Magrebíes, rumanos, pakistaníes y chinos, los peor vistos por los vascos

Magrebíes, rumanos, pakistaníes y chinos, los peor vistos por los vascos

Los que suscitan mayor aceptación son los provenientes de Argentina y Unión Europea, según el Barómetro de Ikuspegi-Observatorio vasco de la Inmigración 2018

EL DIARIO VASCO

Magrebíes y rumanos son los inmigrantes vistos con menor simpatía por parte de la población de Euskadi, seguido de los pakistaníes y los chinos, todos ellos por debajo de la simpatía media de las personas autóctonas con respecto a los inmigrantes extranjeros, según recoge el Barómetro de Ikuspegi-Observatorio vasco de la Inmigración 2018.

En una escala del 1 al 10, los inmigrantes de los países del Magreb recaban un grado de simpatía de 4,8, seguidos de los rumanos, con un 5,1. En tercer lugar se sitúan los inmigrantes de Pakistán (5,3) y los chinos (5,8), todos ellos por debajo de la simpatía media hacia la población foránea (5,9). Los que suscitan mayor aceptación son los provenientes de Argentina (6,3) y Unión Europea (6,5).

En clave evolutiva, desde el año 2014 tanto la percepción hacia las personas de origen extranjero en general como hacia los dos orígenes asiáticos analizados (China y Pakistán) han venido mejorando. En 2014, el grado de simpatía hacia la población inmigrante extranjera era de 5,2, mientras lo de origen chino tenían un índice de 4,8 y de Pakistán un 4,3, valorados regularmente con puntuaciones ligeramente inferiores a la media.

Origen asiático

La población de origen asiático residente en la Comunidad autónoma vasca ha tenido un crecimiento continuo hasta alcanzar las 14.401 personas en 2018 (7% de la población extranjera). Entre chinos, pakistaníes y filipinos sumaban 11.536 personas, algo más del 80% del total.

Llama la atención la evolución de estas nacionalidades, donde se ve cómo cada una de éstas ha tenido un desarrollo diferenciado de las otras dos. En el caso de las personas de origen chino se observa un crecimiento acelerado a partir del año 2004 y que dura hasta el año 2012, cuando alcanzó las 5.333 personas, momento a partir del cual el ascenso se detuvo significativamente.

Por su parte, Pakistán ha venido registrando un crecimiento continuo en todas las fases, destacando por el incremento sufrido en los años de mayores dificultades económicas, y es que entre los años 2009 y 2015 llegaron a Euskadi algo más de 3.000 personas de dicho país. Finalmente, Filipinas ha tenido un crecimiento modesto, a gran distancia de los ritmos de los otros dos países.

En términos absolutos, Bilbao, Vitoria-Gasteiz y San Sebastián son los municipios con mayor número de población de origen asiático, aunque destaca su mayor peso relativo en las comarcas del Alto Deba y Urola Costa. La comunidad de origen asiático es más joven que la población autóctona y muestra un ligero predominio masculino (56,0%). No obstante, se observan diferencias bien por nacionalidades, como en el caso de Filipinas (65,6% de mujeres) o China (55,6%), bien por rangos de edad.

Situación laboral

En lo que respecta a la situación laboral de las personas asiáticas, éstas cuentan con una tasa de actividad del 64% (personas ocupadas más paradas), la cual se sitúa por encima de la tasa media del resto de la población extranjera.

Por sexo, la tasa de ocupación es del 57,9% en el caso de los hombres y del 45,9% en el de las mujeres. Así mismo, la población asiática muestra una tasa de paro (10,9%) y una tasa de inactividad (36,1%) inferior a la del conjunto de las personas extranjeras residentes en Euskadi, que se sitúa en un 16,5% y un 39,5%, respectivamente.

Una peculiaridad de la población con nacionalidad china con respecto al resto de personas extranjeras residentes en el País Vasco es su elevado porcentaje de trabajadores por cuenta propia o autónomos (59,1%). Mientras que la práctica totalidad de las personas extranjeras se encuentran dentro del régimen general (82,9%), solo un 40,9% de personas extranjeras chinas están dentro de éste.

Por su parte, en el caso de la población pakistaní esta se sitúa más próxima a la situación que se observa entre el resto de personas extranjeras (74,6%), si bien sigue mostrando un porcentaje de trabajadores por cuenta propia superior a la media (25,4%).