Goia admite sentirse «cómodo» con su alianza con el PSE porque «ha sido buena para Donostia»

El alcalde de San Sebastián, Eneko Goia, antes de la entrevista de ayer. / LUSA
El alcalde de San Sebastián, Eneko Goia, antes de la entrevista de ayer. / LUSA

Reconoce «no sentir envidia» por el proceso catalán y descarta que Sémper le quite votos moderados

J. ARTOLA SAN SEBASTIÁN.

El alcalde de San Sebastián, Eneko Goia, reconoció ayer en una entrevista en Teledonosti realizada por el periodista Alberto Surio que tiene más en común con el PSE-EE, su socio de coalición en la actual legislatura, que con EH Bildu respecto al 'modelo de ciudad', al tiempo que expresó su satisfacción por el balance de la alianza con los socialistas sin perjucio de que pueda también alcanzar acuerdos con todos los demás grupos municipales.

Goia no quiso pronunciarse sobre el futuro de las alianzas tras las elecciones de mayo, ya que primero tienen que hablar los ciudadanos en las urnas, y aseguró que su relación con el primer teniente de alcalde y candidato socialista, Ernesto Gasco, es de «respeto» entre dos personas «diferentes» que responden a proyectos políticos «distintos», pero que han conseguido articular «una mayoría estable, un gobierno amplio con bases sólidas que es bueno para la ciudad».

El alcalde donostiarra no se plantea la posibilidad de que el candidato del PP a la Alcaldía, Borja Sémper, pueda arrebatarle una parte del voto moderado que en su momento pudo recibir para desbancar a Juan Karlos Izagirre, de EH Bildu, como primer regidor municipal. «No comparto la tesis de que tenía voto 'prestado' del PP, porque los ciudadanos votan libremente y no están atados a ninguna sigla», señaló.

Gure Esku Dago

Goia admitió que San Sebastián no es una ciudad que esté 'vacunada' frente al riesgo del extremismo, resaltó que «no hay que bajar la guardia» ante el fenómeno, aunque expresó sus dudas de que el mensaje de Vox, «que representa un malestar», pueda prender en la capital donostiarra.

En su opinión, «no existe el nacionalismo donostiarra» pero sí un sentimiento de donostiarrismo, que comparte, y que aflora en especial estos día en torno a la fiesta de San Sebastián.

Goia admitió que «no siente envidia» del proceso abierto en Cataluña, que, dijo, se remonta a un desencuentro político «que viene de lejos» y recalcó que «han llegado a un escenario que no es deseable». En ese sentido, defendió las bases acordadas entre el PNV y EH Bildu para la reforma del Estatuto de Gernika y la negociación de un nuevo estatus de autogobierno «porque el derecho a decidir es un instrumento integrador y transversal». No obstante, cuestionó el «contexto» elegido por Gure Esku Dago para promover la consulta sobre el derecho a decidir el pasado noviembre en San Sebastián, al tiempo que apreció «el valor» que encerraba la iniciativa, en la que participó. Aquella votación obtuvo un 13% de participación en la capital donostiarra. «No valoraron que el momento no era el más propicio», afirmó.

 

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