LA DESPENSA

¿Conoces las diferencias entre el Aceite de Oliva Virgen y el Extra?

El aceite, oro líquido en las cocinas. /
El aceite, oro líquido en las cocinas.

La principal diferencia entre estos dos tipos es la calidad, que aunque los dos son extremadamente buenos, el Virgen Extra podría decirse que roza la perfección

Todo el mundo hemos oído hablar del aceite de oliva virgen y del aceite de oliva virgen extra, pero… ¿qué los diferencia? El aceite de oliva, ese ingrediente que muchos amantes de la buena cocina consideran oro líquido, es uno de los productos más utilizados cada día en nuestras casas. Bien para freír un buen filete, o bien para aliñar una rica ensalada, por ejemplo, solemos tirar de este ingrediente.

Hay que partir de la base de que los dos son muy buenos. Tanto el aceite de Oliva Virgen como el aceite de Oliva Virgen Extra son un líquido que se extrae mediante unas máquinas de las aceitunas y en ningún caso es sometido a ningún proceso de refinado. Se mantiene tal cual sale de la misma.

A este líquido se le denomina Aceite de Oliva Virgen, y lo que determinará si se le añade también la categoría 'Extra' no será otra cosa que la calidad del mismo. El oro líquido que es apodado con Extra es, sin duda, el de mayor calidad del mercado, ¿pero cómo se deciden estas nomenclaturas?

Para clasificar los aceites se tienen en cuenta dos criterios. El químico, donde se analiza el nivel de acidez de los líquidos, el Aceite de Oliva Virgen Extra no puede superar los 0,8º mientras que el Virgen puede contener un mayor nivel de acidez, pero sin superar en ningún caso los 2º.

El que no cuenta con Denominación de Origen suele contener alrededor de un 90% de aceite de oliva refinado

Y por otro lado tenemos los criterios relacionados con los sentidos. Para ello, se realiza una cata donde se analizan el sabor y el aroma del aceite tratando de encontrar diferentes fallos que hagan que no sea perfecto. Durante la cata se rellena un panel de cata donde el aceite de Oliva Virgen Extra debe lograr un resultado de cero, mientras que el virgen puede tener un valor de defecto igual o menor a 2,5. Por ello, una de las conclusiones que se puede sacar es que siendo los dos tipos de aceite de gran calidad, el aceite de oliva virgen extra roza la perfección, mientras que el otro no tanto.

¿Y el aceite de oliva corriente?

Pues bien, el aceite de oliva que no cuenta con una las denominaciones de origen Virgen o Virgen Extra es un aceite de una calidad muy inferior al resto. Se trata de un aceite que se suele componer habitualmente por un 90% de aceite de oliva refinado y un 10% de virgen o virgen Extra.