LA DESPENSA

El raclette, el queso 'rascado' suizo

El queso raclette fundido se emplea en numerosas elaboraciones. /
El queso raclette fundido se emplea en numerosas elaboraciones.

Junto con la fondue, sus preparaciones son de las más sabrosas llevadas a cabo con quesos fundidos

Los amantes del queso, y en especial de los que pueden fundirse, deben probar imprescindiblemente el queso raclette. Junto con la fondue, las preparaciones con raclette son de las más exquisitas que se llevan a cabo con quesos fundidos. El queso raclette proviene de Suiza, concretamente del cantón de Valais. Es un queso semicurado, hecho con leche cruda de vaca, y normalmente se presenta en forma de una gran rueda de aproximadamente seis kilos de peso. Recientemente, se han creado variantes del raclette original, como son al vino blanco, ahumado, a la pimienta o a las hierbas. Asimismo, varios quesos del tipo raclette pasteurizado se fabrican en las regiones francesas de Saboya, Auvernia, Bretaña y Franco-Condado.

Raclette quiere decir 'rascado', y se utiliza para nombrar a todos aquellos quesos que se funden para preparar uno de los platos suizos más tradicionales, que lleva ese mismo nombre. Con una corteza beige y marrón, su interior es un poco más claro, tirando a amarillo. A la hora de madurar los quesos raclette, se necesitan entre tres y seis meses, para conseguir esas grandes piezas circulares.

Los quesos raclette tienen una textura muy suave, y se pueden fundir en la boca

Si bien es cierto que la elaboración principal se realiza exclusivamente con leche de vaca, a día de hoy podemos encontrar raclette de cabra, de beaufort y fumé, también con toques de trufa. Tienen una textura muy suave, y aunque no se hayan calentado previamente pueden fundirse en boca.

Presentación y degustación del raclette

La manera más habitual de servir este queso es caliente, para poder fundirlo, pero es cierto que en algunas ocasiones se puede consumir cortado en lonchas y acompañarlo, por ejemplo, con un poco de jamón serrano. Como hemos mencionado anteriormente, se suele presentar en forma de rueda, aunque hoy en día podemos encontrarlo ya cortado en lonchas y envasado para calentar y disfrutar.

Los ingredientes clásicos que acompañan a estos quesos para preparar 'el raclette' son las patatas, el bacon y diferentes tipos de embutidos y encurtidos. Otra opción es acompañarlo con alguna verdura o ensalada que le den más frescura al plato. Por otro lado, al maridarlo, una buena alternativa es una copa de vino blanco, que nos ayudará con la digestión si lo bebemos bien frío.

Hoy en día existen diferentes modelos de raclette eléctricas, que se reconocen por tener varias bandejas individuales en su parte inferior, para colocar el queso y fundirlo con el calor. Encima de ellas, encontramos una plancha metálica en la que poder calentar todos los alimentos a los que luego añadiremos el queso fundido. De esta manera, tendremos una deliciosa 'raclette' suiza.