Solo un tercio de los vascos ve necesaria una reforma estatutaria, según el Euskobarómetro

Solo un tercio de los vascos ve necesaria una reforma estatutaria, según el Euskobarómetro

El 28% apuesta por ampliar el autogobierno, el 36% se conformaría con completar el Estatuto de Gernika, el 20% está de acuerdo con el reparto competencias actual y solo un 9% defiende la ruptura con el Estado

Miguel Villameriel
MIGUEL VILLAMERIEL

Los datos de la oleada de primavera del Euskobarómetro que se han hecho públicos este viernes muestran que los partidarios de una reforma estatutaria para ampliar el actual autogobierno no llegan a uno de cada tres vascos, ya que se queda en el 28%, mientras que los encuestados que se decantan por un escenario de ruptura con el Estado representan apenas un 9%. El grupo más mayoritario lo componen aquellas personas que se conformarían con que el Gobierno central completara las transferencias pendientes del Estatuto de Gernika (un 36%), mientras que el 20% no pide cambios en el actual reparto de competencias. El 7% restante no tiene una opinión clara sobre sus preferencias.

El equipo de investigación del Euskobarómetro, dependiente del departamento de Ciencia Política de la UPV/EHU, ha ofrecido este viernes en rueda de prensa la información del sondeo de opinión correspondiente a la última oleada de primavera, con datos tomados a domicilio entre los días 9 y 26 de mayo. En un momento en el que el Parlamento Vasco aceleraba los trabajos de la ponencia de autogobierno para dejar cerradas las bases del nuevo estatus antes del verano -que finalmente aprobaron casi en su integridad los dos grupos abertzales, PNV y EH Bildu-, el sondeo del Euskobarómetro arroja unos datos que apuntan a que una mayoría social «continúa mostrándose relativamente satisfecha con el Estatuto de Gernika, que sigue colmando las aspiraciones mayoritarias de un autogobierno ampliable».

Una mayoría cualificada de más de cuatro quintas partes de la ciudadanía vasca (81%) se muestra satisfecha con el actual Estatuto, mientras que los insatisfechos no llegan a uno de cada cinco (13%). En cualquier caso, los satisfechos siguen oscilando entre los críticos (42%) y los optimismistas (39%), con un avance interanual de los primeros en detrimento de los segundos. Si los nacionalistas se apuntan mayoritariamente al criticismo (51%), los no nacionalistas lo hacen por la plena satisfacción (50%).

La insatisfacción relativa y el rechazo quedan muy matizados cuando el Euskobarómetro pregunta a la ciudadanía vasca por las alternativas al actual estatus de autogobierno, ya que alrededor de uno de cada cinco sigue sin querer cambios (20%), casi el doble se conforma con que se completen las transferencias (36%) y algo menor es el porcentaje de los que optan por la reforma y la ampliación del autogobierno (28%). Siguen siendo muy minoritarios y cada vez menos (9%) los que se decantan con claridad por una posición de ruptura soberanista, con cambios interanuales significativos a favor del reformismo.

Un dato curioso que arroja el sondeo es que el apoyo mayoritario de la ciudadanía vasca al Estatuto de Gernika se iguala al obtenido en el referéndum que se realizó en 1979 para aprobarlo. Es decir, transcurridos 38 años desde la celebración del referéndum que ratificó la aprobación del actual Estatuto, de celebrarse hoy un nuevo referéndum estatutario el 'sí' (51%) contaría con la mayoría del censo que votó afirmativamente en el de 1979 (53%), con una recuperación casi continuada de +21 puntos en los cuatro últimos años.

El deseo de independencia, minoritario

Más allá de cuál sea la fórmula política del autogobierno vasco, algo más de una cuarta parte de la ciudadanía vasca (28%) sigue manifestando tener deseos grandes de independencia, con una gran estabilidad interanual. Frente a ellos, la mayoría de la sociedad vasca (el 65%) dice tener pocos (25%) o ningún (40%) deseo de independencia, sobre todo entre los no nacionalistas (80%) y los votantes de los partidos autonomistas (más de nueve de cada diez), pero también la mayoría de los votantes del PNV (75%), de Elkarrekin Podemos (69%) y de los abstencionistas (68%).

En la hipótesis de una Euskadi independiente, las expectativas de la sociedad vasca sobre la evolución de las condiciones de vida se muestran muy divididas: por un lado, los que piensan que se viviría mejor (22%) y, por otro, los que opinan todo lo contrario y creen que iríamos a peor (32%), con un retroceso semestral de -10 puntos de los segundos. Casi otra cuarta parte cree que las cosas no cambiarían (23%) o no sabe exactamente por qué decantarse (8%).

En la pregunta de qué harían los encuestados en caso de que mañana se celebrase un referéndum de independencia en Euskadi se refleja «una gran división de opciones». El 'no' alcanzaría el 37%, tras un retroceso de –10 puntos hacia la abstención en el último semestre, mientras que el 'sí' avanza ligeramente (+2 puntos en este semestre) y se mantiene por debajo de un tercio de la sociedad vasca (32%). Con lo que el empate técnico de hace tres años se ha convertido en una diferencia de 5 puntos a favor del 'no', aunque lejos de los 17 del semestre anterior. Además, un 20% dice que se abstendría y otro 11% no muestra preferencia alguna en este momento.

En medio de una división crónica entre quienes se consideran nacionalistas (45%) y no nacionalistas (51%), las diferencias entre ambos grupos se vuelven a ampliar tras el empate en el anterior semestre, con un retroceso semestral de -3 puntos de los primeros y un avance correlativo de los segundos de +3 puntos. Por provincias, el sentimiento nacionalista solo es mayoritario en Gipuzkoa (50%), en tanto que en Bizkaia (55%) y, sobre todo, Araba (60%) predominan los sentimientos no nacionalistas.

Por otro lado, la compatibilidad de identidades vasca y española sigue siendo mayoritaria, con un claro acento vasquista. Una mayoría de casi dos de cada tres vascos (65%) mantienen la compatibilidad de identidades vasca y española, con un predominio de la dualidad equilibrada vasco-española (40%), a la que se añade el sesgo del sentimiento vasquista (22%), muy superior, en todo caso, al españolista (3%). Por otra parte, el españolismo extremo se mantiene en un reducido 3%, mientras que el exclusivismo vasquista sigue siendo la identidad expresada por algo más de una cuarta parte de los vascos (28%).

En un contexto de gran estabilidad interanual de las opciones ante la forma de organización territorial del Estado, los vascos siguen divididos entre autonomismo, federalismo e independentismo. La gran mayoría de los vascos siguen oscilando entre la actual fórmula autonómica (37%) y un posible escenario federal (29%). Ambas fórmulas integracionistas siguen sumando una clara mayoría (66%) de dos de cada tres vascos. Frente a estas fórmulas descentralizadoras e integracionistas, el independentismo de las fórmulas autodeterminista o confederal vuelve a situarse en torno a una cuarta parte de los vascos (23%), con un retroceso interanual de -5 puntos.

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