El Congreso rescata leyes que decayeron por el 28-A con la legislatura de nuevo en el aire

Lastra saluda a Patxi López tras defender la ley de la eutanasia./ Fernando Villar / EFE
Lastra saluda a Patxi López tras defender la ley de la eutanasia. / Fernando Villar / EFE

Sánchez e Iglesias se reencontrarán este miércoles en la primera sesión de control tras el fracaso de las reuniones

Nuria Vega
NURIA VEGAMadrid

En el Congreso de los Diputados la vuelta a la actividad ordinaria se afrontó este martes con grandes dosis de frustración. El fracaso de las negociaciones entre PSOE y Podemos a trece días de que concluya el plazo para investir un presidente del Gobierno hizo que en la Cámara baja se instalara la sensación de que la rutina es imposible. Los grupos iniciaron por segunda vez la tramitación de la reforma del Estatuto de Autonomía de Murcia para suprimir la figura del aforado y retornaron a la casilla de salida con la proposición de ley encaminada a regular la eutanasia. Pero ya no hay garantías de que los esfuerzos no vayan a ser en vano.

Si el adelanto electoral del 28 de abril acabó con el recorrido de estas iniciativas, la sombra del 10-N, que cada vez parece tomar más cuerpo, amenaza con hacer decaer de nuevo cuanto se impulse en esta legislatura. Hasta hoy se habían registrado más de 40 proposiciones de ley con la firma de los grupos parlamentarios. Y aunque PP, Ciudadanos y Vox denunciaron que el Gobierno ha bloqueado las suyas, el grueso de documentos presentados ni tan siquiera llegará a debatirse si el 23 de septiembre, o antes, se convocan comicios generales. Esa certeza se filtró en las intervenciones en el hemiciclo.

La portavoz de Podemos reprochó al PSOE un movimiento «electoralista» por recuperar la ley de eutanasia a «una semana de conocer si nos vamos a ir o no a una campaña». Con el dedo, sin embargo, el socialista Patxi López devolvió a la formación de Pablo Iglesias la responsabilidad de responder a esa pregunta. «No me señale a mí -replicó Noelia Vera-, que por desgracia yo no gané las elecciones del 28 de abril».

Es posible que la segunda parte del reparto de culpas se escenifique este miércoles en el Congreso. En el orden del día está recogida la comparecencia de Pedro Sánchez para informar sobre los últimos encuentros del Consejo Europeo. Y aunque sería extraño que el debate no trascendiera de los temas comunitarios, el presidente del Gobierno en funciones se someterá, además, a la primera sesión de control de la legislatura con un intercambio dialéctico previsto con Pablo Iglesias. Únicamente Esquerra se ausentará de la Cámara por los actos convocados en Cataluña con motivo de la Diada.

La cautela de la experiencia

«Esta legislatura está ya muerta», pronosticaban en los pasillos del Congreso. Tanto es así que y el PP llama a los votantes a tener en cuenta la gestión de PSOE y Podemos en esta negociación y a . «Este fracaso de Pedro Sánchez y el PSOE debe ser el anticipo del fracaso en las urnas si, finalmente, los españoles tienen que volver a votar», expresó su deseo el secretario general de los populares, Teodoro García Egea.

En privado, la percepción de que ya no hay nada que hacer se suavizaba en los corrillos políticos con la cautela aprendida en los estos años de vaivenes e incertidumbre. «Nunca se sabe si en el último momento...», se resguardaban, por si acaso, algunos diputados, perplejos ante la posibilidad de que no haya más salida que las elecciones. Un escenario que no se anticipó el 28-A.

La portavoz de Coalición Canaria intentó, de hecho, una nueva llamada a la colaboración. No cree Ana Oramas que el PSOE haya querido llegar a un acuerdo con Podemos, pero dado el «disparate» de estar sin Gobierno hasta 2020, animó a PP y Ciudadanos a dar «un disgusto» a Sánchez y abstenerse para que una nueva investidura salga adelante.