Exteriores exige cerrar las 'embajadas' de la Generalitat en Londres, Berlín y Ginebra

Josep Borrell/Efe
Josep Borrell / Efe

Mantiene que estas delegaciones buscan difundir el relato independentista y denigrar la imagen de España

Ander Azpiroz
ANDER AZPIROZMadrid

Nuevo golpe del Ministerio de Exteriores contra las 'embajadas' de la Generalitat en otros países. La Abogacía del Estado ha presentado este martes un recurso ante el Tribunal Superior de Justicia Catalunya contra la reapertura de estas delegaciones en Reino Unido, Alemania y Suiza.

Esta red de oficinas se puso en marcha durante la etapa de Carles Puigdemont al frente del Ejecutivo autonómico. Aprovechando la aplicación del artículo 155 de la Constitución, el Gobierno de Mariano Rajoy ordenó el cierre de todas salvo de la de Bruselas. Pero Quim Torra ordenó volver a ponerlas en funcionamiento nada más ser investido presidente.

Hay abiertas en torno a una quincena. Las últimas en ser anunciadas fueron la semana pasada las de Argentina, México y Túnez y Exteriores avanzó de inmediato un recurso, como el ahora presentado, para evitar su inauguración.

En el recurso de la Abogacía del Estado se plantea que estas 'embajadas' «se encuentran en funcionamiento y contraviniendo de forma evidente con su actividad entre otros, un título competencial y exclusivo del Estado, como las relaciones internacionales». Según la Constitución, la política exterior es una competencia exclusiva del Estado central, si bien la ley permite la creación de oficinas autonómicas.

La solicitud del Ministerio recalca que el restablecimiento de las delegaciones exteriores de la Generalitat persigue un «fin inconstitucional como es la creación de una estructura de estado, al servicio de un proyecto de transición nacional de carácter secesionista inconstitucional, con grave perjuicio, además, para la política exterior de España».

Singular intensidad

Las delegaciones de Londres, Berlín y Ginebra contravienen, aún más si cabe, el orden constitucional, según argumenta el departamento que dirige Josep Borrell. Su actividad, dice la diplomacia española, «responde con singular intensidad a los objetivos del proceso secesionista de Cataluña que ha sido declarado inconstitucional por el Tribunal Constitucional en reiterados pronunciamientos».

Exteriores tiene claro que debe de dar la batalla contra estas oficinas internacionales ya que «la experiencia reciente pone de manifiesto que las delegaciones de la Generalitat están siendo un instrumento fundamental para promover las tesis del secesionismo y denigrar la imagen internacional de España».

Desde el Ejecutivo catalán se ha expresado total tranquilidad frente a la ofensiva diplomática. «Estar presentes en el mundo no es solo nuestra voluntad, sino nuestra obligación», ha declarado a AFP el responsable catalán de Exteriores, Alfred Bosch, quien ha añadido que la actividad de las oficinas es «legal y legítima».