Los refugiados y el clima protagonizan la marcha

Miles de personas se han manifestado. /De la Hera
Miles de personas se han manifestado. / De la Hera

La manifestación, que recorrió desde Hendaia a Irun, se celebró sin incidentes y en un ambiente familiar | Más de 15.000 personas, según la organización, protestaron en contra del G-7 y pidieron alternativas basadas en «igualdad y solidaridad»

ANA CHUECA

Miles de personas participaron en la manifestación de la contracumbre del G-7 celebrada por la mañana en la muga. La marcha, convocada por las plataformas 'Alternatives G-7' y 'G7EZ!', partió minutos antes de las 11.30 horas desde el puerto de Hendaia y alcanzó el recinto ferial de Ficoba en Irun -sede de la contracumbre- pasadas la 13.00 horas de la tarde. La marcha en la que participaron más de 15.000 personas según la organización, -9.000 según los datos de la policía-, transcurrió sin ningún tipo de incidente, con el ambiente familiar y festivo como protagonista.

Las medidas de seguridad desplegadas por la cumbre desde hace una semana son amplias, pero a lo largo de la manifestación no se identificó ningún dispositivo policial específico. Sí se observó, no obstante, un operativo compuesto por agentes de paisano, dos helicópteros y un dron, que se dedicó a controlar el avance de la manifestación entre las dos localidades fronterizas. Una vez en Irun, varias furgonetas de la Ertzaintza custodiaron la llegada de la comitiva a su punto final.

La marcha comenzó con un aplauso de los asistentes, que partieron tras una pancarta con el lema: 'No al G7, construyendo otro mundo', en castellano, euskera y francés. Los aplausos se volvían a repetir cada vez que la comitiva se encontraba con un grupo de manifestantes que los esperaba en distintos puntos del recorrido para unirse al grupo. Los manifestantes portaban banderas de distintos sindicatos, ikurriñas, banderas de Navarra y feministas, así como carteles contra el cambio climático y a favor de personas refugiadas. Un camión con música en directo acompañó la movilización, dándole ese carácter festivo que la organización tanto reivindicaba.

En el recorrido, además de varios chalecos amarillos, también pudo verse a un grupo de gente que arrastraba varias barcas de plástico y se envolvía con mantas térmicas, a pesar de los más de 30 grados, en protesta por la situación de los migrantes en el Mediterráneo y la ineficacia de las autoridades para solucionar la crisis.

Entre los asistentes, se encontraban la portavoz de EH Bildu en el Congreso de los Diputados, Mertxe Aizpurua; el líder de Sortu, Arkaitz Rodríguez; la portavoz de 'G7EZ!', Anabel Sanz, y el representante de 'Alternatives G7', Aurelie Trouvé. Además también pudo verse al último líder de la organización terrorista ETA, David Pla, que se sumó como uno más.

La manifestación avanzó de forma pausada hasta Irun y al llegar al Puente de Santiago, unión de las dos localidades y uno de los puntos más esperados de la convocatoria, se realizó un acto simbólico. Se colocaron tres pancartas con el mensaje 'Fronteras impuestas a los pueblos' en cuatro idiomas, las cuales fueron rotas y atravesadas por un grupo de 'joaldunak' que encabezaban la manifestación.

«Euskal Herria, la alternativa»

La música de la txalaparta recibió a la comitiva en Ficoba, donde terminaba la manifestación y donde las actividades de la contracumbre han tenido su sede. Allí, en un pequeño escenario habilitado, leyeron un manifiesto en euskera, francés y castellano que resumía su reivindicación y exponía cuáles eras sus alternativas a la gestión del G-7.

Anabel Sanz fue la encargada de su lectura en castellano después de agradecer y felicitar a las miles de personas que de un forma u otra han colaborado con la contracumbre «abierta y plural». El comunicado comenzó haciendo hincapié en que «a pesar de mantener un discurso que dice incluir la lucha contra las desigualdades, la cumbre del G-7 es y será estandarte de políticas neoliberales y autoritarias». Así, enfatizó que «hay que resistir al sistema que destruye las bases de la humanidad» y recordó que en Euskal Herria, «se construyen relaciones diferentes, otro tipo de sistemas basados en la cooperación, circuitos cortos y locales, relaciones humanas respetuosas con la naturaleza». En definitiva, dijo, «democracia real». De ahí que destacara que la «alternativa» puede partir «de esos valores de Euskal Herria».

Entre las propuestas de la contracumbre estaba la de «reapropiarse del ejercicio de la democracia y reconectar con el compromiso político». Ejercicio que declararon se había realizado «a través del movimiento de los chalecos amarillos, de las movilizaciones feministas o las marchas a favor del clima». El comunicado terminó pidiendo «alianzas en terrenos específicos, pero también alianzas de mayor calado, que podrán ser decisivas para las acciones de futuro». Tras este, la movilización se disolvió sin altercados.

Este domingo las plataformas organizadoras, 'G7EZ' y 'Alternatives G7', han convocado en la plaza Chambre d'Amour de la localidad francesa de Anglet, a las 12.00 horas, un acto «simbólico y pacífico» para expresar su rechazo a la cumbre del G-7. Las concentraciones que, en un principio, tenían previstas este domingo en pueblos y ciudades vascas se han suspendido al no poder «garantizar la seguridad» de los participantes en los actos de protesta.

Disturbios en Baiona en una marcha no autorizada

La Policía francesa intentó disolver con camiones de agua y gas lacrimógeno a manifestantes que protestaban contra el G-7 en Baiona en una marcha no autorizada. Además, un total de 17 personas fueron detenidas y cuatro policías resultaron heridos leves la noche del viernes en los altercados de Urruña, durante otra manifestación que tampoco había sido declarada. Asimismo, hubo otros choques cuando un grupo de personas trató de introducirse en la A-63. Los policías heridos fueron alcanzados por tiros de morteros.

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