La venta de coches ahonda su caída y el sector habla ya de «crisis»

Coches SEAT aparcados en el puerto de Barcelona antes de ser enviados a China./Archivo
Coches SEAT aparcados en el puerto de Barcelona antes de ser enviados a China. / Archivo

Las matriculaciones registran el peor junio desde 2015 al descender un 8,3% y acumulan ya diez meses en negativo, con la única excepción de abril a consecuencia de la Semana Santa

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

Nueva caída en las ventas de coches, algo que agrava la situación de incertidumbre que vive el sector puesto que se produce además en un mes en el que normalmente el mercado de la automoción suele tener datos positivos; de hecho, junio y julio son los dos meses más fuertes, cuando suelen producirse en torno a un 20% de las entregas de todo el año. No ha sido así esta vez y las matriculaciones de turismos y todoterrenos se desplomaron un 8,3% en junio hasta sumar poco más de 130.500 unidades, aunque con un día laborable menos que en 2018, según los datos publicados hoy por las patronales de fabricantes (Anfac), concesionarios (Faconauto) y vendedores (Ganvam). Ni siquiera las ventas en el sexto mes del año consiguieron superar a las de mayo –algo que suele suceder– y se trata ya del peor junio desde 2015.

Y ya van demasiados meses consecutivos en caída libre, concretamente desde septiembre del año pasado, con la única excepción del 'espejismo' que se vivió en abril, que arrojó datos positivos pero como consecuencia del efecto Semana Santa, que impulsa los alquileres de vehículos. Así, suman ya todo un curso escolar en negativo y en el primer semestre del año las entregas de coches descendieron un 5,7% hasta las 692.472 unidades. De esta forma, encadena el periodo más extenso de tiempo de retrocesos interanuales de ventas desde la crisis económica.

A la vista de estas cifras, no es de extrañar que el sector hable ya abiertamente de una «crisis» en la automoción. «Las ventas de vehículos encadenan ya tres trimestres de caídas, con lo que se puede hablar de crisis en la automoción», admitió Mario Armero, vicepresidente ejecutivo de ANFAC, que hizo hincapié en que «no hay ningún indicador económico que sustente este descenso más allá de la incertidumbre de los consumidores». Se refiere, no ya solo a la ralentización de la economía a nivel mundial, a los posibles efectos del 'Brexit' y de los aranceles de Trump, sino principalmente a la confusión de los clientes, que, ante la demonización del diésel (que tiene ya los días contados), no saben qué vehículo comprar y postergan la decisión –e incluso se decantan por adquirir uno viejo–.

La mala racha que vive el sector comenzó en septiembre, cuando se consideraba que solo se trataba de un descenso por motivos estadísticos. La necesidad de sacar a la venta todo el 'stock' acogido a la anterior normativa de emisiones, antes del 31 de agosto de 2018, llevó a las marcas a aplicar importantes descuentos que hicieron crecer las matriculaciones un 48% en pleno verano. Pero con la llegada del nuevo curso, las ventas cayeron un 17% en términos interanuales. Desde entonces, la sangría ha sido continua, aunque desde Anfac consideran que esta tendencia es «reversible» y tanto esta patronal como Faconauto y Ganvam pidieron que se forme un gobierno cuanto antes para que «lance medidas y mensajes que devuelvan la tranquilidad al comprador», tales como un plan de achatarramiento e incentivos a la compra de vehículos alternativos.

«La Administración tiene la responsabilidad de impedir una caída libre mercado, ya que si no se actúa tendrá una efecto negativo en la economía en su conjunto», defendió Ana Sánchez, directora general de Ganvam. Sin embargo, la ministra de Hacienda en funciones, María Jesús Montero, no ve «significativo» el descenso en la venta de vehículos durante junio y ha destacado que no es un sector que tenga «farolillo rojo» porque en 2018 tuvo «un comportamiento adecuado».

Fuerte descenso en particulares

Estos malos datos de junio están provocados principalmente por el mal comportamiento del canal de particulares, que profundiza su tendencia a la baja con un descenso del 18% y 50.408 unidades. De hecho, en esta ocasión las matriculaciones en este canal no crecen en ninguna Comunidad Autónoma –ya ni siquiera en el País Vasco, que cuenta con un plan de ayudas– y en prácticamente todas ellas registran caídas de doble dígito. Se trata ya del décimo mes consecutivo en negativo y las entregas a particulares han caído en lo que va de año un 12,3%, hasta las 295.445 unidades.

Solo el canal de alquiladores se mantiene en positivo, que aprovecha para preparara la temporada de verano y crece un 5% hasta casi converger con los particulares en las 40.972 unidades. El canal de empresas cayó también con una contracción del 6.8%.

Por su parte, el coche eléctrico duplica sus ventas en el primer semestre, pero aún así suponen menos del 1% de las matriculaciones totales.

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