«El tiempo demostrará que tenemos razón y que la caza es necesaria»

La cabeza de la manifestación a su paso por el Paseo de Concha /Arizmendi
La cabeza de la manifestación a su paso por el Paseo de Concha / Arizmendi

Miles de aficionados exigen a la Diputación que acepte un nuevo convenio para reanudar las batidas de jabalíes

Elisa Belauntzaran
ELISA BELAUNTZARAN

Miles de personas, unas 15.000 según los organizadores, reivindicaron ayer los derechos de los cazadores y exigieron a la Diputación la firma de un nuevo convenio de caza mayor para poner fin a la huelga que ya dura dos meses, y reanudar las batidas para controlar la superpoblación de jabalíes, que causan estragos en algunas explotaciones de baserritarras. Federico y Txemi eran dos de los cazadores que se sumaron a la multitudinaria manifestación, desarrollada en Donostia bajo el lema 'Euskadin Ehiza Bai' (Sí a la Caza en Euskadi). «Queremos que respeten nuestros derechos como cazadores», aseguraban. Ese era el principal motivo que les impulsó a participar en el llamamiento realizado por la Federación Guipuzcoana de Caza. Los dos integrantes del grupo 170 de caza mayor de Gipuzkoa tenían claro que «el tiempo nos va a dar la razón a los cazadores. Ni Diputación ni instituciones están haciendo caso a nuestras reivindicaciones», centradas en exigir el pago correspondiente por las batidas que realizan. «Y además cada vez tenemos más pegas para cazar, este no es el camino», advertían. «Nosotros perdemos como aficionados a la caza con la huelga, pero la falta de batidas va a acarrear muchos y graves problemas para baserritarras, ganaderos... para todos», aseguraban ante el centenar de ataques de jabalíes denunciados en los últimos dos meses.

Ambos son veteranos, «llevamos alrededor de 55 años cazando», y aseguraban que nunca habían visto tantos problemas con la caza mayor en Gipuzkoa. La huelga indefinida, iniciada en marzo, coincidió con el último mes de la temporada de caza mayor, lo que supuso, según datos de la propia federación, unos 500 jabalíes menos abatidos.

Kepa acudía desde Bidania. El joven reconocía que la manifestación era necesaria para reivindicar sus derechos como cazadores y al igual que Gerardo, socio de Aldaipe Elkartea llegado desde Eskoriatza, pedían que «nos respeten», no solo a la Diputación sino también a grupos ecologistas. «Este año los animalistas nos han destruido en nuestra línea de caza cuatro puestos de andamio», denunciaban. «Un ataque en toda regla». Maider, Olatz, Ederne y Leire se acercaron desde Urnieta y, en el mismo sentido, señalaban que «no queremos aguantar más las presiones ecologistas, porque tienen que entender que nosotros también somos ecologistas. Nuestra labor con la caza va en beneficio de la ecología y la naturaleza».

Estas cazadoras de Santa Kruz Elkartea, con sus chalecos naranjas obligatorios en la caza mayor, sostenían la pancarta que abría la manifestación que recorrió Donostia desde el túnel del Antiguo hasta la plaza Gipuzkoa. Durante el recorrido, se pudieron escuchar frases como: «Jo ta ke ehizaren alde! (A favor de la caza)» o «Hemen gaude ehizaren alde! (Aquí estamos a favor de la caza)».

En otra de las pancartas se podía leer «Ulian ehiza bai (En Ulia sí a la caza)», uno de los puntos del conflicto. Los cazadores reclaman que se levante «la prohibición de la caza en el monte Ulia», porque continúa «a pesar de una sentencia del Tribunal Supremo que considera fuera de la legalidad dicha decisión». Además, aseguran que «ese mal ejemplo se ha extendido a otras localidades, como Mendaro. En otras ha habido intentos, pero gracias al diálogo se ha rectificado».

Los cazadores de Gipuzkoa reprochan además que se les «criminalice fácil e impunemente en las redes sociales, sin que nadie mida las consecuencias». Aseguran que hay colectivos que «pretenden excluirnos del monte», lo que según el presiente de la Federación, José Ángel Zaldua, atañe a los políticos porque «son los responsables de garantizar la convivencia. En el monte cabemos todos, y es su obligación compatibilizar los usos, y eso no se hace prohibiendo». José, de la sociedad La Lubina de Deba, tenía claro que «queremos cazar en paz y disfrutar de nuestra afición», pero el veterano cazador consideraba que «cuantas más restricciones nos impongan, más problemas vamos a tener con la caza mayor en los montes».

Más numerosa que en 2018

La Federación Guipuzcoana de Caza y las 110 sociedades y 69 cuadrillas de caza mayor del territorio fueron las organizadoras de la manifestación de Donostia, a la que se sumaron una quincena de colectivos de Euskadi y Navarra. La cita contó con la presencia de más de 15.000 personas, según los organizadores, quienes se felicitaron por haber superado la cifra del año anterior.

El presidente de la federación fue el encargado de leer el manifiesto al finalizar la marcha en la plaza Gipuzkoa, ante el edificio de la Diputación. A esta institución, responsable de la gestión de la caza mayor, pidió que «abandone su actitud de dejadez e inacción» hacia el colectivo. «Solo en Euskadi, la caza cuenta con 50.000 aficionados. Se trata de una actividad con una amplia tradición, y que genera más de 300 millones de euros», explicó Zaldua.

El presidente de la Federación denunció que «en Gipuzkoa, llevamos esperando más de cuatro años a que la Diputación firme un nuevo convenio de caza mayor». Y recordó a los dirigentes políticos que son «los responsables de garantizar la convivencia» de cazadores y otros colectivos ecologistas.