El independentismo reforzaría su mayoría en la Cámara catalana si Torra convocara elecciones

Oriol Junqueras, candidato de ERC en las elecciones generales. /Efe
Oriol Junqueras, candidato de ERC en las elecciones generales. / Efe

ERC se convertiría en la primera fuerza, casi doblando a sus socios de JxCat

CRISTIAN REINO

Ni el cansancio de siete años de 'procés', ni el reconocimiento de que el 1-O y el 27-O fueron más bien un farol pueden con la parroquia independentista, que se mantiene firme. Si Cataluña celebrara hoy elecciones autonómicas, el independentismo saldría reforzado. Hace año y medio, en los comicios del 21-D de 2017, JxCat y ERC obtuvieron 66 escaños. Con la suma de la CUP, la triple alianza secesionista se situó en 70 asientos, dos por encima de la mayoría absoluta.

El jueves, la Cámara catalana aprobó una moción, impulsada por el PSC, que insta a Torra a someterse a una moción de confianza o convocar elecciones. Visto el resultado del último barómetro de opinión del centro de estudios de la Generalitat (CEO), Torra tiene un motivo más para llamar a los catalanes. Así, entre los tres partidos secesionistas sumarían entre 70 y 75 escaños, incrementando su posición actual.

En cualquier caso, si Torra mira únicamente el interés de su partido, JxCat, no tiene muchos incentivos para anticipar los comicios. «Sería una irresponsabilidad», afirmó el miércoles en la sesión de control del Parlament. Lo sería sobre todo para JxCat, que de los 34 escaños actuales pasaría a tener entre 22 y 24. En cambio, su principal adversario en el independentismo, podría dispararse hasta los 40-43 y convertirse en la fuerza de referencia en el Parlamento catalán, casi doblando a la antigua Convergència.

La CUP, por su parte, podría doblar sus actuales cuatro diputados. Se especula con que el presidente de la Generalitat podría convocar elecciones en otoño de este año o en el primer trimestre del año que viene. Está por ver. Depende del resultado del juicio contra los doce líderes del 'procés' y el resultado electoral de los comicios de abril y mayo.

Si ERC, como espera, logra un triple 'sorpasso', dará la señal de intentar cerrar el círculo con una victoria en las catalanas que le erija en la fuerza hegemónica del soberanismo. Pero el espacio postconvergente se resistirá a perder la presidencia de la Generalitat. Y es que, los herederos de Convergència acusan a los republicanos de querer romper la alianza secesionista y querer liderar una nueva versión del tripartito.

En el sondeo del CEO, de hecho, al margen de la mayoría independentista, también se perfila un gobierno transversal, integrado por ERC, PSC y los comunes, que estarían en disposición de sumar una mayoría absoluta alternativa. Mucho tendría que cambiar, no obstante, el panorama político catalán para que pudiera armarse un ejecutivo tricolor de izquierdas. Aunque podría tener su traslación a futuros apoyos en el Congreso a un eventual gobierno de Pedro Sánchez, más o menos como ocurría con el tripartito de Maragall y el Gobierno de Zapatero que recibía el respaldo de Esquerra e Iniciativa.

Cerca del 50%

El primer barómetro de este año del CEO marca, mientras, una tendencia al alza en el independentismo. El secesionismo no solo aumentaría en número de escaños, sino que estaría ya en disposición de superar la barrera del 50% de votos, uno de sus talones de Aquiles. Este aumento del independentismo se produce en plena celebración del juicio contra los líderes del 'procés', entre los cuales Oriol Junqueras, que será el primer candidato a las elecciones generales y europeas por ERC, sale como el más valorado de todos los líderes políticos catalanes. Este repunte secesionista tendría su traslación en caso de que se celebrara un referéndum.

«¿Quiere que Cataluña se convierta en un Estado independiente?», pregunta la encuesta de la Generalitat. El 48% responde que sí y el 44% se inclina por el no. En octubre de 2018, la diferencia era similar (47-43) y hace un año casi igual (48-43). Las posiciones en este punto marcan una tendencia que fluctúa. Por ejemplo, en junio de 2017, el sí estaba en el 41% y el no en el 49%.

La pregunta que incorpora el CEO de abril y que no estaba en sondeos anteriores es la que hace referencia al referéndum. Quim Torra afirma casi en todas sus intervenciones que el 80% de los catalanes están a favor de la celebración de una consulta sobre la independencia. Ese 80% se basa en encuestas. En este caso, el sondeo de la Generalitat afirma que el 78% de los catalanes están muy o bastante de acuerdo en que «Cataluña tiene derecho a decidir su futuro como país votando en un referéndum». En el Parlamento catalán, los diputados cuyos partidos están a favor del derecho a decidir son menos del 60%: JxCat, ERC, Comunes y la CUP. Pero, según la encuesta, el 40% de los votantes de Ciudadanos estarían a favor de que se consultase a los catalanes o hasta el 59%, en el caso del PSC. Ahí se entiende, por ejemplo, la última cita polémica de Miquel Iceta, que señaló que si el 65% de los catalanes votaran a favor de la independencia, el Estado deberá encontrar un mecanismo para encauzar esa reivindicación.

Para realizar este sondeo el CEO ha hecho 1.500 entrevistas a catalanes mayores de edad, y tiene un margen de error de +/-2,53; la encuesta se hizo del 4 al 25 de marzo, con el juicio del 1-O en marcha, la huelga feminista y la protesta del independentismo en Madrid.

ERC se perfila como la ganadora de las generales en Cataluña

Esquerra sueña con asumir en Madrid el papel que en su día jugaba CiU. No en la forma de hacer política, sino en el rol de fuerza de referencia de Cataluña. Según el último sondeo de opinión del CEO (el CIS catalán), a poco más de 20 días para las elecciones, ERC se perfila como la fuerza ganadora de las generales en Cataluña. Los republicanos obtendrían el mejor resultado de su historia con 14-15 escaños, frente a los nueve que tienen ahora. Como segunda fuerza quedaría el PSC, que pasaría de 7 a 11-13 diputados. Fuentes republicanas señalan que su rival a batir en las próximas elecciones son los socialistas, que llegaron a conquistar hasta 25 asientos en el Congreso en tiempos de Carme Chacón.

ERC, en cualquier caso, tiene el hándicap de que siempre sale mejor valorado en las encuestas que en los resultados reales. Le pasó en las últimas elecciones catalanas, en las que los sondeos le daba una ventaja clara como ganador y al final se tuco que conformar con la tercera plaza. Catalunya en Comú, mientras, que fue la formación que ganó las elecciones españolas en Cataluña en la última edición de 2016 pierde impulso, en consonancia con la tendencia a la baja de Podemos en toda España. Los Comunes podrían perder hasta cinco escaños. Quien va a la baja también es JxCat. En estos momentos, el PDeCAT tiene ocho parlamentarios y podría perder entre uno y tres, siendo casi doblado por Esquerra, lo que supondría un duro golpe a la política obstruccionista que plantea Puigdemont para los postconvergentes en Madrid.

El PP podría perder 4 de sus seis escaños y Ciudadanos repetiría resultados con 5-6 asientos. Front Republicà, la coalición en la que está Poble Lliure (CUP) podría obtener representación en el Congreso, igual que Vox. Sumados, los independentistas podrían conseguir entre 19 y 23 diputados, su mejor registro en unas generales en que siempre han ganado las fuerzas no secesionistas. Cataluña tiene 47 diputados en el Congreso y a pesar del alza secesionista la suma de diputados no independentistas seguiría siendo aún mayor.