LA DESPENSA

¿Albariño o Ribeiro, qué vino blanco elegir?

El Albariño y el Ribeiro son los vinos blancos por excelencia de Galicia. /
El Albariño y el Ribeiro son los vinos blancos por excelencia de Galicia.

Estos dos vinos blancos de origen gallego presentan grandes diferencias

Entre los grandes vinos blancos de denominación de origen de Galicia destacan, sin ninguna duda, el Albariño y el Ribeiro. Son dos vinos muy diferentes, cada uno con sus particularidades, si bien es cierto que ambos pertenecen a la variedad de los vinos blancos (el Ribeiro también puede ser tinto, en función de la uva que se utilice en su elaboración). En primer lugar, cabe destacar que el Albariño es así bautizado por el nombre de la uva blanca de la que se obtiene, siendo Denominación de Origen de las Rías Baixas. Sin embargo, la Denominación de Origen Ribeiro o 'ribera del río' es la más antigua de Galicia, concedida en 1932.

El Albariño es un vino blanco que presenta un sabor con aromas florales y afrutados, y sus aires balsámicos y especiados se hacen sentir en su particular olor. Los vinos derivados de la uva Albariño son realmente excelentes, y cuentan con gran reconocimiento internacional, ya que posee ciertas cualidades que los han catalogado como uno de los más finos que se pueden tomar.

El Albariño presenta un sabor con aromas florales y afrutados, el Ribeiro tonos aromáticos y con mucho cuerpo

Lucen un color amarillo pálido al que acompañan algunos destellos verdosos, los cuales le dan un carácter brillante y llamativo que lo hacen muy apetecible. Su grado alcohólico oscila entre los 11 y los 13º. Esto permite un perfecto equilibrio entre la acidez y el alcohol, que lo hacen especialmente agradable al paladar. Un regusto placentero y matices amplios que lo hacen sobresalir respecto a otros vinos.

El Ribeiro, fresco, seco y ligero

La variedad por excelencia del Ribeiro es la uva Treixadura, aunque se empleen igualmente otras como Torrontés o Palomino. Este vino destaca por su frescura, ligereza y por su condición de seco, y tiene un sabor afrutado, un color pajizo pálido y mucho cuerpo. Posee una acidez fija elevada, y su graduación alterna entre los 9,5 y los 13º.

Los vinos de la variedad Treixadura son elegantes y aromáticos en boca, y frutales y florales en nariz. Su contenido alcohólico equilibra la acidez, por lo que resultan frescos, untuosos y sabrosos. Una de las características positivas de los vinos con alto porcentaje de Treixadura es que evolucionan positivamente, al menos hasta dos años después de la vendimia.

En cualquier caso, las bodegas personales no pueden estar completas sin las mejores botellas de vino blanco gallego, como son el Albariño y el Ribeiro.