Licitan por 47 millones el último tramo para que la Y vasca sea operativa en Gipuzkoa

Uno de los viaductos por terminar del tramo Hernani-Astigarraga, bajo el Segundo Cinturón./MICHELENA
Uno de los viaductos por terminar del tramo Hernani-Astigarraga, bajo el Segundo Cinturón. / MICHELENA

La segunda fase de obra del Hernani-Astigarraga, bloqueada cuatro años, arrancará tras el verano y culminará al filo de 2023

Amaia Chico
AMAIA CHICO

Era una de esas piedras en el camino del TAV que llegó a bloquear su avance seriamente. Pero después de cuatro años de 'impasse' y de rediseño del proyecto, el último tramo pendiente para que los trenes de alta velocidad circulen por la Y vasca en Gipuzkoa ya está en marcha. Euskal Trenbide Sarea (ETS), la gestora ferroviaria encargada de ejecutar las obras en este territorio, ha licitado por 47,3 millones de euros la segunda fase de las obras entre Hernani y Astigarraga, un tramo de 2,1 kilómetros que está previsto que arranque tras el verano y acabe al filo de 2023, sobre la campana para cumplir el exigente plazo que quieren mantener tanto el Gobierno Vasco como el central para rematar el trazado.

Serán 41 meses de ejecución, una vez se complete la adjudicación el próximo julio, en los que hay que entroncar la nueva plataforma de alta velocidad con la vía convencional para posibilitar que el TAV atraviese el territorio y pueda entrar en San Sebastián. El enlace, además, incluirá una estación donde confluirán las vías rápidas de mercancías y pasajeros, cuyos convoys no tienen previsto hacer parada, con las de Cercanías de Renfe, que suma así una nueva terminal entre Hernani y Martutene para los vecinos de la zona.

La complejidad de este nexo de unión entre ambas redes ferroviarias es por tanto técnica, pero también administrativa, ya que ETS debe acompasar su trabajo con el de Adif, gestora estatal encargada de adaptar la vía actual mediante un tercer hilo desde Astigarraga hasta Irun.

Este será el único tramo en obras en Gipuzkoa una vez acaben este año los trabajos en otros 4

La nueva estación de Astigarraga será solo de Cercanías, pero por ella pasará la alta velocidad

Los detalles técnicos del tramo, en el que desde 2012 se han invertido ya 86 millones en la primera fase de obra -ejecutada al 40%-, se centran en tres partes. ETS debe culminar la plataforma UIC, la de ancho de alta velocidad, «insertándolo en la línea de ancho ibérico» para hacer posible el paso de los trenes de una a otra una vez salvadas las diferencias de cota que los separan. «En el proyecto de superestructura posterior -el que sucede a la construcción en sí de la nueva plataforma- es cuando se materializará la vía UIC» y la conexión de las dos redes, explica la gestora vasca.

En esa playa de vías que se generará es donde irá situada la estación, por la que pasarán hasta seis vías de circulación pero cuya construcción es objeto de otro proyecto. Los viajeros de la línea Irun-Brinkola podrán acceder a ella desde ambos lados, uno en municipio de San Sebastián y otro en Astigarraga, aunque será en este último donde se espera mayor tráfico de usuarios. El tránsito será a través de una pasarela de 200 metros que desemboca en la zona residencial Urumea Berri, junto al polígono Bidebitarte.

Esa playa de vías está condicionada técnicamente por «edificaciones, por las alineaciones de los pilares del Segundo Cinturón» y por el río Urumea, que complica también la «curva en S» que el trazado describe a la salida de uno de los viaductos, el llamado Hernani Tramo Central, antes de enfilar en recto hacia la zona de conexión de vías. En total, en esos 2,1 kilómetros se incluye la mencionada plataforma Central y viaductos de aproximación, alguno de los cuáles es visible desde hace años, dado que su construcción quedó a medias.

La ejecución de este tramo será la última del ramal de la Y vasca en Gipuzkoa -sin contar con el futuro enlace directo Astigarraga-Lezo-Oiartzun-, una vez ETS concluya en los próximos meses otros cuatro trazados: Antzuola-Ezkio oeste, Hernialde-Zizurkil, Zizurkil-Andoain y Urnieta-Hernani.

Paso a nivel de Ergobia

En paralelo a esta segunda fase del Hernani-Astigarraga, pero estrechamente vinculado con esta obra, ETS ha iniciado los trabajos para eliminar el paso a nivel situado en Ergobia. Las obras para construir un paso elevado se adjudican por 4,5 millones y deberán desarrollarse en un plazo de 11 meses. Mañana comenzarán los trabajos, pero hasta que concluyan está previsto habilitar una pasarela provisional que ya ha empezado a construirse para poder cerrar el paso a nivel el 3 de mayo.

El futuro paso elevado, en Okendotegi, dispondrá de una estructura iluminada con rampas, escaleras, aceras, bidegorri apto para todo tipo de vehículos y pantallas antivandálicas sobre las vías.