Los británicos envían a Estrasburgo a eurodiputados que no quieren serlo

Nigel Farage, líder del Partido del Brexit. /Reuters
Nigel Farage, líder del Partido del Brexit. / Reuters

Los grandes partidos, conservadores y laboristas, suman el porcentaje más bajo que registran en unas elecciones desde 1922

IÑIGO GURRUCHAGACorresponsal. Londres

El Partido del Brexit, sin programa electoral y con un líder todopoderoso, Nigel Farage, que designó a dedo a los demás candidatos, sería el más votado en Reino Unido, con cerca del 30% de los votos, enviando a Estrasburgo a eurodiputados cuyo objetivo es favorecer las circunstancias para que el 31 de octubre su país se marche de la UE y ellos puedan abandonar sus escaños.

El Partido de los Liberal-Demócratas, que hizo campaña con un eslogan electoral que chocó a gentes más finas ('A la mierda el 'Brexit'), es el segundo partido más votado. Comprometido con la convocatoria de un segundo referéndum, con este resultado continúa el ascenso ya iniciado en unas recientes elecciones municipales como consecuencia de su oposición a la marcha de la UE.

El Partido del Brexit, sin programa y con Farage el frente, sería el más votado con un 30%

Los laboristas quedarían terceros, por debajo del 20%, y los conservadores cuartos, en torno 11%-12%. El Partido Verde mejora sus resultados de 2014, beneficiándose de recientes protestas y eventos relacionados con el cambio climático y también de su oposición al Brexit. El independentista escocés, SNP, habría logrado avances y el nuevo Change UK, también europeísta, afronta una crisis existencial tras su primer paso electoral.

Estos datos son proyecciones basadas en los primeros resultados confirmados de las elecciones. Se celebraron el jueves pero el recuento terminará hoy. Algunas regiones seguían contando papeletas en la madrugada. Irlanda del Norte comienza esta mañana. La participación es alta en la historia de comicios europeos en Reino Unido, en torno a 37%.

Cisma laborista

Nunca en la historia electoral británica desde la emergencia del laborismo como una fuerza parlamentaria de gobierno, en los comicios de 1922, las suma porcentual de los votos de los dos grandes partidos del sistema británico en el último siglo había sido tan baja. El declive del bipartidismo es una tendencia pero el tiempo dirá si este hundimiento es un hecho puntual.

El proceso de elección de nuevo líder conservador para sustituir a Theresa May no se ve afectado por estos resultados, que se habían previsto. Confirman que la recuperación obligaría a satisfacer a los votantes que se han ido al Partido del Brexit y quieren una marcha de la UE sin acuerdo, y al notable número que ha votado esta vez a los liberal-demócratas porque desean la permanencia.

Los laboristas ya tenían anoche una disputa más desordenada. Pierden votos que se van al partido de Farage, a los liberal-demócratas, a los verdes y en porcentaje menor al Change UK. El vicepresidente de los laboristas, Tom Watson, criticó públicamente que el partido no tenga una posición clara «sobre el asunto más crucial de nuestra generación».

El secretario general del sindicato Unite, Len McCluskey, valedor del giro izquierdista, afirmó que Watson, con quien compartió piso en Londres, «está tratando de derribar a Jeremy Corbyn» y niega que existe la gran mayoría que detectan los sondeos en favor de una segunda consulta. Es una disputa que puede agravarse en los próximos meses.