del establecimiento. Éste les desveló que el contrato de arrendamiento del hotel estaba a punto de vencer. Tras tomarse una docena de copas comenzaron a bromear con la posibilidad de hacerse cargo del establecimiento. Al final se decidieron, y eso que todavía no habían pagado su propia boda y su situación económica no les permitía más lujos que vivir en un pequeño apartamento del sur de Londres.

Un año después, el hotel se llama ahora Lucky Beach Tangalle. Tiene página en Facebook e Instagram, donde la pareja también ha colgado su historia. El capricho les ha costado 50.000 euros, tras los impuestos y la remodelación. Gina Lyons relata la experiencia: «Cuando entramos en el hotel, vimos a un grupo de hombres viejos de Sri Lanka que aún estaban borrachos de la noche anterior, así que empezamos a beber con ellos. El hotel tenía un aspecto desagradable y muy barato, pero estaba en la playa y tenía una casa de madera en un árbol que nos gustaba. Como no entendimos la mayor parte de la conversación, estábamos sentados bebiendo más ron y nos emborrachamos lentamente».

«Después de descubrir que el arrendamiento eran 11.500 euros al año, Mark y yo pensamos que sería una idea brillante comprarlo, porque estábamos muy borrachos», añade la mujer.

Los singulares propietarios del hotel no lo han tenido fácil. Tras pagar los primeros 9.000 euros, Gina descubrió que estaba embarazada. «Sentí que ya era una mala madre porque me sentía culpable por haber desperdiciado todo este dinero en la compra de un negocio que podría no funcionar. Incluso nuestros amigos y familiares piensan que somos idiotas y no deberíamos haberlo hecho. Les debíamos mucho dinero de la boda y solo vivíamos en un piso pequeño, y ahora teníamos un bebé en camino. Pero era hundirse o nadar, así que decidimos que tendríamos que hacerlo funcionar».

El hotel, que está ubicado a unos nueve kilómetros de Hummanaya Blow Hole, se puede reservar en Booking desde julio de este año por entre 12 y 17 euros. Las habitaciones tienen terraza, y cada mañana se sirve un desayuno continental o a la carta, por 3 euros más. Está en una zona ideal para practicar ciclismo, y en el Lucky Beach Tangalle se alquilan bicicletas. La playa tiene el aspecto idílico con el que soñamos en Europa. A 300 metros se encuentra la laguna de Tangalle.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos